¿Por qué el Gobierno persiste en responsabilizar a ‘El Niño’ de la sequía?

El pasado 8 de enero, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (Noaa) de Estados Unidos informó que la probabilidad de la presencia de ‘El Niño’ estaba “entre 50 y 60%”, con tendencia a la baja. La Noaa advertía que no es seguro que el fenómeno llegue y, si llega, sería débil y corto. Por ello no deja de sorprender la insistencia del Gobierno y su ministro de poco ambiente en seguir responsabilizando a ‘El Niño’ de las sequías que ya amenazan a varios municipios. El viernes pasado el Ministro declaró: “El fenómeno de ‘El Niño’ ya es una realidad”. El anterior director del Ideam, Ricardo Lozano, le recordó que “los científicos internacionales dicen que no ha llegado (‘El Niño’), y esa es la fuente de información oficial de Colombia. Sólo vendrá cuando la naturaleza lo manifieste y los científicos lo digan. No cuando los políticos quieran”.

Los problemas asociados a sequías extremas en periodos secos no son nuevos: empezaron hace muchos años. Como he mencionado en columnas anteriores, es el resultado de la deforestación y el irresponsable manejo de las cuencas hidrográficas. La situación tiende agravarse cada año, con ‘Niño’ o sin ‘Niño’, porque las presuntas autoridades no están haciendo absolutamente nada para frenar la degradación generalizada. Por supuesto que ‘El Niño’ agrava una situación que ya es crítica; pero si este fenómeno llega sobre una cuenca bien administrada, sus efectos son mucho menos dramáticos que si cae sobre cuencas devastadas.

El Ministro reitera la necesidad de ahorrar agua, bañándose menos, pero nunca menciona la urgencia de recuperar las cuencas; tarea que debe liderar su ministerio, como cabeza del Sina.

El ahorro de agua es un componente importante, sobre todo en países como Colombia, con gobiernos que carecen de una política de promoción del uso de tecnologías sostenibles en sus procesos productivos. Sin embargo, el ahorro por sí solo no soluciona el problema. ¿Qué agua vamos a ahorrar cuando se sequen completamente los ríos? Para completar, el ministro es uno de los firmones del Decreto 2691 del 23 de diciembre de 2014, que le otorga, entre otras perlas, funciones ambientales al Ministerio de Minas. Decreto que, para algunos, constituye un auténtico aguinaldo navideño para las multinacionales mineras.

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