¿Está pasando de agache La Colosa?

Los amigos de la mega minería en el Tolima dicen que el asunto de La Colosa no debe ser politizado. Aduciendo que es un tema sumamente técnico que debería ser debatido exclusivamente en términos científicos, insisten en señalar como “politiquero” a cualquier candidato que se atreva a manifestar su discrepancia con dicho proyecto, supuestamente porque carece de la “iluminación” necesaria para opinar con fundamento o simplemente porque es uno más que apela a una cuestión controversial para capturar los votos de incautos y desprevenidos.

Personalmente estoy en completo desacuerdo: el futuro de La Colosa debería estar en el centro de la política a nivel regional, especialmente en esta época de elecciones. A quien se le ocurre que un asunto trascendental para la sociedad tolimense deba tratarse únicamente en foros especializados o en una sala de juntas con encopetados expertos? Acaso hay algo de malo en que un potencial gobernante manifieste públicamente su posición frente a la minería en el Tolima? Será que esa posición no debería estar dentro de los criterios de los ciudadanos para elegir sus próximos gobernantes?.

Aunque las respuestas a estas preguntas parecen obvias, aún vemos que hay algunos candidatos que recorren el Tolima sin pronunciar una sola palabra frente al proyecto extractivo. Será que estos candidatos que no dicen nada son proclives a la mega minería y están intentando pasar de agache? Será posible que, como se rumora en algunos corrillos, dineros provenientes de multinacionales estén permeando campañas políticas? Que podríamos esperar los tolimenses si llegase al poder alguien que jamás manifestó su posición frente a este tema que nos incumbe a todos? Podría seguir avanzando impetuosa la resistencia ciudadana sin el apoyo político de sus próximos gobernantes?. Francamente es algo que no deja de preocuparme, sobre todo porque es, justamente en el próximo cuatrienio, cuando se decidirá poner en marcha o parar definitivamente La Colosa. Lo más probable es que la licencia ambiental, aquella que se necesita para empezar la operación, sea solicitada en el año 2018 o 2019. En aquel momento el debate se arreciará y el Gobierno nacional usará todo su arsenal normativo –como hasta ahora lo ha hecho- para impedir que desde el territorio se logre la más mínima influencia en cualquier decisión que se tome frente al proyecto. Será en ese preciso momento cuando los tolimenses debemos estar más unidos para enfrentar el reto de intervenir directamente en una decisión que tendrá importantes implicaciones para el futuro de nuestra sociedad. Será el momento justo para que nuestros gobernantes y la clase dirigente del Tolima se unan a sus ciudadanos para exigir, libre y soberanamente, la participación directa y efectiva de los ciudadanos de nuestro territorio.

Afortunadamente hay quienes han sacado la casta desde ya, y sin ningún temor han manifestado públicamente el rechazo a un proyecto que amenaza los ecosistemas, la salud y el bienestar de la población tolimense, como es la mina La Colosa. Los que pretenden pasar desapercibidos, deberían tener el valor de manifestarse, en últimas, tarde o temprano se sabrá a qué le apuestan.

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