Muy al comienzo de su mandato al ex presidente Ernesto Samper vino a recorrer el territorio tolimense y, por supuesto, se le organizó una gran recepción a la que las llamadas “fuerzas vivas†acudieron masivamente; como era usual en ese mandato de grandes deficiencias en la visión periférica, el Presidente adobó su discurso con algunos gracejos que de alguna manera buscaban hacer burla de la concurrencia y de los habitantes de estos ignotos lugares.
Uno de los “apuntes†que quedó indeleble en la memoria de los tolimenses tuvo lugar cuando el mandatario se preguntó, con sorna, sobre cuál habrÃa de ser el reclamo futuro de los tolimenses, habida cuenta de que en su mandato habrÃan de concluir los trabajos de adecuación del llamado Triángulo del Sur y la consiguiente adjudicación de las tierras.
Por supuesto que todos saben que hoy en dÃa el proceso del Triángulo está lejos de culminarse pese a que pronto habrán de registrarse cuatro lustros de la venida de Samper.
Las promesas incumplidas y los gracejos humorÃsticos han sido de constante ocurrencia en la vida regional y en el coro de engaños han participado presidentes, ministros, directores de institutos y no pocos polÃticos de la región que un dÃa ofrecen presupuestos para aeropuertos, al otro navegación por el rÃo Magdalena, más tarde la recuperación de los ferrocarriles y el establecimiento de zonas francas cuando no proyectos definitivamente fantasiosos como pistas de ski en la nieve en Murillo o plantas de alcohol en el Guamo.
El recuento viene como anillo al dedo por la anunciada visita del ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo, cuyo propósito primordial es enterarse de la evolución de los trabajos en el Triángulo del Tolima.
El funcionario se caracteriza por la seriedad con la que enfrenta sus tareas y no parece posible que venga a echar chistes como Samper; sin embargo si será oportuno preguntarle por el horizonte de la obra, los recursos necesarios para su culminación y el destino que tendrán las más de 20 mil hectáreas habilitadas.
El tiempo del humor y las promesas vanas caducó hace rato.