Sociedad enferma

No sé qué será más vergonzoso para la sociedad si el delincuente desalmado con sus grupos criminales, que aterroriza los campos y ciudades en la más aberrante impunidad, o la ciudadanía que asiste indiferente a las masacres, genocidios, asesinatos, raponazos, violaciones, saqueo de inversiones y ese largo etcétera que nos hunde en el abismo de la podredumbre y la sinrazón.

Sociedad que no actúa frente a tanta iniquidad, está perdida.

No pregunta por qué las autoridades permanecen ciegas ante el festín de la corrupción y nisiquiera se cuestiona por qué tratan a sus semejantes como a una manada de tarados.

Ni exige que la justicia opere.

Permite que hasta sus propias Cortes se corrompan y consiente y estimula que lo peor de la sociedad sea el paradigma de su cultura.

Sociedad enferma, ¿qué más podemos pensar?

Sociedad que ha borrado todos los límites de la decencia y el decoro, del respeto, de la humanidad; sociedad que agrede a sus niños, ancianos, madres, mujeres y pervive acomodada en los conflictos, inconmovible ante la búsqueda de una verdadera solución al despilfarro de nuestro futuro.

Sociedad leguleya y miserable, verborréica y sin capacidad de acción. Sociedad que ha sido incapaz de sacudirse de la hegemonía de los políticos, de esos que a pesar de demostrarse su culpabilidad vuelven con sonrisas cínicas y regalitos a cautivar a los ignorantes para seguir saqueando a su acomodo el presupuesto nacional.

Este deterioro es cada vez más grande. Ya no se sabe qué estamento o qué nivel de vida en que se clasifica la sociedad permanece pulcro o no se ha corrompido y no destile la pestilencia del atraso, o qué núcleo de la sociedad no esté permeado por la delincuencia, la ambición sin freno y la degeneración progresiva de sus ideales.

¿Será normal una sociedad que en lugar de educar a su niñez para construir un futuro sólido la esclaviza, la viola, la hunde en el analfabetismo, la asesina?

¿Cuándo reaccionaremos? ¿Qué conjuro habrá que levantar para exorcizar las sombras que nublan la mirada y hacen oscuro el pensamiento?

Tal vez ni eso sea posible porque ya nadie tiene fe ni cree en el ser humano, la religión actual es la del dinero y el poder, no importan los medios para conseguirlos, así el rencor y la venganza rijan la conducta de los hombres.

Como persona poco puedo hacer. Triste reconocerlo. Escribir, pintar… tal vez.

Como comunidad es probable construir una conciencia de cambio y una voluntad de acción para impedir que tanto mal termine por ahogarnos.

Quizá se logre borrar la indiferencia y la ignorancia para retomar el rumbo de un tiempo y un lugar en que quepamos todos con las mismas oportunidades.

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