Clinton vuelve a la arena...

Cuando en junio de 2014 Hillary Clinton empezó a promocionar su último libro, todos veían un segundo intento para repetir como candidata a las presidenciales de 2016. De gira por el país, escuchó la pregunta una y otra vez, que nunca obtenía respuesta.

Este domingo se acabó la pre-campaña oficiosa -con su libro- y comenzó la de las primarias con el slogan Hillary para América y un vídeo en el que la aspirante aparece unos segundos. Los protagonistas son ciudadanos que bajo el leitmotiv “estoy preparándome para muchas cosas” explican qué van a hacer próximamente. Una joven está buscando su primer empleo; una pareja afroamericana va a tener un hijo; una mujer se prepara para la jubilación; unos hermanos latinos van a montar su negocio; una pareja homosexual se vea a casar.... Clinton está preparándose “para la carrera presidencial” porque “cada día los estadounidenses necesitan un defensor y yo quiero ser esa defensora”, dice sonriente.

Un mensaje que choca con sus elevados emolumentos por pronunciar discursos en universidades públicas, que suben a cientos de miles de dólares. El objetivo del equipo de Clinton, sin embargo, es acercarse a las clases medias abrazando causas como la subida del salario mínimo o las bajas médicas pagadas.

Siete años después de la derrota en primarias, Clinton viene dispuesta a no cometer los errores de estrategia del pasado y a seguir haciendo política, como el arte de hacer posible lo que parece imposible. La secretaría de Estado -con más de un millón de millas recorridas y 112 países visitados- parece haber sido una buena escuela, según ha declarado en varias entrevistas.

Al ser preguntado en Panamá sobre el futuro anuncio, el Presidente no sólo dijo que Hillary sería una excelente presidente” sino que añadió que, “será muy capaz de manejarse muy bien en cualquier conversación sobre política exterior”. Él fue quien la nominó para el cargo de jefa de la diplomacia tras las elecciones de noviembre de 2008. También su sucesor, John Kerry, destacó el buen hacer de Clinton al frente del Departamento. El asunto de los emails desde su cuenta privada sin el control oficial debido, no parece restar valor a su papel diplomático.

Si sigue el mismo razonamiento que utilizó cuando llegó al Departamento de Estado para organizar los retos, Clinton podrá dividirlos en tres grupo.

En política exterior, la sintonía con Obama. “El aislamiento solo había fortalecido el control del régimen sobre el poder” escribió la exsecretaria, partidaria de levantar el embargo. Hace unas semanas, mostró su apoyo al presidente después de la firma del acuerdo preliminar con Irán sobre el programa nuclear y enfrenta a Obama por el desempeño y la falta de ayuda militar a la milicia que combate al presidente sirio, espacio que fue cubierto por Califato del EI en Siria.

Los estadounidenses se inclinan, por ahora, por esta mujer que además, frente al pasado, ha resultado ser una señora.

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