Renuncia

Renuncia
Argumentando haber concluido su ciclo, Luz Alba Beltrán presentó renuncia irrevocable como Rectora del Conservatorio. Tomó sus riendas en 2001 cuando la Institución tenía sede en ruinas, desorden administrativo, anti gobernabilidad y deudas por tres mil millones.
23 Feb 2012 - 12:00am

Situación lograda porque quien lo encumbró no tuvo lucidez para retirarse cuando por falta de preparación académica y senectud, según Mineducación, no podía dirigir una institución con ya categoría universitaria.  Cual dinastía inglesa, un familiar suyo insistió en heredar el cargo, mas fue nombrada Luz Alba, Licenciada en Administración Educativa, Magíster en Administración y Supervisión Educativa y Doctorado en Diseño Curricular y Evaluación Educativa de la Universidad de Valladolid-España. 

Al corresponderle el chicharrón de la reestructuración consiguió injustificados enemigos. Entre muchas otras acciones, como el Conservatorio ostentaba nivel superior, debió desprenderse del Bachillerato Musical para que se acogiera a la Educación Media. Entonces, la mitad de integrantes de la Sinfónica quedó en el Colegio, sin embargo, Mineducación ordenó que continuasen en la Orquesta. Cumplieron de mala gana. Enardecidos por la animadversión, en celebración del  Centenario, en forma bochornosa pararon el concierto para despotricar de la Rectora, exigir reconocimientos especiales y requerir a Lina de Uribe, cesión directa de los aportes al movimiento sinfónico. Por fuerza, se cerró la agrupación.

El Departamento entró en Ley 550 y retiró su apoyo, luego tocó fondo recibiendo sólo aportes por Ley de Honores, del movimiento sinfónico y algunos dividendos del Terminal cedidos por la Gobernación.  Luz Alba, sacrificando tiempo familiar y comprometiendo su salud, trabajaba hasta altas horas. Con nadadito de perro, hizo lobby en Mincultura subiendo a Bogotá en buseta de tres de la mañana. Entre otros, gestionó restauración de sede principal y medallones del Salón Alberto Castilla. Obtuvo donación del gobierno japonés por mil ciento trece millones en instrumentos y consiguió recursos a través de venta de servicios y administración de proyectos.

Asimismo, Revisó procesos, implementó Gestión de Calidad, Comité de Investigación, mejoró el equipo docente y abrió pregrado de Maestro en Música. Organizó coros, nueva Sinfónica y otros grupos. Profesionalizó  empíricos en música, danza y teatro. Consiguió intercambios con el Dorset Music Service de Inglaterra. Con varias entidades obtuvo patrocinios o cofinanciación estudiantil. Sostuvo permanente actividad artística y Temporada Musical Anual. Constituyó Bienestar Estudiantil, recuperó el archivo y firmó importantes alianzas interinstitucionales. Es decir en 10 años sacó al Conservatorio del profundo abismo.

No me gusta la continuidad de poder, pero Luz Alba debió permanecer hasta finiquitar algunos pendientes, como conseguir que el Departamento cumpliera la Ordenanza número 49 del 78, ratificada por Asamblea en 1980, que otorga al Conservatorio un porcentaje de su Presupuesto Ordinario de Ingresos. Su remplazo debe superarla, para encontrarlo el Consejo Directivo debe buscar hasta debajo de las piedras, porque en el cargo no queremos ver a alguien sin suficiente preparación, sentido de pertenencia ni eficacia. 

Publicada por
AMPARO MARGARITA MORALES FERIA