Autoliderarse, una necesidad imperiosa

Crédito: Internet / EL NUEVO DÍA
Teníamos clara la idea de que lo único constante en la vida era el cambio y a ello veníamos acostumbrados, pero con la expectativa de que esos cambios serían algo pausados. Sin embargo, llegó la pandemia y de repente todo cambió a gran velocidad y con tal impacto que afectó casi todo en nuestra vida personal, profesional, económica y social, entre otros.
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Hoy, muchas cosas son diferentes, hay confusión e incertidumbre sobre lo que viene y, además de seguir unos protocolos para bioseguridad que divulgan por toda parte, no sabemos cómo actuar y hacía a dónde orientar nuestros esfuerzos.

Ante tanta turbulencia y sin poder anticipar hasta cuándo estaremos cercados por el Covid-19, tenemos que agarrar con más fuerza el timón de nuestra vida para mantenerlo por una ruta que nos lleve a un destino aceptable. Posiblemente tendremos que ajustar muchas cosas, actuar con decisión, seguir adelante y mantener la esperanza.

En estas circunstancias se impone la necesidad de comenzar por cambiar nosotros mismos, y cuanto más rápido mejor. Tenemos que hacernos cargo de la situación y liderar nuestra propia vida. El término liderazgo se suele usar más en el ámbito empresarial, político y social, pero aquí hablamos de liderazgo personal. De autoliderazgo, que en una de sus definiciones dice que es la capacidad para “Movilizarse uno mismo y despertar lo mejor de sí para enfrentar los escenarios inciertos que nos depara la vida”.

Hoy, cuando se habla de la falta de liderazgo para afrontar situaciones difíciles, nada más pertinente que asumir cada uno cuanto le corresponde, pues el liderazgo personal es prerrequisito para liderar grupos y en consecuencia se necesitan con urgencia personas que con respaldo en sus actuaciones sean capaces de movilizar a muchos otros.

Autoliderarse exige una gran disciplina y persistencia, pero las satisfacciones que puede recibir son muchas. Hay que comenzar por entender que tenemos que ajustarnos a las nuevas circunstancias y hacerlo con determinación.

Cambiar también exige una alta dosis de autoconocimiento pues se debe apalancar en sus fortalezas para avanzar y, por supuesto, también reconocer las falencias, en otras palabras, aquellos comportamientos y habilidades que requieren mejora. Deberá revisar sus creencias y modificar aquellas que sean limitantes, pues será en su mente donde encuentre la fortaleza para llevar a cabo cuanto quiere y modificar aquellos hábitos que actúan como barreras en los procesos de cambio.

No es una tarea fácil, y no se puede caer en el error de pensar que es rápido, toma su tiempo, pero si tiene determinación y disciplina puede lograrlo y hasta disfrutar victorias tempranas. Nuestra sociedad, nuestra ciudad, nuestro país necesitan de muchos líderes positivos y comprometidos, usted con certeza puede ser uno de ellos, si así lo quiere y trabaja para conseguirlo.

“El cuerpo es capaz de todo, es a su mente a la que tiene que convencer”.

Martha Cruz

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