No nos crean bobos…

Para nadie es un secreto que los colombianos están hastiados de los políticos, de las instituciones, de este gobierno fallido de Iván Duque. Las encuestas son contundentes en describir la profundidad de la decepción de los ciudadanos con el régimen político. Hay muchas causas de esa situación. Sin duda la corrupción, las malas políticas, la incapacidad, la mediocridad y la indolencia ante el dolor y el sufrimiento de nuestros compatriotas, inspira mucho de esa rabia, de ese desprecio generalizado hacia lo público.

La política exterior no es juego

Para nadie ha sido ningún secreto que la política exterior que hemos tenido en los últimos años ha sido una colcha de retazos llena de errores, poco entendimiento de las relaciones exteriores y funcionarios muy poco capacitados para tan importante campo de la política de un Estado. Como colombianos nos hemos acostumbrado a esto y a “pasar pena” con las intervenciones y participaciones de los funcionarios del gobierno.

Deportaciones 
y seguridad 
ciudadana

Las deportaciones de ciudadanos venezolanos se están volviendo comunes en toda la región y Colombia no es la excepción. Por lo general, los argumentos que más se usan están asociados a que son una amenaza a la seguridad. Es como si los venezolanos fueran la causa de todos los males. Algo que está extendiendo, preocupantemente, un sentimiento xenófobo en nuestros países.

“Anatolio: vote SÍ a la corrupción!”

En los últimos días se han producido decisiones legislativas que más que leyes son puñaladas por la espalda a la vigencia de la democracia colombiana, a la transparencia electoral y a la lucha contra la corrupción. La más grave es la inclusión de un mico en la Ley del Presupuesto del 2022 -que ni siquiera se puede calificar de “orangután” si no de monstruoso “King-Kong” de la corrupción electoral- que atenta contra la pureza del sufragio. Ese King-Kong del clientelismo es ni más ni menos que el desmonte solapado de la Ley de Garantías, una piedra angular, decisiva, para impedir la funesta intervención de los dineros públicos en las elecciones y evitar que el gobierno meta la mano en las elecciones locales y regionales.

Sin frontera no hay Nación

A pesar de la consternación, sigue el desangre en Tibú. Al país ya no le basta con los lamentos ante el asesinato de jóvenes, de mujeres, de fiscales, de jueces, de policías. Al país ya no le sirve la indignación hipócrita de las condenas oficiales. Al país ya no lo engañan con la fórmula desgastada de las investigaciones especiales, que fue lo único que se le ocurrió a la Fiscalía ante el brutal asesinato de niños, y ante la imparable violencia, en este punto estratégico de la frontera.

Colombia, el país más peligroso del mundo para ser joven

Colombia es uno de los países del mundo más peligroso y frustrante para ser joven. No tienen oportunidades ni garantía de hacer efectivos sus derechos. La primera oportunidad que la sociedad debe ofrecerles, es la de no morir violentamente.

Verdades incómodas

Los colombianos están hastiados de la corrupción. Para los ciudadanos este es uno de los más graves problemas del país. Todos los días aparece un robo, una apropiación indebida, un contrato chueco. Las mejores ideas, los mejores propósitos, las mejores políticas públicas quedan atascadas en las arenas movedizas de la corrupción. Nadie cree ya en los políticos que prometen todos los días, que ellos sí pueden acabar con las prácticas que despojan a la ciudadanía de billones y billones en recursos públicos. La corrupción es en gran medida responsable de que se haya perdido la esperanza.

Una amnistía para secuestrar la democracia


La extrema derecha en Colombia y su líder natural, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, no desisten de su intento por acomodar la justicia y la democracia colombianas a su imagen y semejanza. La nefasta propuesta de amnistía general lanzada a la opinión pública por el exsenador y su partido, el Centro Democrático, sólo busca generar un marco institucional proclive a sus intenciones de abrir la puerta a la elección y nombramiento de personas, probablemente de la misma afinidad política, que hayan sido condenadas o procesadas por delitos tan graves como la violación, la corrupción o el paramilitarismo.

Renuncie Ministra

Las presuntas irregularidades del contrato adjudicado por el MinTIC a la empresa Centros Poblados para llevar centros digitales a las zonas rurales del país y que busca garantizar conectividad a miles de niños, son una muestra más de que en Colombia es necesaria una transformación del manejo de los recursos públicos.

La salud es un asunto de seguridad nacional

Si alguna lección nos ha dejado la Pandemia, es que la humanidad y nuestro planeta están íntimamente ligados e interrelacionados en la salud, la enfermedad, la seguridad, el medio ambiente, los temas sociales, la cultura, la economía y por supuesto, la política. Por ello, uno de los peores errores que puede cometer un gobierno es permitir el debilitamiento de su sistema de salud.