Cabal salud

La crisis pandémica ha puesto la atención de todos en un sector, que ha sido golpeado por un modelo perverso que lo deshumanizo, lo monetizo y lo mecanizo enredándolo en autorizaciones, facturas y cuentas no pagadas, lo convirtió simplemente en “un negocio” donde los seres humanos son una fría cifra. Es increíble escuchar historias de paseos de la muerte donde por negligencia o tramitología la gente perece. En el periodo pasado iniciamos un ambicioso plan de recuperación de los hospitales de segundo nivel y por su puesto de nuestro Hospital Federico Lleras y a fe que lo logramos, no solo en materia fiscal, sino en el mejoramiento de sus servicios y en la articulación de la red prestadora del servicio de salud.

Policía, democracia y sociedad


La seguridad como valor de la democracia, la autoridad ejercida con estricta legalidad y el respeto por las instituciones, son preceptos que siempre he promovido y defendido. Como humanista y demócrata, respeto la diferencia, base fundamental de un proceso de construcción social, que nos debe llevar a acuerdos específicos sobre la resolución de los graves problemas que afronta nuestra Nación. La Policía Nacional, siempre ha sido un gran aliado en el proceso evolutivo de la Nación, claro que hemos tenido momentos en los cuales esta gran institución ha tenido que reconocerse, aceptar sus equivocaciones y transformarse, así fue cuando tuvo que pasar del Ministerio del Interior al Ministerio de Defensa, tras la violencia política de los 50, con el argumento que había de quitarse de la manipulación política la fuerza pública, para no ser instrumentalizada.

La luz al final del túnel

Dios y los ciudadanos me han dado la oportunidad de ser gobernador de mi Departamento en dos periodos, tuve que compartir mis mandatos con tres presidentes distintos, el presidente Uribe, el presidente Santos y el presidente Duque, cada uno aportó desde su visión al desarrollo de la obra, Túnel de la Línea.

La vida primero, la economía también

La economía y el mercado sin duda, pasan por la ingente regulación del Estado, escuché decir a un conferencista colombo - japonés “en Japón somos ricos en medio de la pobreza y en Colombia somos pobres en medio de la riqueza” y claro, en esa definición hay unos enormes contenidos culturales, sociales, de modelo económico, pero más allá, profundas decisiones de Estado en materia de educación y por supuesto una actitud ciudadana llena de fuerza y deseos de salir adelante.

El gran salto

Esta pandemia nos ha dejado enormes enseñanzas, unas personales sobre nuestro comportamiento, con nuestras familias y nuestro entorno, otras respecto a los enormes retos económicos, ambientales y sociales, que debemos asumir como sociedad y que deben asumir los gobernantes de manera resolutiva.

La fuerza de los hechos

A lo largo de mis columnas he querido siempre dejar un mensaje, una instrucción, un consejo que sirva como orientación a aquellas personas, profesionales o gobernantes que quieran acogerlos.

La verdadera revolución es la educación

El conocimiento es la gran riqueza, que individual y colectivamente tiene la humanidad, en otrora la educación estaba reservada para unos pocos quienes, aprovechándose de ello, establecían dominios, conquistas y riquezas. Hoy más que nunca está demostrado, que es la educación el mayor valor de quien la posee, es la forma, en que personas y estados garanticen su progreso y bienestar.

Un crimen ambiental, social y económico evitado

El domingo 16 de febrero de 2020 escribí una columna de opinión que titulé “De la ideologización y la doble moral”, allí dejé plasmado mi criterio frente al manejo de lo público que quiero transcribir por la vigencia que recobra: La defensa del patrimonio público y medio ambiental, el bienestar general deben prevalecer en términos de equidad; debe desterrarse del ejercicio público, el favorecimiento a los intereses particulares, las decisiones de cualquier autoridad pública, deben tener la contundencia de la justicia social, para proteger los bienes supremos del Estado, que son de todos, no de unos pocos.

UT testimonio del hacer

Desde siempre como gobernador quise orientar en la UT un cambio, sin embargo en mi primer gobierno las fuerzas de la politiquería, el clientelismo y la corrupción, en su mayoría dominaban los estamentos de poder y la toma de decisiones, los escándalos pululaban, la afectación a la calidad académica era notoria, el nepotismo y la burocracia le quitaban recursos a la educación de calidad.

Indiferencia y absentismo

Hay unas manifestaciones en la sociedad moderna, que datan desde los principios de la civilización humana, aun cuando siento y a su vez promuevo un despertar para los temas importantes, lamentablemente la mayoría se queda en lo superfluo en lo banal, en la orientación que le dan otros.