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Fuertes críticas a la reforma política que inició su trámite en el Congreso

Crédito: Vanguardia - El Nuevo Día
A pesar de ser aprobado en su primer debate, el proyecto de Acto Legislativo de reforma política del país continúa suscitando dudas en el Congreso y entre algunas veedurías.
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La semana pasada la Comisión Primera del Senado aprobó en primer debate, el proyecto de Acto Legislativo de reforma a la política, con el que se busca hacer una reforma al sistema electoral en el país.

La iniciativa tiene dos cambios fundamentales: lo primero es que cierra las listas para evitar la compra y venta de votos y el sistema corrupto clientelar, con la financiación prevalentemente estatal a los partidos no a los candidatos individualmente considerados. Y lo segundo, es que hace de obligatorio cumplimiento que las listas se integren respetando, la paridad de género e identidades diversas, corrigiendo un error histórico del sistema electoral.

“La lista cerrada en las democracias modernas tiene varios efectos y uno de ellos es que la financiación es estatal para los partidos y no para las personas. Además, permite que lleguen liderazgos que no tengan estructuras políticas, así como que los partidos que se asumen como de gobierno, de manera que quienes ganan la elección, gobiernan. Esto permite que un partido pueda pedirle a alguien electo en lista cerrada que vaya al gobierno y esa persona acate esas decisiones del partido”, explicó el presidente del Senado y uno de los ponentes de la iniciativa, senador Roy Leonardo Barreras.

El texto de la ponencia de la reforma política también estipula el límite a la reelección dentro de corporaciones públicas de elección popular. Nadie podrá ser elegido para más de dos períodos consecutivos en el Senado de la República, Cámara de Representantes, Asamblea Departamental, Concejo Distrital o Municipal, o Junta Administradora Local.

 

Sin tocar el CNE

A pesar de haber sido aprobada en primer debate, varios congresistas se mostraron inquietos con el verdadero alcance que tendría la reforma La ley electoral en Colombia no sufre modificaciones desde 1985.

El senador independiente Humberto de la Calle sostuvo que está sorprendido de que en el proyecto no se toque al Consejo Nacional Electoral, que a su juicio es la cabeza del problema en Colombia. Dijo que los consejeros son delegados de los partidos políticos y ello evita que actúen de forma independiente y ese el origen de la mayoría de los problemas que quieren atacar con la propuesta del gobierno.

De la Calle, quien radicó el 8 de agosto pasado un proyecto al respecto, dijo que busca independencia del CNE, no sólo cambiarlo por cambiarlo, sino que hay que evitar que sea dependiente de los partidos y que tenga funciones concretas, con sólo cinco miembros, no nueve como en la actualidad y con mando sobre la Registraduría.

Hernán Cadavid, representante a la Cámara por el Centro Democrático, coincide en la necesidad de eliminar el CNE o por lo menos modificar su método de elección para privilegiar los méritos sobre los argumentos políticos, además de que, en su opinión, la reforma es corta, cosmética y hasta superficial.

 

Los reparos de la MOE

Aunque la Misión de Observación Electoral, MOE, destacó la positividad de la reforma, advirtió que hay puntos que violan los propósitos principales de la creación de la reforma.

“La MOE destaca como positivas la adopción de las listas cerradas bajo los principios de paridad de género, alternancia y universalidad; así como las medidas encaminadas al fortalecimiento de la democracia interna de las organizaciones políticas”, informó la Misión.

Pero la MOE reiteró: “Sin embargo, se advierte con preocupación que aunque el modelo está previsto para ser aplicado a partir de las elecciones de 2026, pareciera que el principio de paridad tiene una excepción y sería exigible para las elecciones a Congreso, hasta el 2030”.

Por otro lado la MOE aseguró que algunos aspectos, como las reglas para la financiación de las campañas, son contradictorias con la obligatoriedad de las listas cerradas.

 

Principales cambios

Entre las modificaciones que contempla el articulado se destaca la financiación de las campañas, la que será asumida directamente por el Estado para impedir que dineros de oscura procedencia contaminen a la democracia. Se realizará mediante un 50% en anticipos y el restante se realizará con la reposición de votos.

Otro de los cambios es poner fin al voto preferente o listas abiertas. La propuesta del Gobierno indica que volverán las listas cerradas y serán paritarias en materia de género. De esta forma los partidos y movimientos pueden realizar elecciones primarias para conocer la voluntad de sus seguidores y el resultado final debe ser una lista “cremallera” en la que además se garantice la equidad de género y se promueva la participación de personas con género diverso.

El proyecto contempla también que solo los jueces serán quienes puedan destituir a los funcionarios que hayan sido elegidos por voto popular, función que hasta ahora tiene la Procuraduría General de la Nación.

Además, la reforma busca que los congresistas, una vez electos o posesionados, puedan cambiar de partido político o ingresar como funcionario del gobierno.

Colprensa - El Nuevo Día

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