La euforia de la Alianza se presenta en coincidencia con la preocupación que asalta a los empresarios colombianos al ver que la comunicación del principal puerto en el PacÃfico está lejos de concluirse y los trabajos avanzan con desesperante parsimonia habida cuenta de que Buenaventura opera el 50 por ciento de la carga del paÃs.
Finalmente sucedió lo que todos esperábamos: El Presidente notificó por estrado al paÃs sus ganas de reelegirse. Aunque esto no deberÃa sorprender a nadie, todos los mandatarios terminan cediendo ante los cantos de sirena que sólo el poder y los votos pueden entonar.