Petro le atina al monto del déficit fiscal, pero se equivoca en que estamos al borde de la quiebra

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El candidato no menciona en su análisis la influencia de la pandemia en la economía nacional, ni considera el crecimiento de 2021 en su anticipación sobre la quiebra.
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Gustavo Petro ha hablado varias veces del déficit fiscal. En el debate de Prisa  Media, previo a la primera vuelta, dijo que “el déficit fiscal que hoy tenemos, que deja Duque, es de 80 billones de pesos, aproximadamente, muy, muy alto”, para concluir que, según él, “históricamente, estamos al borde de la quiebra”.

El candidato presidencial del Pacto Histórico volvió a tocar el punto en su discurso como ganador de la primera vuelta de las elecciones, el 29 de mayo. Esta vez indicó que hay que alcanzar estabilidad económica y disminuir el déficit fiscal, para lo cual se necesita que los empresarios tributen más y así incrementar la justicia social, que es la bandera de su campaña.

Redcheq califica como Discutible la afirmación de Petro porque aunque le acierta al monto del déficit, no tiene en cuenta en su análisis la influencia de la pandemia en la economía nacional y, según expertos, exagera al decir que el país está al borde de la quiebra.

Desde el viernes 27 de mayo, RedChecq contactó al equipo de prensa del candidato para saber en qué fuente basaba su afirmación, nos remitieron a Daniel Rojas, del equipo programático. Sin embargo, hasta el momento de publicación de esta nota no había respuesta. Tomamos entonces como referencia la fuente oficial de la cifra, que es el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

¿Qué es el déficit fiscal? y ¿por qué está tan alto?

“El déficit fiscal es la diferencia entre los ingresos y los gastos públicos; tenerlo alto significa que, en un año, los gastos sobrepasaron los ingresos”, así lo explica Germán Machado, profesor de economía de la Universidad de los Andes y quien se desempeñó como asesor del ministro de Hacienda entre el 2014 y el 2021. Él cuenta que, en Colombia, este indicador usualmente está entre 2 y 3 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), alrededor de 30 billones de pesos.

Sin embargo, el dato publicado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público para 2021 fue de 83 billones de pesos, equivalentes al 7,1 del PIB (5,3 puntos porcentuales más que el de 2019). Esto significa que la cifra mencionada por Petro es correcta. Además, al graficar los valores del Banco de la República en su serie histórica del balance fiscal y agregar los periodos presidenciales, es evidente que fue en la actual administración de Iván Duque que el indicador se disparó súbitamente. Los gobiernos anteriores, desde el inicio de la serie en 1990, habían manejado un déficit fiscal mucho menor al actual.

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Fue en el año de la pandemia por Covid-19 que el déficit saltó de un 2,5% a un 7,8% del PIB. María Camila González, periodista económica y cofundadora de la plataforma Economía para la Pipol, dedicada a la explicación de conceptos complejos de Economía y Finanzas en lenguaje sencillo, detalla que en el año de la pandemia las principales fuentes de ingreso del país disminuyeron. Según explica, una de ellas es el impuesto del IVA que se aplica a la mayoría de productos: “debido a la crisis, en 2020 la gente no compró cosas”, dice, al menos no la cantidad esperada.

Además, explica González, en 2020 el gobierno debió sacar dinero del Presupuesto General de la Nación para el recién creado Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME). El FOME fue una de las primeras medidas para conjurar la pandemia tras haber declarado el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en todo el territorio nacional por causa del coronavirus. Según Minhacienda, su objetivo fue “garantizar la prestación de los servicios requeridos para atender la emergencia sanitaria, aliviar los efectos adversos sobre los hogares y las empresas, y dar los insumos necesarios para mantener y restablecer la actividad económica del país”. Es decir, el FOME se convirtió en un nuevo gasto que implicó reducir aún más el presupuesto nacional que nunca alcanza.

Cuando el dinero del Estado se acabó, el gobierno pidió prestado a entidades multilaterales. González recuerda que, para eso, en este periodo se suspendió la norma que pone límites al endeudamiento del país (la regla fiscal). En la página de la CEPAL figuran dos créditos del Banco Mundial, uno del Banco de Desarrollo de América Latina (antiguamente la CAF) y otro del Fondo Monetario Internacional para Colombia durante 2020. El FOME recibió en total 45 billones de pesos de diversas fuentes, que gastó en 2 años: 2020 y 2021.

Sin embargo, Machado dice que la crisis mundial del Covid-19 no es lo único que explica el aumento del déficit fiscal del periodo de Duque. “Buena parte de eso también son decisiones de nuevo gasto que tomó el Gobierno Nacional”, señala. Y remata con un dato: “más o menos uno de cada siete pesos del nuevo gasto fue para la pandemia, apenas”.

En resumen: Petro no miente en la cifra del déficit fiscal ni en la responsabilidad del actual gobierno en su grave aumento, pero no tiene en cuenta los efectos de un factor externo como la emergencia mundial aquí explicados. Ahora, con respecto a la quiebra, ¿qué tan grave es para Colombia deber tanta plata?

¿Nos estamos quebrando?

“Un país se declara en quiebra cuando no tiene la capacidad de cumplir con sus obligaciones”, explica el economista Machado, quien precisa que “Colombia hoy tiene la capacidad de cumplirlas”. Por su parte, González es enfática en que no estamos en quiebra porque estamos creciendo, “quiebra sería que no hay ingresos y sí hay muchos más gastos, sería que no pudiéramos financiar por completo el Presupuesto General de la Nación”.

La periodista explica que el déficit fiscal es como “el Data Crédito de los países” y que “los altos niveles de endeudamiento influyen en la nota que hacen las calificadoras de riesgo”. “Lo que hay que hacer frente a la deuda es cumplir el contrato y honrar la palabra”, completa Machado, “si no, en el futuro le prestan menos o le prestan más caro”.

Lo que significa es que Colombia no tiene que pagar esa deuda en un año, sino cumplir juiciosamente con sus cuotas y empujar el crecimiento de la economía nacional, es decir los ingresos. Lo que importa es que las calificadoras vean la tendencia a la estabilidad, aunque aún estemos lejos.

A pesar de que el valor en dinero del déficit de 2021 es mayor al de 2020 (77 billones contra 83), su impactó se sintió menos contra el PIB. Mientras en 2020 ese déficit representaba el 7,8 % del producto nacional, en 2021 una cifra mayor representó el 7,1 %. Es decir que Colombia logró crecer sus ingresos y disminuir sus gastos todavía sin salir completamente de la emergencia.

Las buenas noticias económicas han sido publicitadas por el Minhacienda, que proyecta un escenario en que el endeudamiento se disminuirá diez años antes de lo esperado.

Es así como los números y los expertos señalan que la senda de la quiebra no es un escenario inminente para el país, como lo plantea el candidato Petro. De hecho, González dice que las buenas noticias económicas han llevado al ministro a considerar que “la nueva reforma tributaria ya no necesariamente tiene que ser ya, en 2022, apenas llegue el próximo gobierno, sino que tal vez podría dar un poquito más de espera”.

La cuestión es que el candidato del Pacto Histórico plantea un conjunto de programas enmarcados en la justicia social que representan gastos adicionales a los actuales. “Tendría que incrementar los ingresos de una forma bastante grande”, dice Machado, “alrededor de los 5 puntos del PIB anual, como él mismo está planteando, para poder hacerle frente a ese doble escenario de mejorar los números fiscales pero, además, poder hacer ese gasto adicional sin empeorar la deuda”.

 

Alianza Redcheq

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