Ministro de Duque se ‘embejucó’ con Petro por quitarle apoyo para ocupar importante cargo

Crédito: Tomada de Internet / EL NUEVO DÍAFernando Ruiz había recibido el apoyo de 20 países para su candidatura a la dirección de la OPS.
El exfuncionario no recibió el aval que necesitaba del presidente Gustavo Petro, aunque su posibilidad era sólida. Varios sectores le reconocen un buen manejo en la pandemia, pero también le critican algunos lunares en la gestión.
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Finalmente el mismo Fernando Ruiz confirmó los rumores que señalaban que su carrera para convertirse en director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) había llegado a su fin. El exministro de Salud del gobierno Iván Duque confirmó mediante una carta que el gobierno de Gustavo Petro no le dio su aval para seguir aspirando al cargo.

“He sido informado verbalmente por la viceministra de Asuntos Multilatearles sobre la decisión del gobierno de retirar su apoyo a mi nombre para la posición de Director de la Organización Panamericana de la Salud, candidatura presentada el pasado 3 de marzo de 2022”, dice en la carta el exministro dirigida al canciller Álvaro Leyva.

 

Con la decisión adoptada por el gobierno colombiano, a Ruiz no le quedó de otra más que bajarse de la aspiración del cargo, que estaba muy cerca de conseguir pues ya había conseguido el apoyo de 20 países. Según Ruiz con esta decisión el país pierde una “lógica y natural” aspiración a dirigir por primera vez en 120 años dicha organización y seguramente no tendrá, dijo, “oportunidad efectiva” de tener la representación de un colombiano en el máximo cargo por los próximos 10 años.

Ruiz reiteró que sustentó su aspiración “en el reconocimiento continental a la solidez y cobertura del sistema de salud colombiano, a la efectiva respuesta durante la pandemia del covid-19, así como la equidad y acceso logrados por el plan de vacunación”.

A través de redes sociales figuras públicas, y particularmente políticos de la oposición y exfuncionarios del gobierno Duque calificaron la decisión de la administración Petro como retaliación y revancha. Cabe apuntar que además de negar el aval el gobierno Petro se lo daría a la aspirante de México.

 

No obstante, el reconocimiento de un sector de la ciudadanía, la oposición y los exfuncionarios del gobierno anterior, sobre la gestión de Ruiz como ministro también recaen varios lunares por sus posturas en materia de salud pública.

Uno puntual y que en su momento le acarreó fuertes críticas fue la decisión de firmar el decreto que permitía el regreso de la fumigación con glifosato en abril de 2021, mientras guardó silencio sobre la postura científica de los comprobados riesgos para la salud humana desencadenados por el uso de este químico. Una abierta contradicción a lo que él mismo defendía cuando era viceministro de salud en la administración de Juan Manuel Santos, cuando defendió con varios argumentos la asociación entre el cáncer y el uso del glifosato. “El principal cáncer que se atribuye al glifosato es el linfoma de Hodgkin, un cáncer linfático que puede desarrollarse 15 o 20 años después de la exposición”, fueron sus palabras textuales en aquel momento.

Ruiz, además, se negó a reglamentar el etiquetado frontal de ultraprocesados y productos azucarados, a pesar de que el Congreso lo había aprobado, valiéndose de diversas maniobras que terminaron por dilatar la medida. De hecho se fue del gobierno sin hacerlo a pesar de que tuvo 14 meses para hacerlo desde que lo aprobó el Congreso.

Lo que aprobó el legislativo es que el país contara con el mejor etiquetado posible para combatir desde la prevención la crisis de salud pública derivada por el consumo de ultraprocesados y azúcar, causantes de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, patologías cardiovasculares y otras. Y el mejor etiquetado posible era justamente el que la OPS recomendaba, apegada a la amplia evidencia que ellos mismos habían recopilado a lo largo de años. No obstante, el ministro Ruiz permitió un etiquetado diferente que es el que hoy aparece en las calles y tiendas y que fue concertado, no con el sector salud y las organizaciones de la sociedad civil, sino con los empresarios. El país todavía está a la espera de que el etiquetado aprobado por el Congreso entre en vigencia.

El Colombiano/El Nuevo Día

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