Confidenciales políticos

Este mundillo de la política todos los días depara sorpresas. La última tiene que ver con el exministro de Justicia, Alfonso Gómez Méndez, quien ha salido a defender ante cámaras y micrófonos de los medios de prensa nacionales la compra del superjet ejecutivo por parte del Fiscal General, Eduardo Montealegre, noticia que ha costado críticas al titular del máximo ente investigador de la justicia colombiana.

Para mí es una sorpresa pues el fiscal y el ministro se odian desde hace rato. Sus discrepancias terminaron en pelotera pública el año pasado cuando Gómez Méndez que oficiaba de Ministro salió a proponer al país una nueva reforma a la justicia y al sistema penal acusatorio, la cual fue tildada por Montealegre Lynett de retrógrada y retardataria. Ante el concepto negativo del fiscal, el presidente Santos ordenó al Minjusticia tolimense que se quedara quieto y esto lo molestó tanto que terminó presentando su carta de renuncia. Ahora cuando todos creíamos que el Fiscal y el exministro no se podían ver ni en pintura, Gómez Méndez sale a declararle a la prensa que el Fiscal General de la Nación si necesita un nuevo avión para sus viajes al exterior y a las principales ciudades colombianas. Argumenta que el avión adquirido por él hace ya casi dos décadas ya cumplió su vida útil y revela, además, que el aparato fue declarado como bien siniestrado a causa de un pequeño accidente presentado en una pista colombiana. Confirma, también, que el precio de compra es de 10 millones de dólares, pero aclara que no es cierto que el Estado tenga que pagar toda esa suma porque una aseguradora reembolsará tres millones de dólares por el avión siniestrado y así las cosas los colombianos solo terminaremos pagando siete millones de dólares. Mejor dicho, el exministro Gómez oficia ahora de defensor ad honorem del Fiscal Montealegre, el paisano que le movió la butaca.

Ahora que hablo del Fiscal General de la Nación, me pregunto por qué no habrá dicho nada sobre el bochornoso episodio del Presidente saliente de la Corte Constitucional, Jorge Pretelt, quien le pidió plata a un abogado de Fidupetrol para supuestamente repartirse “la marrana” con mi amigo y paisano el magistrado Mauricio González Cuervo. Porque el Fiscal habla de todo lo divino y humano y de todo cuanto acontece en la justicia, por eso en la revista lo llaman “el Fiscal Bocalegre”.

Corte Constitucional

Y volviendo al tema del escándalo de la Corte Constitucional, la representante a la Cámara Angélica Lozano coincide con mis apreciaciones hechas la semana pasada, en El Nuevo Día, cuando afirmé en esta misma columna que en la Comisión de Acusaciones no le pasará nada a sPretelt pues esa comisión investigadora parlamentaria absuelve políticamente a todo el mundo. Angélica, la representante de la Alianza Verde va más allá en sus aseveraciones: asegura que en el proyecto de Acto Legislativo de Reforma al Equilibrio de Poderes, que se tramita en el congreso de la República el Presidente Santos hizo incluir unos dos o tres artículos nuevos para blindar de por vida a Magistrados, Contralor y Procurador, es decir para que nadie los pueda investigar y mucho menos meter a la cárcel.

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