El imperio del alcohol

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En la celebración de un triunfo de la selección Colombia de fútbol, según las noticias de prensa, murieron ocho personas y se presentaron tres mil 200 riñas con heridos graves algunas de ellas; los protagonistas de las riñas habían consumido bebidas embriagantes. Son las consecuencias de la cultura del alcohol del pueblo colombiano, cultura prohijada por el sector público y el privado. Hasta en deporte se promocionan todo tipo de bebidas alcohólicas y no es raro que en sitios deportivos se encuentren grandes vallas haciendo alusión a determinada bebida, ligando su consumo a la predilección con un determinado equipo.

El ser humano comenzó a beber miles de años antes de aprender a escribir, invento este último de los sumerios en el año 4.000 Antes de Cristo. Ya miles de años antes en la ciudad neolítica de Catal Huyuk se bebía corrientemente según el arqueólogo norteamericano James Mellahaart, quien afirma que 10.000 años Antes de Cristo, el hombre fermentaba jugos provenientes del trigo y la cebada para hacer vinos y cerveza.

De allí nació el imperio del alcohol que penetra todos los rincones del mundo. Los pueblos bárbaros fermentaban la leche de las yeguas para sus ritos religiosos y fiestas paganas. Estos mismos pueblos, nómadas guerreros, cargaban en sus mochilas fórmulas para fermentar el trigo y la cebada y producir cerveza. Al finalizar las guerras estas concluían con ceremoniales etílicos. Más adelante los aztecas mexicanos fermentaban el pulque, extraído de la planta del maguey para sus ceremonias religiosas. En la civilización sumeria 7.000 años Antes de Cristo ya existían las denominadas “casas de la cerveza” equivalentes a los cafés nuestros.

El imperio del alcohol, en nuestros días, alcanza cifras aterradoras; en 1990 un informe del Ministerio de Salud de Rusia llama, alarmado, la atención sobre el número de alcohólicos en el país: cuarenta millones de alcohólicos crónicos citando sus graves consecuencias para la salud de las personas y para la sociedad.

Las cifras para 2011 que presenta la Organización Mundial de la Salud reflejan el domino absoluto del imperio del alcohol. Los países de Europa del este son los de mayor consumo de alcohol per cápita, en términos de litros por persona. En América, la Argentina es el mayor consumidor de bebidas alcohólicas, principalmente cerveza. La cifras se dan en cantidad de bebidas llamadas espirituosas como el whisky, el vodka, la ginebra, el aguardiente, el ron que contiene una alta cantidad de alcohol. Cuando se analizan en porcentaje de bebidas alcohólicas por país se encuentra que los mexicanos consumen un 78 por ciento de cerveza contra un 21 por ciento de bebidas espirituosas. De los 490 millones de personas que viven en la Unión Europea, más de 23 millones son alcohólicos. El alcohol contribuye, a casi uno de cada 10 casos de enfermedad y muerte prematura cada año. En Colombia el consumo de bebidas en litros por persona es de 34 por ciento de bebidas espirituosas, principalmente aguardiente, y de 64 por ciento de cerveza. Colombia es un país de alcohólicos.

Ocho muertes y miles de heridos por un partido de fútbol pertenecen al imperio del alcohol.

PABLO ISAZA M.D.

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