Confidenciales políticos

El Plan Nacional de Desarrollo “Todos por un nuevo país”, terminó aprobándose esta semana por el Congreso de la República en medio de una pelotera de televisión donde arreciaron las burlas, broncas personales, acusaciones mutuas y amenazas de denuncias por inconstitucionalidad y vicios de trámite, según afirmaron los sectores políticos independientes como el Polo Democrático, Alianza Verde y el Centro Democrático, los cuales no ven que las necesidades de las regiones y de los sectores más vulnerables de la Nación, vayan a tener solución por parte del Gobierno en las próximas cuatro vigencias presupuestales.

La inclusión, discusión y aprobación de las partidas de cada uno de los sectores del Plan Nacional de Desarrollo concluyó en gazapera de plaza de mercado, porque Congreso y Gobierno no dieron cumplimiento al trámite establecido para que las comisiones y subcomisiones estudiaran conjuntamente los presupuestos globales y regionalizados. No se estudió a tiempo el PND, porque así el presidente Santos hubiese convocado al Congreso de la República a sesiones extraordinarias desde el pasado mes de febrero, Senado y Cámara sesionaron a media marcha, pues los congresistas nunca asistieron y el Gobierno tampoco presentó a tiempo el articulado completo del Plan Nacional de Desarrollo. Mejor dicho, ni el enfermo comía, ni había qué darle. Por eso los colombianos sentimos pena ajena ver esta semana el corre corre de los congresistas, del Minhacienda y de la Comisión de Conciliación, aprobando el articulado del PND en papelitos de cuaderno con números, letras y tachones, tal como si el trabajo parlamentario fuera una tarea de niñitos de primaria. La reproducción de la vergonzante esquela manuscrita yace todavía publicada en la página web del senado.go.co

Por lo feo, lo malo y lo grotesco de esos tachones y enmendaduras aplicadas a la ley de leyes del presupuesto nacional, el “PND todo por un nuevo país” más bien parece una gran colcha de retazos, partidas y subpartidas que no financian nada y no guardan coherencia con los planes de desarrollo de los departamentos y municipios colombianos.

La senadora Maritza Martínez, oriunda del Meta, el mayor productor de hidrocarburos, le hizo ver al Gobierno que lo que se había contemplado en la nueva Ley de regalías inventada hace cuatro años y que sería la famosa mermelada que se iba a esparcir como la mantequilla por todas las regiones colombianas, se le echó ahora reversazo, pues si había quedado escrito que en adelante los departamentos tendrían libre iniciativa y poder autónomo para proponer y ejecutar proyectos locales a través de los Ocad, en este nuevo Plan de Desarrollo a Simón Gaviria se le dio por colgarle un mico, creando una nueva comisión presupuestal que será la que a partir de 2015 aprobará las partidas para la ejecución de los principales proyectos de los departamentos y municipios. O sea que la tal mermelada la dejaron para repartirla desde Bogotá.

Otro senador, Carlos Enrique Soto de Pereira, denunció que para el próximo cuatrienio no fueron previstas las partidas presupuestales suficientes que reclama el sector cafetero para aliviar su dramática situación de pobreza. Con respecto a educación, varios parlamentarios pusieron el dedo en la llaga argumentando que a Fecode el Gobierno le está haciendo esta vez pistola con los dedos de los pies con respecto a sus pretensiones de nivelación salarial, pues el 12 por ciento de reajuste prometido no fue incluido mediante propuesta alguna del Gobierno. Ese preacuerdo Gobierno - Fecode representa 1.7 billones del presupuesto para la Nación. Conocidas éstas inconsistencias, yerros, cambios de última hora, supresiones y tachones de esta ley estatutaria, vale la pena indagar al sector parlamentario y constatar en el articulado qué fin tuvieron las platas que se han venido anunciando para el Contrato Plan del Sur del Tolima, para la remodelación del Aeropuerto Perales y para el Túnel de la Línea, porque nada tiene de raro que esas partidas y contrapartidas hayan sido apenas simples anuncios politiqueros del presidente Santos, porque tal como sostienen sus críticos cuando Santos dice SI es porque va a hacer todo lo contrario.

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