La que gana es la democracia

8 Abr 2016 - 5:01am

La que gana es la democracia

Publicada por
GERMÁN HUMBERTO RINCÓN PERFETTI
Autor:

El mayor ganador con el fallo de la Corte Constitucional que ayer avaló el matrimonio entre parejas del mismo sexo, no son los gays, ni las lesbianas, sino la democracia de Colombia.

Con esta sentencia el que gana es el país; claro que las parejas del mismo sexo también ganan, eso no se puede desconocer, pues por fin podrán acceder a sus derechos, pero es claro que este es otro triunfo a lo largo de la historia.

Esta es una lucha más de los sectores minoritarios, una lucha que ya cuenta con testimonios desde las mujeres, quienes lucharon y alcanzaron sus derechos. Una historia similar es la que hoy cuentan las personas afrodescendientes, pues lucharon y ganaron.

Con esta decisión se le manda un mensaje claro a la Procuraduría General de la Nación frente a su credo de persecución elevado desde una hoguera medieval fundamentalista de corte religioso.

El eco de esta decisión debe llegarle igualmente a la congresista Viviane Morales, quien también busca atentar contra la adopción igualitaria.

Es hora, señor procurador y señora Morales, que ustedes y sus equipos estudien Derecho Constitucional, y de paso dejen de azotarnos en lo público y lo privado.

A pesar de que hoy ya se superó el tema de las afiliaciones a salud, de subsidios en salud y pensiones, el tema patrimonial, entre otros, aún falta un aspecto más, y es precisamente que las sentencias se cumplan.

Y quizás más importante aún: falta que se cambien los imaginarios culturales, que las personas y los círculos sociales no nos excluyan más.

En esta vía los activistas que procuran por los derechos de las parejas del mismo sexo tienen nuevos retos para ocupar espacios, para ampliar el activismo político, buscando llegar más a lo político y lo social para hacer entender que las parejas del mismo sexo debe ser incluidas y respetadas y ser incluidas en distintos espacios como el académico.

Así las cosas, el activismo político cobra gran relevancia pues deberá seguir firme, mientras desde las instancias del poder deberá motivarse la presencia de las parejas del mismo sexo en todos los espacios.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. El Nuevo Día no responde por los puntos de vista que allí se expresen.