Identidad

21 Ago 2019 - 3:01am

Identidad

Publicada por
HUGO RINCÓN GONZÁLEZ
Autor:

Celebraban con alborozo, con el pecho henchido de orgullo de regresar a su tierra, donde podían disfrutar de la compañía de sus amigos de infancia y juventud. Algunos con poncho y sombrero, otros sin más señas que su sonrisa para brindarla a propios y extraños, se juntaron para celebrar la fiesta del Retorno en El Líbano, por ello nada más ilustrativo que la canción que se escuchaba: “Qué lindo es volver, al hogar nativo y poder recordar con los viejos amigos la dulce infancia. La pelota de trapo, el barquito de papel, la encumbrada cometa pide y pide carretel”.

Mientras veía estas manifestaciones espontáneas de alegría entre paisanos de este municipio, recordé lo importante que es la identidad como elemento fundamental para construir desarrollo y aunar esfuerzos para trabajar por propósitos comunes en torno a un terruño que uno quiere, siente y añora cuando no se está en él.

La identidad se siente, se manifiesta cuando nos unimos en pro de algo que implica un beneficio colectivo, que ayuda a otros con los que uno se identifica. Una muestra emblemática de esto que se viene dando con un ejercicio que están promoviendo en el municipio de Chaparral, los bachilleres del Colegio Manuel Murillo Toro, egresados en el año 1979.

Ellos se han venido reuniendo, seguramente como lo hacen muchas promociones de varios colegios del departamento del Tolima, pero no solamente para compartir recuerdos, historias, nostalgias y anécdotas. La vida, como es natural, los ha conducido por caminos diferentes. Algunos han forjado carreras exitosas a nivel profesional, otros han forjado emprendimientos con los que han levantado sus familias y otros se han vinculado en iniciativas sociales que buscan contribuir a la construcción de un mejor país.

Luego de ser capaces de reunir los contactos de casi todos los egresados de esta promoción, de promover un encuentro en el mes de diciembre del año anterior, se dieron a la tarea de pensar colectivamente en una obra social, una iniciativa que fuera de beneficio para su colegio de infancia y juventud. Se plantearon varias y acordaron que harían una gestión para lograr garantizar la pintura de toda la institución educativa ubicada en el casco urbano del municipio, una obra que sin duda tiene un costo alto que difícilmente podrían cubrir.

Sin embargo, tomaron acción y con el liderazgo de algunos de ellos inscribieron el proyecto en un concurso de una prestigiosa empresa fabricante de pinturas para conseguir toda la que se requiere en la refacción y el embellecimiento de todo el colegio. El resultado no pudo ser mejor, lo lograron y la obra será una realidad. Con iniciativa y con claridad en el propósito van a resolver un problema que existía en su añorado colegio que parecía insoluble.

Esta experiencia podría parecer cándida e ingenua a los ojos de muchos, pero pone de presente que la identidad permite juntarnos para asumir la solución a problemas que muchas veces los gobiernos y el Estado no resuelven. Si nos sentimos identificados con algo y especialmente con nuestro terruño, podríamos avanzar en la solución de diversas dificultades. Aunar esfuerzos, sumar voluntades, juntar gestiones alrededor de propósitos comunes es una estrategia que poco se utiliza en nuestra región.

En este punto de la reflexión traigo a colación, con todo el crédito que se merece, una de las propuestas del colega columnista Alberto Bejarano, alrededor de considerar la posibilidad de juntar el esfuerzo de muchos de los tolimenses que se encuentran desperdigados por el mundo alrededor de elementos referidos a su identidad que se traduzcan en iniciativas de beneficio común que ellos pudieran ayudar a sacar adelante. Por ejemplo, ¿cuántos de nuestros paisanos que hay en Bogotá, en otras regiones y en el exterior gustosamente se juntarían para ayudar a su tierra si se les articula alrededor de propuestas que beneficien sus municipios? Seguramente serían muchos y en la medida en que empiecen a cosechar frutos con obras pequeñas, más se motivarán.

La identidad regional es un tema virgen para trabajar, ojalá los nuevos gobiernos la tengan en cuenta para movilizar a los tolimenses alrededor de propuestas de beneficio común.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.