Alimentacion y riesgo de Alzheimer

15 Jul 2018 - 3:01am

Alimentacion y riesgo de Alzheimer

Publicada por
PABLO ISAZA, M.D.
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Las cifras estadísticas de la enfermedad de Alzheimer apenas comienzan a registrarse en el mundo. Los países desarrollados han logrado profundizar en la prevalencia de la enfermedad. En Estados Unidos se calcula que la enfermedad de Alzheimer afecta a casi la mitad de los mayores de 85 años. La Academia Americana de Neurología pronostica que, a menos que se desarrollen urgentes medidas preventivas, las tasas de enfermedad de Alzheimer se triplicarán en las próximas cuatro décadas. En todo el mundo, las tasas de enfermedad de Alzheimer afectarán a 100 millones de personas en 2050. Mientras que los tratamientos para la enfermedad siguen siendo insatisfactorios, estudios científicos sugieren que las estrategias preventivas son ahora factibles y constituyen la mejor opción. La evidencia indica que determinados hábitos de dieta y ejercicio pueden reducir el riesgo a la mitad o más. Aunque siguen existiendo importantes lagunas en los conocimientos científicos, estudios comprueban que los alimentos que son beneficiosos para el corazón también son saludables para el cerebro y pueden reducir el riesgo de la enfermedad.

El Comité de Médicos para la Medicina Responsable, una organización sin fines de lucro que promueve la medicina preventiva, especialmente la relacionada con la buena nutrición, ha presentado una guía y nuevas pautas para la prevención de la enfermedad de Alzheimer en la Conferencia Internacional sobre Nutrición y el Cerebro celebrada en Washington DC. Durante la reunión, el Dr. Neal D. Barnard manifestó que las generaciones actuales de médicos debían librar una batalla para que sus pacientes adquirieran hábitos de vida saludables como el ejercicio y la sana alimentación para prevenir las enfermedades degenerativas del cerebro. “¿Potencialmente tenemos las capacidades para prevenir una enfermedad que está preparada para afectar a 100 millones de personas en todo el mundo para el año 2050? ¿Por qué esperar?” Las directrices son muy similares a los hábitos que prevenir enfermedades del corazón para las cuales se recomienda evitar grasa saturadas y grasas trans consumiendo mas alimentos de origen vegetal y la adición de fuentes de vitamina E y B.

Las recomendaciones para reducir la enfermedad de Alzheimer son, como se anotó, reducir al mínimo las grasas saturadas y grasas trans. Verduras, legumbres (frijoles, arvejas y lentejas), frutas y granos enteros deben ser la base de la dieta. Una onza de nueces, o semillas de girasol (un puñado) diario, proporciona una saludable fuente de vitamina E. Una fuente fiable de vitamina B12 la cual se encuentra en la carne de vacuno (consumo moderado) y en la mayoría de las verduras, pescado, huevos y leche debe ser parte de la dieta diaria. Elegir las multivitaminas (formuladas por médico) sin hierro y cobre, y consumir suplementos de hierro sólo cuando indique su médico. Al cocinar usar preferentemente utensilios de madera. Evitar, antiácidos, polvo de hornear u otros productos que contiene aluminio dietético. Realizar ejercicio aeróbico equivalente a cuarenta minutos de caminar tres veces por semana. Recomendaciones fáciles de cumplir si se tiene disciplina necesaria.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.