La papeleta que propone el partido Verde

Estamos ante una propuesta valiosa, todo lo que sea tener en cuenta al pueblo colombiano es bienvenido, ese es el ejercicio efectivo de la democracia.

La hace un partido que quiere llamar la atención como tal a las puertas de unas elecciones, lo cual es de buen recibo dentro del juego de la política y de paso hacer un aporte al proceso de paz.

Comparto lo de la papeleta y eso sí, con todo respeto, me aparto respecto de la pregunta. Lo anterior dado los costos, la calidad de no obligatorio de la respuesta y sobre todo dada la pregunta propiamente dicha. Si se le va a invertir veinticinco mil millones de pesos aproximadamente en esto, la pregunta tiene que ser más interesante.

Unas buenas preguntas y unas respuestas contundentes en la práctica sí obliga en términos políticos a las dos partes. Yo propongo que se pregunte lo siguiente: ¿Está usted de acuerdo con el proceso de paz, sí o no? ¿El proceso debe seguir en medio del conflicto, sí o no?

Eso sí tiene sentido, motivo y finalidad. La verdad es que el gobierno está equivocado al mantener tercamente esta situación. Si el pueblo colombiano se pronuncia en forma importante al respecto, por decir algo con 10 millones de votos, eso tiene peso. Muy distinto a lo que se propone por el partido Verde, que significaría un límite que no es adecuado, porque probablemente no se va a respetar la respuesta dada la dinámica del problema en que estamos.

Otra pregunta realmente importante es la siguiente: ¿Usted está de acuerdo con que a los guerrilleros que estén negociando la paz con el gobierno, se les concentre en un lugar con el respectivo control internacional, sí o no? Eso tiene sentido, motivo y finalidad, siendo además concordante con la anterior pregunta.

La otra pregunta es la siguiente: ¿La concentración de los guerrilleros que están negociando con el gobierno debe ser en el territorio de los países vecinos, sí o no? ¿A los guerrilleros que están negociando con el gobierno se les debe aplicar la justicia transicional como se acuerde entre las partes, sí o no? ¿El tiempo que los dirigentes de las guerrillas que estén adelantando un proceso de paz con el gobierno, se debe tener en cuenta como parte cumplida de la pena que se acuerde entre las partes, esto desde cuando se sentaron a la mesa en La Habana, sí o no? ¿El tiempo que la guerrilla esté aplicando la tregua unilateral, la que ya se practicó y la que se haga en el futuro, debe contar como descuento de la pena respecto de los dirigentes de la misma que no estén sentados a la mesa en la Habana, sí o no?

¿Los guerrilleros que están en el proceso de paz, que no puedan ser beneficiados por la justicia transicional por estar cobijados por la justicia internacional, pueden ser protegidos con la nacionalización en un país en el que no se aplique dicha legislación, sí o no? Vale decir que estas preguntas pueden ser objeto de precisión y de redacción. Hablo entonces de varias preguntas importantes y no de una sola sin sentido.

En una columna anterior me ocupé del proceso de paz, en esta hablé de la necesidad de que los guerrilleros se concentren en Venezuela, Ecuador y Brasil. Entregando las armas al entrar a dichos países y con control internacional permanente. Los costos cubiertos por la misma guerrilla, los gobiernos que los reciben, por los gobiernos amigos con poder económico y por nuestro propio gobierno.

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