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Palomas urbanas: ¿Por qué son un problema de salud pública?

Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍAEn algunas ciudades, su alimentación está prohibida.
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Si bien alimentar estas aves en el Parque Murillo Toro es un atractivo turístico, y un plan obligatorio para quienes visitan el centro de la ciudad, las plumas y el excremento de esa especie significa un riesgo latente para la comunidad.
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Quien dé un paseo por la zona central de la ciudad, se llevará la imagen de centenares de palomas comiendo maíz en los parques, revoloteando sobre charcos de agua o posando sobre el busto de Murillo Toro o la escultura de Simón Bolívar. Sin embargo, como advierten varios biólogos de la ciudad, el paulatino aumento de estas aves de color gris azulado puede representar una amenaza para la salud pública de locales y turistas.

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La discusión sobre el número de palomas en las principales ciudades del país, vuelve a sonar en estos últimos días, como resultado de una estrategia emprendida por las autoridades en Bogotá, la cual consistía en realizar vasectomías a nueve palomas macho, y un sexaje de seis hembras.

En Ibagué, respectivamente, estas aves han venido creciendo en número a lo largo de los años, y se concentran mayoritariamente sobre el Parque Murillo Toro, tal y como lo explica José Luis, un señor de edad dedicado a la venta de maíz, oficio con el que sobrevive desde el 2008. “Ahora en estos tiempos, en la mañana uno observa muy pocas, por ahí unas 50, pero ya en la tarde perfectamente pueden venir unas 1.000”, aseguró.

Si bien este animal parece inofensivo ante los ojos de la comunidad, razón por la cual argumentan una persecución injustificada contra los mismos, en realidad las palomas pueden transmitir múltiples enfermedades infecciosas a través de sus plumas y excrementos.

“Entre las principales afectaciones está la ‘Influenza Aviar’, que no solo ataca a los humanos, sino que también afecta al sector pecuario, generando pérdidas económicas. Asimismo, entre otras enfermedades estudiadas está la ‘Criptococosis’, que se genera por unas especies de hongos que las palomas transmiten al entrar en contacto con ellas. Cabe la pena mencionar también la ‘Clamidiosis’ y otros tipos de parásitos que afectan los pulmones y el intestino”, afirmó Carlos Mario Ávila Gómez, biólogo de la Universidad del Tolima.

Es por ello que resulta importante tener en cuenta el estado de salud de las personas que trabajan en los edificios aledaños, quienes transitan el sector con regularidad, los vendedores ambulantes de la zona y los niños que juegan a alimentar a estas aves. No obstante, el problema está tan arraigado en la ciudad, que las palomas han sido acostumbradas a alimentarse de manera tan fácil, que han perdido su instinto animal y ahora habitan los tejados, las calles y los arbustos. 

“Hay que entender que esta especie no es nativa de esta región, sino que fue introducida desde Europa y Asia, debido a accidentes donde se han traído hace muchos años en jaulas, y estas se han liberado voluntariamente o por accidente, por lo que con unas pocas se ha logrado crear una gran población”, explicó el Biólogo.

 

¿Y las acciones?

Ante esta situación, que no es nueva, pero que puede ir a peor, en caso de que la Administración Municipal no adopte acciones, Carlos Ávila hizo una serie de recomendaciones con el objetivo de contrarrestar el crecimiento desproporcionado de palomas en las plazas públicas.

La más factible de ellas, pasa por contrarrestar aquellos factores que permiten su asentamiento y reproducción, entre el que se encuentra prohibir la alimentación de las palomas, ya que con esto se pretende que ellas se esfuercen por ir en búsqueda de semillas e insectos, abandonando paulatinamente centros urbanos.

“La segunda medida pasa por evitar charcos de agua o aguas estancadas, porque estas también les sirven de hábitat para alimentarse, refugiarse y bañarse. Por lo que también es importante, ya que ellas perciben estos puntos de las ciudades”, afirmó.

Asimismo, existen otras medidas que se han intentado implementar en otras ciudades pero que, sin embargo, son más difíciles de llevar a cabo, como tratar de acabar los espacios en los que estas aves puedan armar sus nidos, haciendo modificaciones a edificios, techos, terrazas; como se puede suponer, son acciones más costosas, aunque con resultados posibles.   

Por último, Carolina Barrero Rodríguez, tesista en aves urbanas de Ibagué de la UT, comentó que medidas como la vasectomía resultarían contraproducentes en la capital musical. 

“No, no es factible esa medida, como hemos venido hablando dada a su alta densidad poblacional y su mecanismo de desplazamiento (el vuelo) hace difícil y costoso poder capturar por lo menos la mitad de los individuos machos para realizarles este procedimiento. ¿Ahora, bajo este escenario qué pasaría con la otra mitad de individuos machos? Bueno, pues esta especie al tener un ciclo reproductivo tan rápido que alcanza la madurez al año, seguirá reproduciéndose con las hembras y así el problema seguiría”, aseveró Barrero.

EL NUEVO DÍA intentó comunicarse con las dependencias de la Alcaldía para conocer si se encontraban realizando labores relacionadas con este asunto, pero al cierre de la presente edición, no fue posible encontrar respuesta. No obstante, gracias a testimonios de la comunidad, y a la información suministrada por Carolina Barrero, se pudo establecer que en las plazas públicas se han hecho charlas educativas e informativas de las enfermedades zoonóticas producidas por estas aves y recomendaciones para no alimentarlas.

 

EL DATO: Grupos animalistas han pedido medidas para proteger a las actuales palomas de cualquier tipo de enfermedad producidas por ácaros, pulgas, piojos y moscas.

 

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JUAN CORREDOR

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