Epifanía, signo de Dios, iglesia universal

Es sorprendente el significado especial de la epifanía que cierra el ciclo litúrgico de la navidad, en la conmemoración del primer domingo del año nuevo (5 de enero). Epifanía es la manifestación de Dios a toda la humanidad, representada en la figura de los tres reyes magos de Belén “unos magos que venían de oriente, llegaron a Jerusalén preguntando:

• ¿Dónde está el Rey de los Judíos recién nacido? Porque hemos visto su estrella en oriente y venimos a adorarlo. (Mateo 2, 1-2).

Hermoso pasaje bíblico que muestra la gratuidad de los signos de Dios, especialmente en la espera más trascendental de toda la historia de la salvación, el nacimiento del Mesías que debía ser glorificado, no sólo en Belén, en su pueblo Israel donde nació; debía ser reconocido por todos los pueblos del mundo, porque así lo habían señalado los libros proféticos, desde el antiguo Testamento, dando testimonio de los signos de Dios, como lo expresa el profeta Isaías (60. 3-4).

“Los pueblos se dirigen hacia tu luz y los reyes, al resplandor de tu aurora

Levanta los ojos a tu alrededor y contempla; todos se reúnen y vienen a ti;

tus hijos llegan de lejos, y tus hijas son traídas en brazos. Tu entonces, al verlo, te podrás radiante, palpitará tu corazón muy emocionado; Traerán a ti tesoros del otro lado del mar y llegarán a ti las riquezas de las naciones. Te inundará una multitud de camellos; llegarán los de Madían y Efá. Los de Saba vendrán todos; trayendo oro e incienso; proclamando las alabanzas a Yavé”.

El profeta Isaías había visto a Yavé, era un noble descendiente de los jefes de las tribus o clanes de la época nómada, correspondía al antiguo testamento (desde Abraham hasta el Mesías) donde “Dios educa a su pueblo”. Cuando el hijo de Dios entra en nuestra historia y se recopilan todos los escritos redactados durante los años posteriores a la resurrección de Jesucristo empieza el Nuevo Testamento, anunciando la “Buena Nueva” es redactado por los apóstoles y evangelistas de la Iglesia Primitiva”. Los magos descritos por el evangelista Mateo, son la imagen que se tenía de los sacerdotes astrólogos de Caldea (Dan 2,2) y representan las naciones extranjeras que vienen a adorar al Dios verdadero (Isaías 60). Jesús salvador de los Judíos, salva la humanidad entera; así se profetizó durante los 20 siglos en el Antiguo Testamento, y continúa el anuncio en los 2.020 años de historia de la iglesia Católica. ¿Existirá alguna duda razonable sobre los signos de Dios?...

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