La joya de la ‘Gober’, ¿disputa entre el ‘jaramillismo’ y el ‘barretismo’?

Tanto la conservadora Adriana Magali Matiz como el liberal Mauricio Jaramillo Martínez continúan en el ‘sonajero’ político como aspirantes a la Gobernación del Tolima.
Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍATanto la conservadora Adriana Magali Matiz como el liberal Mauricio Jaramillo Martínez continúan en el ‘sonajero’ político como aspirantes a la Gobernación del Tolima.
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Por el pulso a la ‘codiciada’ Gobernación del Tolima, tanto conservadores como liberales empezaron a ‘jugar’ sus primeras cartas de cara a las elecciones del 2023. Entre ‘actividades’ políticas, es claro que empezó la reunión del caudal electoral en la región desde ambas colectividades.
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Paralelo a las discusiones del nuevo Gobierno, las precandidaturas a la Alcaldía y avales políticos, ‘silenciosamente’ se continúa ‘cocinando’ la codiciada victoria electoral a la Gobernación del Tolima para el próximo año.

Entre liberales y conservadores, varios movimientos en el ‘ajedrez político’ han acaecido durante los últimos días de cara a un 2023 que promete estar lleno de debate y varias ‘maromas’ electorales.

Con la ‘dupla’ política actual del Partido Conservador, Hurtado y Orozco, se lee ‘entre líneas’ que la colectividad busca con mayor interés obtener la victoria regional frente a la local, pues la gestión del Alcalde aún tiene ‘encrespados’ a varios sectores de la ciudad, asunto por el que el ‘cacique político’, el senador Óscar Barreto, no se ha referido a profundidad.

Por su parte, el Partido Liberal empezó a dar sus primeros pasos en la región, entre los que figuran sus principales representantes en el Tolima. Con la llegada de Gustavo Petro a la presidencia, varios ‘alfiles’ políticos están trabajando tanto en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo (PND), como en el fortalecimiento en el territorio de las colectividades afines al Pacto Histórico, de cara a las elecciones del próximo año.

Así pues, entre viajes, promesas y ‘escuelas políticas’, ambas colectividades empezaron a poner en marcha las primeras acciones en medio de un panorama electoral que, curiosamente, guarda similitud al de hace cuatro y ocho años.

En los comicios del 2015, se midieron el pulso ambas colectividades con las candidaturas de los ‘pesos pesados’ Mauricio Jaramillo (224 mil votos) y Óscar Barreto (228 mil votos), con una brecha electoral mínima que le dio la Gobernación al hoy senador.

Durante las regionales del 2019, el liberalismo mostró un ‘bajonazo’ electoral frente a lo refrendado a las elecciones anteriores a ese momento. Rosmery Martínez, abanderada por el Cambio Radical y el Partido Liberal, obtuvo 157 mil votos, siendo derrotada por la casa conservadora con la victoria de Ricardo Orozco (219 mil votos).

Con las últimas acciones de las colectividades en las últimas semanas, al parecer la disputa para las elecciones del 2023 serán nuevamente ‘protagonistas’ ambas agremiaciones políticas.

Con el respaldo del ‘barretismo’, Adriana Magali Matiz sigue ‘sonando’ como próxima candidata de la casa conservadora. Con la posible ‘recesión’ política de Óscar Barreto una vez terminado su paso por el Senado, es probable que Matiz Vargas sea su ‘heredera política’ si logra la victoria en las próximas elecciones.

La otra cara de la moneda trae a colación al dirigente Mauricio Jaramillo, quien ha hablado abiertamente de su aspiración y busca consolidar su victoria de la mano de la representante a la Cámara, Olga Beatríz González, y algunos sectores que hacen asidua oposición al senador Óscar Barreto, popularmente denominados ‘toconbar’.

Eso sí, una distinción para las próximas elecciones es que, tanto el liberalismo como el conservatismo, son colectividades consideradas como partidos de gobierno tras la creación del frente amplio del presidente Petro, lo que podría ser un factor clave para las ‘regionales’.

Barretismo

¿El momento de Adriana Magali?

 

Durante los últimos días, el ‘barretismo’ se ha aproximado a los diferentes liderazgos de la región a través de un ‘proyecto educativo’ que, a grandes rasgos, pareciera la consolidación de idearios, métodos y estrategias para quienes aspiren a ostentar cargos de vía electoral.

La ‘Escuela de Gobierno’ congregó a precandidatos y líderes políticos del ‘barretismo purasangre’ como la aspirante Adriana Magali Matiz, José Elver Hernández ‘Choco’, la representante Delcy Isaza, el precandidato a la alcaldía de El Espinal, Wilson Gutiérrez y, por supuesto, al ‘gamonal’ Óscar Barreto.

La actividad, además de ser ‘pedagógica’, también ha sido interpretada como ‘estratégica’ de cara a los comicios del próximo año. Si bien, el senador Barreto Quiroga defiende que no tiene implicaciones electorales de fondo, en los gruesos de sus ‘módulos educativos’ se encuentran tópicos como “ganar campañas electorales” o “liderar gobiernos”.

Causa curiosidad que, durante la ‘clase barretista’, Hernández ‘Choco’ mencionó que “la política es de momentos y este es el momento de Adriana Magali Matiz”, lo que confirma la renuncia de su aspiración a la Gobernación y, por otra parte, también se puede interpretar como un impulso a la campaña de la precandidata, es decir, la ‘escuela’ sí podría tener fines electorales.

Recientemente, el senador Miguel Barreto, aún en disputa con su primo, mencionó que desde la colectividad aún no se han establecido reglas de juego para avalar aspirantes el próximo año. Lo anterior, tras el ‘aval’ que se le concedió a Wilson Gutiérrez Montaña para aspirar a la alcaldía de El Espinal.

Si eventualmente Gutiérrez Montaña perdiera su precandidatura, se rumora en las ‘comitivas’ políticas que posiblemente el caudal de Matiz Vargas podría empezar a tener tropiezos.

Jaramillismo

‘Jaramillismo’ en recorridos

 

El PND ha sido la clave del liberalismo. Con la llegada de Olga Beatriz González a la Cámara, el aspirante Mauricio Jaramillo ha recorrido la región durante las últimas semanas, buscando ‘cercanías’ con algunos sectores campesinos, sociales y políticos de la región.

A través de sus redes sociales, la representante González Correa aseguró que recorrió todo el oriente del Tolima junto a Jaramillo Martínez, para incluir el megaproyecto del Anillo vial del Oriente dentro del PND.

Algunos sectores han criticado los ‘recorridos’ debida a la excusa de la inclusión de algunas obras y necesidad al PND como método para ganar caudal electoral para el próximo año.

Sea o no el caso, se rumora en ‘mentideros’ políticos que las banderas de Jaramillo Martínez están fundamentadas, en mayor medida, en la oposición acérrima contra el senador Barreto Quiroga.

Es menester recordar los partidos de fútbol que ha sostenido Jaramillo Martínez con José Barreto o la designación de Camilo Santos a la secretaría General de la Alcaldía de Ibagué de Andrés Hurtado, todos fieles opositores al ‘cacique político’ Barreto Quiroga.

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Redacción Política

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