¡No a lo fútil! Miren al río

Es hora de dejar atrás las propuestas fútiles, o mejor, la falta de propuestas serias, novedosas, impactes y que generen desarrollo real para la municipalidad. Con las consultas surtidas ayer se da el inicio formal de la campañas políticas de quienes quieren llegar a la Alcaldía de Ibagué y es momento propicio para exigir que dejemos los temas de siempre en la discusión pública, mediática, lo que sirve para la mera retórica, los lugares comunes y las propuestas pequeñas, del tamaño de una nuez, que no generan ni desarrollo ni empleo ni crecimiento de ciudad ni mejoramiento de la calidad de vida de quienes aquí vivimos ni mucho menos cultura ciudadana o conciencia ambiental.

Es hora de escuchar sobre temas que de verdad impactan o importan, como el de la recuperación del río Combeima o que el próximo plan de desarrollo de Ibagué se arme con el río Combeima como columna vertebral. Es decir, volver de verdad los ojos sobre el Combeima y su importancia para la ciudad y su gente.

No se trata de hablar lo de siempre sobre su recuperación ambiental, que hasta hoy no se logra, si no de dejar la simple pereza que se volvió el común denominador de nuestros últimos gobernantes de la Musical, para incrustarlo al río dentro del eje turístico, económico y de crecimiento.

Trabajar en ello no es nada nuevo en el país, ejemplos de que sí se puede hacer existen. Uno de ellos es el Montería donde se demostró que cuando se quiere se puede. Cuando hablamos de mirar al río, no se trata de verlo con simples ojos para darle unos contratos a ONG ambientales para programitas de resiembra de especies nativas o reforestación de sus orillas.

Sino, se trata de ejes estructurales que lo toquen como un plan de saneamiento hídrico que los respete y no lo contamine, construir un parque ambiental real en paralelo a éste, levantar un malecón, recuperar las invasiones que abundan para ganar espacio para el peatón y las bicicletas, así como rescatar aquellas piezas arquitectónicas que aún quedan como el viejo puente elevado del tren y una que otra vivienda.

No se trata de locuras u obras suntuosas, sino de articular todo el plan de desarrollo hacia el río. Tampoco de intervenir toda su ribera o los 20 kilómetros del barrio Santofimio a Villarrestrepo, por ejemplo; no, con máximo cinco kilómetros en la zona urbana bastan para impactar toda la ciudad.

Es allí donde se puede construir espacio público para la gente y comenzar una verdadera renovación urbana, además de tener que mirar hacia el Sur de la ciudad con la importancia que este merece. Que esto no es cuento, no es cuento. Montería es muestra de ello, Neiva -mucho más cerca de nosotros- también lo es.

Así que, señores aspirantes a la Alcaldía de Ibagué y la Gobernación del Tolima, Ibagué necesita un plan de desarrollo con el río Combeima como eje central y dejar en ese tema la pereza o la estrechez de visión de progreso que ha sido el común denominador de nuestros gobernantes en los últimos tiempos.

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