Ómicron, la nueva amenaza

Los gobiernos del mundo han de adoptar estrategias diferentes a las de cerrar las fronteras y aislarse ante las nuevas variantes; sería desastroso para la economía; por eso, es preciso aprender rápidamente de las experiencias y adaptarse a las nuevas circunstancias que el coronavirus impuso en nuestras vidas.

 

Ómicron, la variante más reciente del coronavirus, enciende de nuevo las alarmas de los organismos de salud del mundo. El primer caso fue detectado en Suráfrica el 9 de noviembre y desde entonces se han reportado contagios en Bélgica, Reino Unido, Hong Kong, Alemania, Italia e Israel, donde han suspendido vuelos provenientes de  países del sur de África. 

En Colombia, el presidente Iván Duque indicó que se extenderán las medidas de emergencia y que los viajeros de esos países deberán aislarse por 15 días. Sin embargo, la OMS instó a los gobiernos a no cerrar sus fronteras y que no se discrimine a las naciones que informan sobre la aparición de nuevas variantes. 

Esta variante es también una evidencia de la inequidad en la distribución de las vacunas en el mundo, ya que los países más pobres no han podido vacunar a sus habitantes al mismo ritmo de los países desarrollados (que además son los que acapararon las vacunas). 

En África, por ejemplo, solo el 7% de la población ha sido vacunada; en Suráfrica (donde se detectó la nueva variante), solo el 23,8 % por ciento ha recibido las dos dosis de la vacuna y todavía no existe un programa de dosis de refuerzo. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS),  esta variante presenta un gran número de mutaciones (30, con respecto al virus original) y al parecer tiene un gran riesgo de infecciones, razón por la cual ha sido clasificada como “variante de preocupación”; sin embargo, son pocas las certezas que existen acerca de Ómicron, como si es más transmisible o si es más grave que otras variantes.

La OMS reitera la importancia de la vacunación y advierte que, a dos años del comienzo de la pandemia, la situación no ha sido controlada,  por lo cual exhorta a continuar aplicando las medidas de prevención de comprobada efectividad, como usar tapabocas de manera adecuada, mantener el distanciamiento físico, evitar reuniones en lugares cerrados, así sea entre amigos o miembros de la familia, y lavarse las manos con frecuencia. 

Para evitar las especulaciones, también es necesario que los ciudadanos se informen por los canales oficiales y los medios de comunicación, eviten la propagación de rumores, no olviden el autocuidado y, sobre todo, no dejen de vacunarse.

Los gobiernos del mundo han de adoptar estrategias diferentes a las de cerrar las fronteras y aislarse ante las nuevas variantes; sería desastroso para la economía; por eso, es preciso aprender rápidamente de las experiencias y adaptarse a las nuevas circunstancias que el coronavirus impuso en nuestras vidas.

 

EL NUEVO DÍA

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