Gestores del país exponen el Manifiesto Cultural por la Paz

TOMADA DE INTERNET - EL NUEVO DÍA
Un texto con 10 puntos ha venido circulando durante estos días, invitando a firmar la paz desde la orilla del arte en todas sus manifestaciones, a partir de los diálogos recientes.

Los puntos son:

1. Nuestro trabajo en multiplicidad de esferas artísticas y culturales, ha tenido y conserva en esencia la pretensión de contribuir al desarrollo nacional entendiendo que éste se basa, no solo en estadísticas de crecimiento económico o en frases de cajón, sino en alternativas reales para la superación de formas de exclusión y de brechas sociales históricas cuyo debate sigue en pie.

2. Entendemos nuestra labor como propuesta para la expresión de la pluralidad simbólica, étnica y existencial de las múltiples naciones que conviven en nuestro territorio, el ejercicio de derechos humanos de naturaleza individual y colectiva, así como para la vitalidad del patrimonio cultural con sentido contemporáneo.

3. Más allá de una mera o parcial concepción de intelectualidad, las dimensiones artísticas y culturales gestionadas desde iniciativas personales, sociales y públicas, han abierto escenarios de solución pacífica de conflictos, trabajo organizado, respeto al medio ambiente, desarrollo de capital humano y reequilibrio en el diálogo internacional, entre otros.

4. Habiendo nacido y crecido en la vida nacional en un contexto de conflicto social, político y militar de escasas o casi nulas recordaciones de tregua en donde las víctimas principales han sido la sociedad civil y la verdad, reconocemos el derecho a la paz como un precepto inalienable e indispensable de la democracia.

5. Reconociendo la multiplicidad de causas del degradado conflicto, sin desestimar nunca el deber de profundizar en la memoria o en el derecho a reclamar sanción para los perpetradores de infames hechos de la violencia, coincidimos con la mayoría de colombianos en la necesidad de alcanzar acuerdos hacia la paz.

6. Entendemos que el diálogo iniciado hace más de tres años en La Habana – Cuba entre el Gobierno y las FARC con garantes internacionales, no obstante la complejidad que entraña, es un camino necesario y ojalá irreversible en procura de un primordial escenario de paz.

7. Manifestamos, en consecuencia, el apoyo a la persistencia de la mesa de diálogo Gobierno - Farc, en la espera de acuerdos sensibles y próximos en la ruta de la paz y de la deseable vinculación a este o a otros procesos similares por el ELN.

8. Apremiamos, por tanto, a las partes en esa mesa y a los diversos sectores políticos libremente actuantes, a deponer no solo las armas, sino las palabras cargadas de más confrontación.

9. Consideramos indispensable ampliar en el diálogo en curso la participación de la sociedad civil, no solo mejorando hacia ésta los canales de una información oportuna, rigurosa y veraz, sino permitiendo escaños de deliberación y consulta.

10. Ofrecemos en la búsqueda de la paz nuestras únicas armas: arte, reflexión y palabra.

REDACCIÓN CULTURAL

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