La morfina, una medicina caritativa

11 Nov 2018 - 3:01am

La morfina, una medicina caritativa

Publicada por
PABLO ISAZA, M.D.
Autor:

La morfina es un analgésico opiáceo (narcótico) altamente potente que se utiliza para tratar el dolor crónico de moderado a intenso. El título de la columna alude a las propiedades de la morfina de acompañar con sus efectos a enfermos que sufren dolores severos, especialmente pacientes terminales con cáncer; aunque es necesario anotar que se usa para todo tipo de dolor que se considere intolerable. Importante: la morfina No significa muerte. Un paciente con dolor intenso por múltiples fracturas y que sufre intenso dolor puede ser aliviado y acompañado con morfina. Al recuperarse recuerda la medicación que le ayudó a no sufrir innecesariamente. Vivir con dolor puede afectar todos los aspectos de su vida. Afortunadamente, casi todo el dolor puede aliviarse con los medicamentos disponibles hoy en día. Nadie debe sufrir porque no tiene acceso a morfina u otros opiáceos. La OMS la incluye en la lista de medicamentos esenciales. La morfina es un medicamento seguro, eficaz y adecuado.

La morfina fue descubierta por Friedrich W. Adam Serturner (1783-1841), un asistente farmacéutico de veintiún años. Se preguntaba sobre las propiedades medicinales del opio, que era ampliamente utilizado por los médicos del siglo XVIII. En una serie de experimentos, realizados en su tiempo libre y publicados en 1806, Serturner logró aislar un compuesto alcaloide orgánico de la goma resinosa secretada por la amapola. Descubrió que el opio sin el alcaloide eliminado no tenía ningún efecto en los animales, pero el alcaloide en sí tenía diez veces más poder que el opio procesado. Sertuner llamó a esa sustancia Morfina, en honor a Morfeo, el dios griego de los sueños, por su tendencia a causar sueño.

La sola mención de morfina puede ser suficiente para evocar todo tipo de pensamientos negativos en los pacientes y sus familiares. Erróneamente algunas personas pueden tener miedo de convertirse en drogadictos, mientras que otras pueden pensar que sólo las personas que están listas para morir deben tomar morfina. La realidad es que la morfina y otros opiáceos que funcionan de la misma manera, como la hidrocodona, oxicodona, hidromorfona, etc., es eficaz y segura para el tratamiento del dolor. Vivir con dolor puede afectar todos los aspectos de su vida; nadie debe sufrir por temor a usar morfina. La morfina sigue siendo el analgésico opiáceo de referencia para el dolor severo. Establecida firmemente como la primera opción de opiáceos fuertes de la Organización Mundial de la Salud, la morfina es el opiáceo más comúnmente utilizado para el dolor moderado a severo. En el mundo existen organizaciones dedicadas a evitar el dolor injustificado, una de ellas, “Fin al Dolor Injustificado”.

La distribución de los medicamentos se realiza a través de los Fondos Rotatorios de Estupefacientes (FRE) de las Secretarías, Institutos y/o Direcciones Departamentales de Salud, Resolución 1479 de 2006 del Ministerio de Salud. El Fondo de Estupefacientes es el encargado de suministrar medicamentos como la morfina para uso de instituciones de salud y pacientes en condición de sufrimiento extremo.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.