Los conflictos armados más graves en el mundo y sus consecuencias

20 May 2018 - 3:01am

Los conflictos armados más graves en el mundo y sus consecuencias

Publicada por
PABLO ISAZA, M.D.
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La Organización de las Naciones Unidas se creó para recomponer el orden global tras los efectos negativos de dos guerras mundiales. El objetivo no era otro que evitar los conflictos armados y que las guerras se repitieran en cualquier punto del planeta. El trabajo primordial de las Naciones Unidas se centra en evitar las guerras y tratar de terminarlas donde ellas se presentan.

A partir de la Declaración de los Derechos Humanos, aprobada en 1948, los conflictos mundiales han causado cerca de 52 millones de personas refugiadas y desplazadas, un dato que supera el registrado en la II Guerra. Solamente Colombia registra ocho millones de desplazados el número más alto, el 15 por ciento de los desplazados en el mundo.

Las gestiones de Naciones Unidas por lograr la paz se centran en los conflictos actuales de Afganistán, Argelia, Chad, Birmania, Etiopia, Nigeria, Pakistán, Republica de Congo, Somalia, Shi Lanka, Sudan del Sur con 1,5 millones de desplazados; Uganda, Yemen con 2,5 millones de desplazados; Siria con 6,6 millones de personas desplazadas, República Centroafricana con 300 mil desplazados y por supuesto Colombia con un conflicto que duro más de cincuenta años con ocho millones de desplazados, el número más alto de los desplazados en el mundo.

Las consecuencias de los conflictos armados son desastrosas especialmente para la niñez y la juventud. Este grupo poblacional es considerado el capital humano del futuro en los países. Su desarrollo físico y mental en condiciones adecuadas, su educación, salud, nutrición y bienestar son garantía de futuro. Así, en Colombia, tres millones de niños y jóvenes entre cero y catorce años han sido victimas de desplazamiento con sus familias, disminuyendo la posibilidad de educación y formación. El total de niños y jóvenes de Colombia es de 11 millones. Se abre así una brecha de población vulnerable y que requiere atención especial (tres millones) frente a ocho millones que tiene la potencialidad de convertirse a futuro en el capital humano semilla de calidad para el desarrollo del país.

Centrémonos ahora en los tres millones de niños, sus condiciones de vida y su salud, especialmente mental. Muchos de estos niños fueron testigos de actos criminales como el asesinato de sus padres. Niñas fueron violadas por los actores de la guerra. La Dra. Kimberly Theidon, de la Universidad de Tufts, USA, en un estudio sobre los hijos de niñas y mujeres violadas afirma que los niños nacidos de la violación son estigmatizados, discriminados y hasta víctimas de infanticidio. En Ruanda en un trabajo con supervivientes de violación, descubrieron que “por vergüenza, muchas mujeres que fueron violadas quieren esconder su trauma y la forma en la que el niño fue concebido”.

¿Y las campañas presidenciales que dicen sobre la necesidad prioritaria de concentrar esfuerzos en la atención de estos niños?

NOTA. Un sentimiento de condolencia y pesar para la familia Ossorio por el fallecimiento de José Raúl Ossorio excepcional ser humano y excelente profesional.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.