Médicos y curanderos del Tolima en el siglo XIX (II)

26 Abr 2015 - 5:01am

Médicos y curanderos del Tolima en el siglo XIX (II)

Publicada por
PABLO ISAZA, M.D.
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En la columna anterior veíamos la importancia de los empíricos en la atención de pacientes durante el Siglo XIX en el Tolima y nos referíamos al Dr. Aníbal Villa Navarro de ejercicio en Honda y poblaciones vecinas y quien creó el medicamento Euformina para curar la lepra, y como antídoto para la mordedura de culebras venenosas. Según Villa Navarro el tratamiento para la lepra era sencillo: primero se daba un laxante fuerte y luego el paciente se exponía a la mordedura de una serpiente cascabel e inmediatamente se le administraba el remedio de su propiedad, la Euformina. Si el paciente era niño, la serpiente debía ser pequeña. Paulatinamente los enfermos empezaban a mejorar hasta su curación. Paradójicamente el Dr. Villa Navarro murió a causa de la mordedura de una cascabel.

No menos importantes eran las recetas de los empíricos: “el jugo de caña es un remedio de gran valor en la tisis (tuberculosis), disentería crónica y en varios tipos de dispepsia, por las sustancias que contiene comparadas con la leche de la mujer”. “Para los ataques de asma y curara la tisis, colóquese al paciente junto a las calderas de un trapiche y aspírese el vapor de la miel hirviendo”.

Bajo el gobierno radical en 1850 expidió una ley que eliminaba el “título o grado científico” para ejercer las profesiones”. Beneplácito de los empíricos y contrariedad de los médicos académicos. Sin embargo en 1867, el presidente Santos Acosta, que era médico, expide la Ley 66 del 22 de Septiembre por la cual se crea la Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colombia y reglamenta en Enero de 1868 los aspectos académicos entre ellos los de la Escuela de Medicina.

Médicos prestigiosos tanto en el Estado Soberano del Tolima como en el posterior y actual Departamento le dieron brillo a la medicina nacional. También aquellos médicos que una vez graduados se desplazaron a regiones tolimenses para atender muchas veces en condiciones precarias a personas especialmente de las clases pobres.

En 1854, el Dr. Mariano Melendro sirvió como médico auxiliar del hospital de sangre de las fuerzas del General Tomas Cipriano de Mosquera; posteriormente ejerció su profesión en Ibague. En 1860 el Dr. Rafael Rocha Castilla, oriundo de Chaparral, enseñaba Obstetricia en el Colegio del Rosario y en 1868, en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, fue nombrado profesor de Anatomía, Curso Cuarto y Anatomía Patológica, Curso Séptimo.

Mención especial merece el Dr. José María Lombana Barreneche quien, si bien había nacido en Santa Marta, ejerció durante 15 años, los primeros de su larga carrera, en Ambalema al amparo de su padre, también médico de prestigio, el Dr. Cayetano Lombana. El Dr. Lombana Barreneche es considerado el padre de la medicina interna en Colombia; fue presidente de la Academia Nacional de Medicina y candidato a la presidencia de la República, siendo derrotado por Marco Fidel Suárez.

Así, entre médicos empíricos y médicos académicos la medicina del Tolima brilló en el Siglo XIX.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.