Se aproxima reforma tributaria territorial

Los recientemente posesionados alcaldes y gobernadores están enfrentándose a una situación compleja para el futuro de sus gobiernos, una cruda realidad de la que no se preocupaban cuando estaban buscando votos, el actual sistema tributario territorial es ineficiente, no impulsa la reactivación de la economía de sus municipios y departamentos, y son muy sensibles a la evasión y la elusión fiscal. 

Muchos candidatos en el afán de ganar las elecciones se comprometieron a realizar obras que difícilmente podrán cumplir. Y aunque a los anteriores gobernantes les ha tocado esforzarse a fondo para resolver este problema, la verdad es que ya queda muy poco espacio de maniobrabilidad para los gobiernos locales debido a que la salida más fácil, endeudar a los entes territoriales tiene muy poco margen, y muchos no están dispuestos a asumir el costo político de establecer la contribución por valorización, la actualización catastral, y el catastro multipropósito. Esta situación se agrava en muchos casos por la inexperiencia de los equipos de gobiernos y la poca capacidad de gestión de los gobernantes.

Y en los departamentos el gran problema es que no existen tributos propios que fortalezcan los ingresos corrientes, la dependencia de las transferencias es monumental y el espíritu cantinero es abrumador. 

El actual sistema de financiamiento para obras en las regiones necesita de la gestión ante el gobierno nacional o en su defecto la presentación de proyectos ante instancias de es orden, por lo que pareciera mejor para los alcaldes y gobernadores instalar sus oficinas en Bogotá o en la capital del departamento. De otro lado, la esperanza en las inversiones de alianzas públicas privadas poco a poco se están diluyendo debido a que no se aseguran los retornos a la inversión esperados por los empresarios o simplemente por las faltas de garantías y seriedad en las reglas de juego por parte de los gobiernos.

Consciente de esta situación el gobierno nacional dispuso la creación de una comisión de expertos en tributos territoriales que está trabajando desde mediados del año pasado en el diseño de una reforma tributaria territorial que fortalezca las finanzas municipales y consolide la descentralización administrativa. Es muy probable que a finales de este año el Congreso se esté ocupando de un proyecto de ley que reforme los tributos municipales y departamentales.

Así las cosas, es oportuno que en una especie de cuarto del lado, los diferentes grupos de interés vinculados a este tema, los congresistas, las asociaciones de alcaldes y gobernadores, y la academia empiecen a revisar los avances de la comisión con el fin de aportar a la discusión y lograr tener al final un sistema tributario territorial que corrija las debilidades y fallas del actual.

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