Preocupación por crecimiento indiscriminado en Calambeo

Edificaciones sobre la calle 19 en Calambeo.
Crédito: Foto: Suministradas / EL NUEVO DÍAEdificaciones sobre la calle 19 en Calambeo.
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Lo que ocurre en este sector de la ciudad debe servir como una excelente oportunidad para aplicar principios medioambientales, acordes con los lineamientos derivados de las cumbres mundiales y de los esfuerzos nacionales en tal sentido.
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Desde la academia, la Universidad de Ibagué ha estado presente en diversas actividades tanto de campo como de interrelación con otros entes, con la participación constante del grupo de investigación Rastro Urbano a través del docente investigador Eduardo Peñaloza y de la investigadora externa Gloria Aponte.

Inicialmente en 2020 se adelantaron talleres con la Cámara de Comercio y con la Fundación Amistad y mucho más, con quien se creó el colectivo Calambeo/San Jorge.

Calambeo es el nombre reconocido de un sector tradicional de Ibagué, que progresivamente se ha desarrollado ascendiendo sobre el costado norte del abanico natural que ocupa la ciudad.

Calambeo se denomina al corregimiento 10 del área rural del municipio, como también al barrio 36 de la comuna Tres.

Al hacer un recorrido desprevenido por la zona, el visitante que transita por las principales vías se encuentra con una mezcla indiscriminada de usos y estilos representativos de variadas épocas y densidades ocupacionales, tales como  conjuntos de edificios residenciales de gran altura; un recorrido casi rural hacia el Jardín Botánico, el cual a su vez es un relicto silvestre; el claustro San Jorge, primera edificación en la zona, iniciada en 1912; casonas de antiguas haciendas y equipamientos recientes, como la clínica Avidanti.

Este panorama indiscriminado y poco organizado es la resultante de la ausencia o escasez de criterios fundamentales en la planeación de la ocupación del suelo.

Infortunadamente los nuevos usos se deciden con perspectivas estrechas y objetivos muy puntuales, sin atender a todos los aspectos involucrados, con el agravante de que los aspectos naturales son los últimos que se tienen en cuenta.

Adicionalmente, tan importantes aspectos se invocan con una perspectiva netamente utilitaria y no de cuidado, preservación o restablecimiento, como corresponde hoy en día.

Hacienda San Javier

Consideraciones

En ese sentido, vale la pena recordar que, por ejemplo, la pendiente o inclinación del suelo no es un obstáculo, sino una riqueza del lugar en muchos sentidos, entre otros, constituye un ordenador del sistema hídrico.

Y, en relación con este último, el Plan de Desarrollo ni siquiera nombra las cinco cuencas hídricas que existen en el corregimiento.

Es más, el mismo Plan de Ordenamiento Territorial vigente en Ibagué carece de un plano oficial que recoja y exprese con claridad la red hídrica natural que irriga el territorio.

Usualmente se le otorga mayor importancia a la denominada estructura vial, y como consecuencia el trazado de la posible avenida 13 se superpone en más de 100 metros a una quebrada en área rural, que aparece (sin nombre) en los planos actualizados de la Secretaría de Planeación municipal.

Seguidamente, intersecta al río Chipalo en la confluencia con la quebrada Calambeo, y según se aprecia en un plano esquemático, no prevé la continuidad de la ronda hídrica, como debería hacerse según establece el decreto 2245 de diciembre de 2017, y la guía de acotamiento de rondas de 2018.

El carácter particular del paisaje del sector de Calambeo y el estado actual de urbanización, no completa, aunque constante, invocan a la reflexión de cómo lograr un mejor diálogo entre la base natural y la ocupación antrópica antes de que sea demasiado tarde.

Mirar a la naturaleza solo como una despensa y no como la interlocutora, es definitivamente un error craso. Ella es la parte más importante del sistema, del cual los humanos somos apenas una pequeña parte, y no indispensable para la continuidad de la vida.

Fuente: E. Peñaloza, sobre plano del POT 2014/ EL NUEVO DÍA Localización de Calambeo en el municipio de Ibagué.

Fuente: E. Peñaloza, sobre plano del POT 2014/ EL NUEVO DÍA. Localización de Calambeo en el municipio de Ibagué. 

Cortes del relieve

 

Calambeo representa un borde urbano-rural; es decir, un lugar de articulación que a la manera de ecotono permite disfrutar de beneficios de cada uno de los dos ecosistemas (o personalidades) del hábitat.

La naturaleza ha demostrado que en términos de hábitat no convienen los cortes tajantes, producto de decisiones administrativas ajenas, contradictorias y agresivas con la fisonomía natural del lugar.

Cortes abruptos del relieve o rellenos de gran magnitud terminan produciendo desastres, así como las desviaciones caprichosas a los cursos de agua. 

Entendiendo tal situación y en reconocimiento a ello, desde comienzos del presente siglo en Colombia se estableció el concepto de ‘estructura ecológica’; esta se orienta a tomar en cuenta la “vocación natural del lugar” y permitir la continuidad de corredores que conduzcan la vida natural a través de contextos tanto rurales como urbanos. Representa la reivindicación de la ocupación silvestre del territorio, a la par con los dos únicos usos -rural y urbano- mencionados en la mayoría de los POT, PBOT o EOT de los municipios colombianos.

Igualmente es fundamental la articulación y diálogo entre todos los actores: público, privado, la comunidad afectada y la academia, para el logro de decisiones equilibradas que sin oponerse al desarrollo garanticen bienestar para todos, minimizando el detrimento del equilibrio ecosistémico.

En síntesis, en Calambeo es latente una excelente oportunidad para aplicar principios medioambientales, acordes con los lineamientos derivados de las cumbres mundiales y de los esfuerzos nacionales en tal sentido; oportunidad para tener en Ibagué un ejemplo de lógica de desarrollo que prometa continuidad de verdadero bienestar y salubridad para todos, a diferencia del beneficio económico para unos pocos, que parece ser la meta que guía actualmente el crecimiento de la ciudad.

Aprovechar la mencionada oportunidad representa una inmensa tarea de asimilación honesta de la riqueza natural y de la responsabilidad que todos tenemos de respetarla, preservarla y enaltecerla como parte de un futuro urbano armónico y equilibrado. En síntesis, una actitud que garantice los derechos colectivos a un ambiente sano y a un paisaje placentero e inspirador.

DATO

 

Gloria Aponte García, investigadora externa del grupo de investigación Rastro Urbano de la Universidad de Ibagué recibió el premio mundial, IFLA President’s Award, gracias a su trayectoria y contribución como arquitecta paisajista en la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas (IFLA).

DATO

 

Mirar a la naturaleza solo como una despensa y no como la interlocutora, es definitivamente un error craso.

 

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