Fortalecimiento de la mediación policial en la Región 2 de Policía

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La convivencia implica el saber vivir “con” el otro, entender las diferencias y generar espacios donde prime el diálogo, el respeto y el “ejercicio responsable de la libertad, la dignidad, los deberes y los derechos correlativos a la personalidad humana” (Ley 1801, 2016, art. 2).
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Parece una premisa obvia, pero en la cotidianidad es muy frecuente olvidar esos principios que favorecen las condiciones para vivir tranquilos, en armonía con el otro, suscitando frecuentemente actos de intolerancia que generan violencias y desenlaces muchas veces irreparables, que cobran vidas.

Las riñas en Colombia son el segundo motivo causante de homicidios, con el 22 % y generalmente la razón generadora de las mismas son conflictos que han trascendido en el tiempo sin que ninguna de las partes procure encontrar una solución. 

Estas circunstancias han generado necesidades en el servicio de policía que han sido respaldadas por la ley 1801 del 2016 “Código Nacional de Convivencia y Seguridad Ciudadana” que permiten atender conflictos de convivencia con el medio inmaterial de policía “Mediación Policial”, mediante la patrulla del Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes y las Salas de Mediación Policial disponibles en las estaciones de policía para que el ciudadano se acerque de manera voluntaria para encontrar solución.

Pero en el ejercicio del servicio de policía, la mediación policial se convierte en una herramienta inmediata, para usar in situ, lo cual exige la adecuada capacitación del uniformado en dicho recurso que, en sí, constituye una técnica muy específica.

En este sentido, la Región de Policía No. 2, lideró en julio el seminario de Mediación Policial, con el acompañamiento del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y la Jefatura Nacional del Servicio de Policía, con el objetivo de fortalecer esta herramienta de prevención frente a la comisión de delitos mediante la modalidad de riña. El seminario contó con la participación de 53 policías adscritos a la base de Región, departamentos de Policía Tolima, Huila, Caquetá, Putumayo y metropolitanas de Neiva e Ibagué.

Por parte del Sena se enfatizó en fortalecer habilidades blandas como los estilos de comunicación, el autoconocimiento, el trabajo en equipo, los tipos de temperamentos, las herramientas verbales y comportamentales para la resolución de conflictos, la inteligencia emocional, la comunicación asertiva, la escucha activa y la resiliencia.

Desde la Jefatura Nacional del Servicio de Policía, personal experto en mediación policial entrenó a los funcionarios en los pasos del protocolo establecido por la normativa institucional, para ejercer la mediación policial in situ o en la Estación de Policía; su operacionalización, técnicas y habilidades.

 

La mediación en el servicio

La mediación policial se entiende, conforme al Código Nacional de Convivencia y Seguridad Ciudadana, como un medio inmaterial de policía (art. 149) y se define en los siguientes términos:

“Artículo 154. Mediación Policial. Es el instrumento que nace de la naturaleza de la función policial, cuyas principales cualidades son la comunitariedad y la proximidad, a través del cual la autoridad es el canal para que las personas en conflicto decidan voluntariamente resolver sus desacuerdos armónicamente”.

Por su parte, desde la doctrina institucional, la mediación policial tiene un carácter preventivo, cuyo objetivo fundamental es generar un cambio de percepción del conflicto, hacia acuerdos voluntarios entre las partes. Su uso depende de las condiciones de tiempo, modo, lugar y tipología de conflicto, por tanto se considera que ha de ser proporcional y razonable, por lo cual se aplicará solo en determinados casos.

Por eso se entiende la Mediación Policial como “una oportunidad para reestablecer las relaciones humanas y su realidad, a partir de la puesta en común de las personas en disputa, con el fin de evitar que escale el conflicto y en lo posible, restablecer las relaciones mutuas”. 

Estamos entrenando a nuestros policías para que tengan herramientas que los ayuden a generar condiciones favorables para la convivencia, acudiendo a la voluntad del ciudadano y su responsabilidad frente al ejercicio de sus deberes y derechos.

La Mediación Policial sin duda es una herramienta que también favorece la prevención de la violencia por diferentes factores y la protección de los derechos de la mujer, la población infantil y adolescente, en contextos de violencia intrafamiliar.

Como lo señala José Guadalupe Steele Garza, doctor en Intervención Social y Mediación por la Universidad de Murcia, España,” la mediación policial se impone como la alternativa principal y más inteligente para lograr una mejor convivencia en sociedades, cada vez más complejas y exigentes, supone una poderosa herramienta para gestionar la convivencia en la construcción y mejora de su vida en su barrio, de su ciudad, es el inicio de un nuevo paradigma para fomentar el diálogo como fundamento de la vida en democracia” (Steele, 2018).

 

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CARLOS HUMBERTO ROJAS PABÓN

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