Otro campanazo de alerta: La Minerva cierra sus puertas

La salud en Colombia va de mal en peor. Sumado a la conocida crisis de la Red de Hospitales Públicos, comienza a verse las primeras consecuencias de las perversidades del sistema en el sector privado. Esta vez una institución con 68 años de historia en la capital tolimense, sucumbe ante las deudas de las EPS y la indiferencia de los entes gubernamentales.

Se quedan los ibaguereños sin 47 camas hospitalarias, 25 de cuidados intensivos, dos quirófanos, consulta prioritaria y servicios ambulatorios especializados primordiales para el cuidado de la salud. Cuanta más dificultad para acceder al supuesto “derecho fundamental”. Quedarían desempleados alrededor de 300 trabajadores, entre personal administrativo y asistencial, que pasan a engrosar los 33 mil parados de la ciudad musical.

Lo que viene es la quiebra de clínicas y hospitales. En reciente informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, las deudas de las EPS ascienden a 5.3 billones de pesos, la deuda morosa es de 3.0 billones de pesos lo que representa el 57.7 por ciento de la deuda total.

Al mismo tiempo la Contraloría General de la Nación, avizora un oscuro panorama para más de 1000 instituciones públicas que están sometidos a programas de saneamiento fiscal y financiero, otros están intervenidos como el Federico Lleras Acosta, sin un futuro claro hasta hoy.

Los problemas los causan las intermediarias del sistema, Empresas Promotoras de Salud, más bien dedicadas a negar servicios de salud y cuando se proporcionan, a no pagar por ellos. Encabeza la lista de deudores Caprecom, EPS pública donde tienen asiento tres ministerios, le sigue Nueva EPS, empresa mixta resultado de la liquidación y privatización del Seguro Social, Saludcoop EPS intervenida por la supersalud, prorrogada irresponsablemente después del desfalco de más de 1.4 billones de pesos.

Continúan en este inventario Coomeva EPS, Emdisalud, Comfenalco Antioquia, Cafesalud, Fosyga y Savia Salud. Esta última también mixta, creada hace dos años como una gran novedad, por los gobiernos de Aníbal Gaviria y Sergio Fajardo en Antioquia.

Las soluciones planteadas por el ministro de salud, son más paños de agua tibia, compra tiempo el doctor Gaviria con decretos que empeoran la situación a largo plazo. El Presidente Santos afirmó que “estamos partiendo la historia de la salud en dos” y que “se acaba el paseo de la muerte”, cuando tardíamente sancionó la Ley Estatutaria de salud. Otro engaño a la Nación, pues las EPS afirman que no hay recursos para hacerla realidad, se oponen a la autonomía médica y a la desaparición de los comités técnico-científicos.

En fin, los médicos de nuestro Sistema de Salud, Juan Manuel Santos y Alejandro Gaviria, están salvando es a la enfermedad, las EPS.

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