Mortalidad académica en Tolima asciende a 25.777 estudiantes

Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍADiez años de escolaridad, es el promedio de los tolimenses.
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La reprobación o pérdida del año escolar afectó a 14.911 estudiantes en los 47 municipios del Tolima, en el 2020, durante la pandemia, según el Dane. La repitencia escolar equivale al 5,2%, la más alta en los últimos años.
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En este mes de junio del 2022, cuando la atención de los colombianos se centra en el resultado de la elección de un nuevo Presidente de la República, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, nos sorprende con nuevos datos sobre la situación educativa, los indicadores de cobertura con fecha de cierre del 2021 y los relacionados con eficiencia interna, correspondientes al año 2020.

En el Tolima la población estudiantil matriculada sigue decreciendo, a la par de la población en edad escolar entre 5 y 16 años cuando debieran estar cursando la educación básica y media.

Las últimas estadísticas sobre eficiencia interna, tal como el Ministerio de Educación conceptualiza fenómenos educativos que afectan la permanencia escolar, es un derecho fundamental que tienen los estudiantes a avanzar de un grado o nivel al siguiente para el cual el Estado debe desarrollar estrategias de adaptación dirigidas a garantizarlo.

El Estado en general, en el nivel central y en cada una de las entidades territoriales, no ha tenido éxito en las tareas de intervención  necesarias para lograr que los colombianos lleguemos al punto deseado de un nivel educativo promedio más alto. Que los colombianos y los tolimenses solo tengamos, en promedio 10 años de escolaridad, equivale a decir que apenas se llega al grado décimo de educación media.

Hay factores asociados a la cobertura escolar con relación negativa para tener un mayor número de estudiantes en las aulas en todos los niveles educativos pero, igualmente, factores de baja eficiencia interna, entre ellos la reprobación o pérdida  del año escolar por bajo desempeño académico de los estudiantes, a los cuales se suman la deserción intraanual e interanual, si se siguen conceptualizaciones  y normas del Ministerio de Educación Nacional, acogidas por el Dane en la recolección y procesamiento de las estadísticas educativas.

9,3% de reprobación y deserción intraanual

Es un problema grave que, en el Tolima, de cada 10 estudiantes matriculados, nueve o reprueban los grados que cursan o abandonan las aulas antes de culminar el año escolar correspondiente (9,3 en el año 2020). En cifras absolutas equivale a 25.777 estudiantes en condiciones de mortalidad académica, de ellos 14.911 reprobados (5,4%) en este año crítico -2020-, durante el cual fue el mayor impacto de la pandemia del Covid-19; la deserción interanual llegó a la cifra de 10.966 estudiantes que abandonaron las aulas (tasa de deserción de 3,9%).

Al desagregar los datos, según entidades territoriales certificadas y no certificadas, para la administración de los recursos que transfiere la Nación para la educación, en cuanto a reprobación la tasa del 5,4%, es igual en Ibagué que en los 46 municipios no certificados bajo la responsabilidad de la Gobernación. 

Hay diferencias en cuanto a la deserción intraanual teniendo en cuenta que es mayor en los 46 municipios no certificados, de 4,3% frente a la de Ibagué de 3,4%, datos que en cifras absolutas equivalen a 7.231 desertores en los 46 municipios y de 3.635 en Ibagué.

La deserción

Pocas veces se presta atención a la deserción interanual, es decir, aquella que ocurre entre el tránsito de los estudiantes de un grado o nivel educativo al siguiente, siendo que se trata de un fenómeno más grave.

En el Tolima, en el año 2010, la matrícula del primer grado de primaria fue de 29.252 estudiantes en los 47 municipios del departamento (incluye Ibagué), en el año 2014 cuando se esperaba que se matricularan para cursar el quinto grado de primaria, ese total apenas fue de 12.754, es decir, una deserción del 43,6%, en un nivel educativo esencial para el avance de los estudiantes hacia los grados y niveles educativos siguientes.

La Nación, a través del Ministerio de Educación Nacional en estos últimos 12 años ha puesto en marcha programas de intervención, respaldadas por normas, para atender este problema de ineficiencia escolar. Así, por ejemplo, a través del decreto 4807 del 23 de diciembre del año 2011, siendo presidente Juan Manuel Santos, se adoptó la gratuidad educativa para la educación preescolar, básica y media, para cumplir con normas anteriores y compromisos internacionales. 

Más adelante, durante el gobierno de Iván Duque, por decreto 1667 del 7 de diciembre de 2021, esa gratuidad se extendió como “Política de Estado”, para la educación superior, a la población estudiantil de instituciones estatales en los estratos 1-2 y 3.

La gratuidad educativa facilita el acceso y la permanencia de estudiantes en los establecimientos educativos.

De otra parte, la educación por ciclos para jóvenes y adultos también se convierte en una opción de acceso y permanencia de quienes cumplen actividades laborables y se encuentran en condiciones de cursar hasta dos grados en un mismo año escolar.  En los 47 municipios del Tolima, en el año 2022, la matrícula por ciclos para jóvenes y adultos beneficia a 15.213 personas.

Las pedagogías flexibles, la promoción anticipada para quienes han reprobado el grado inmediatamente anterior, son dirigidas a mejorar la permanencia de los estudiantes en las aulas.

La repitencia escolar

No es fácil encontrar información estadística sobre la repitencia escolar, aquella que se refiere a estudiantes que han reprobado un grado o asignatura y que, para avanzar en sus estudios deben repetir.

La repitencia escolar en el año 2020, primero de la pandemia, llegó a la escandalosa cifra de 5,2% tanto en los municipios no certificados como en Ibagué. Esa repitencia en el año 2019, antes de la pandemia era apenas de 0,87% en Ibagué y de 0,88% en los municipios no certificados.
“Entre 2019 y 2020 hubo un aumento de 388.712 estudiantes repitentes, siendo la cifra 203.010 para 2019. Lo anterior, también se puede interpretar como un aumento del 142,22% de estudiantes repitentes entre los dos años”, dice el informe No. 52 – 23 de marzo de 2022, del Laboratorio de Economía de la Universidad Javeriana.

“¿El departamento que experimento? El mayor aumento porcentual en el número de repitentes en el periodo de referencia fue Tolima, con un aumento de 574,66%, y en contraste el de menor aumento fue Arauca, con un aumento del 5,23%”, agrega el informe.

Cuatro términos y conceptos para el mismo fenómeno educativo

No hay acuerdo en cuanto a los términos y los conceptos con los cuales nombrar los fenómenos educativos que se relacionan con el derecho a la permanencia de los estudiantes en las aulas. Para una buena cantidad de autores, se habla de fracaso escolar expresado a través de la reprobación, la deserción y la repitencia escolar. Soy de la opinión de que el concepto de fracaso escolar es el apropiado, porque a ello se agrega la repitencia escolar, que surge de la reprobación. 

Para el Ministerio de Educación Nacional se trata de indicadores de eficiencia interna, cuando se refieren a la aprobación -reprobación y a la retención- y deserción escolar, términos y conceptos acogidos por otros autores como mortalidad académica porque de una u otra manera, quienes resulten implicados son actores beneficiados o afectados por los hechos y situaciones que se refieren a estos fenómenos educativos sobre los cuales hay suficiente literatura y resultados de investigaciones.

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LUIS EDUARDO CHAMORRO RODRÍGUEZ / Especial para EL NUEVO DÍA

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