¿No lo cree usted?

Benhur Sánchez Suárez

¿Usted no está hastiado de tanto desastre social, político y económico del país? ¿Le parece normal que hoy los corruptos se hayan descarado y lleven a cabo sus patrañas con el mayor cinismo mientras el país a duras penas supervive en la inacción? ¿No cree que si usted se interesara en algo por la suerte de sus conciudadanos podría mejorar la situación del país?

¿Usted no se ha dado cuenta que la suma que le den por su voto o el puesto que le ofrezcan o la beca prometida acaban en nada y usted, con su actitud, traiciona el destino de la nación?

Piense un poco. Durante doscientos años de vida republicana (somos un país joven, la verdad) siempre han manejado el desarrollo del país las mismas familias de poderosos hacendados, industriales y políticos, que usan el Estado para su beneficio dejando, en su magnánima generosidad, algunas migajas para el país en que vivimos.

Y este manejo obedece a que la inmensa mayoría de colombianos dejamos que otros decidan por nosotros porque hemos adoptado la apatía y la indiferencia, comprensibles en la generalidad de los casos, pero nefasta en cuanto esa minoría maneja a su antojo, con nuestro aval indiferente, los destinos de la patria.

Y se ufanan pregonando las bondades de la democracia.

Dese cuenta que a ellos no les importa estar incursos en investigaciones por corrupción y crímenes atroces, de todos conocidos, y orondos se presentan de nuevo a elecciones porque saben que su caudal de sometidos será suficiente para llevarlos de nuevo a ocupar los cargos públicos que deberían estar en manos de los honorables y pensantes.

Esa minoría comprada y sometida es la que decide el futuro del país.

Ya se ha dicho hasta la saciedad: nos vendemos por un tamal, un puesto, un dinero que al poco tiempo ha desaparecido y continuamos el calvario de la pobreza como único futuro. Sin embargo, ellos manejan sus votos a sueldo porque saben que de todas maneras triunfarán.

Y si por casualidad hay un asomo de cambio, las entidades encargadas, también en sus manos, harán el milagro de mantener el estatus quo que padecemos con sus mentiras y crímenes por doquier.

Yo sé que usted piensa que si se abstiene o vota en blanco está participando en la democracia del país. Sí, son opciones válidas. Pero tenga en cuenta que siempre en elecciones ha ganado la abstención, por el gran porcentaje de abstenidos, pero no ha pasado nada.

También usted sabrá que el voto en blanco es una opción si todos fuéramos participantes pero que en Colombia no genera el cambio que necesitamos porque no hay solidaridad.

Así que piénselo bien. Y vote. Vote por quien quiera, pero vote.

Comentarios