Lo bueno, lo malo y lo feo

“Y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera”.

Cito en forma textual algunos apartes del poema Desiderata, el cual es muy conocido, en él se habla de la búsqueda de la felicidad en la vida, fue publicado en 1927 y escrito por Max Ehrmann. En este se dice entre otras cosas: “Tú eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas, tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera. Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él”. Se trata de un poema muy hermoso lleno de contenido, el que todos conocemos desde pequeños, el mismo que como mínimo escuchamos el último día del año a las 12 de la noche dado que suena en muchas emisoras, aquello mientras comemos uvas y nos damos un abrazo con los que están a nuestro lado.

Con el mayor de los respetos por los que piensen lo contrario, sin dejar de admirar el contenido y sentido del poema en comento, tengo para decir que no es cierto aquello que cito al comienzo de la columna. Claro que no, muchos asuntos no marchan bien en el mundo, en Colombia y concretamente en Ibagué. De eso me voy a ocupar en esta nueva secuencia que inicio hoy. Desde luego también hablaré de las cosas que están bien.

La educación es uno de esos temas, la que yo recibí fue muy regular, en buena medida por culpa mía y por el entorno que me correspondió vivir. Al estar hoy pendiente de mi hija, me he podido dar cuenta que las cosas han mejorado bastante, los directivos y profesores actuales son superiores a los de mi época. Sea como sea esto no anda bien. Se hace necesario un trabajo más específico y practico. La deficiencia en la educación lo puede percibir cuando atiendo a los usuarios de la defensoría a los que entrevisto a diario: drogadictos, violadores, ladrones, alcohólicos y violentos con sus familiares. Muchos de estas personas no tienen una buena educación, principios, oportunidades y objetivos claros. El medio ambiente será otro de los temas a tratar, especialmente lo que tiene que ver con el agua de nuestras quebradas, ríos y mares, eso no anda bien, todos los días escuchamos que se habla del asunto y de otros relacionados. No basta preocuparse por la emisión de gases y el llamado efecto invernadero. Se hace necesario utilizar todo lo que se tenga a la mano en materia científica y en la artesanal. Hablare además de la iglesia católica, las estadísticas con las que se mide todo, la no explotación de nuestros mares, lo relacionado con nuestros deportistas, nuestros cantantes, del reparto de la tierra, el conflicto interno, de los indignados a nivel mundial, del turismo nacional, las loterías, el sistema penitenciario, de nuestras ciudades, de la radio, la televisión, del sistema judicial indígena, del cine mundial, de lo mal pago que tenemos a nuestros militares y policías, de las relaciones internacionales, de San Andrés y Providencia, del Chocó y de todos los temas que tienen que ver con la vida actual.

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