Ibagué también vivió la fiesta de la lechona

HÉLMER PARRA - EL NUEVO DÍA
Llegar hasta la plazoleta del Parque Centenario y degustar de un buen plato de este manjar, se ha convertido en una de las tradiciones más importantes de los comensales tolimenses.

Responder a cuál es el secreto para preparar una buena lechona, solo puede ser contestado por un lechonero de antaño, incluso, los más jóvenes que también han ‘tomado las riendas’, gracias a un legado que pasa de generación en generación.

Eso lo afirmó Diana Marcela Rincón, de la lechonería Los Pijaos, una de los 37 empresarios del Departamento que se dieron cita en los bajos del Centenario para deleitar a los curiosos comensales. “Nosotros venimos preparando la lechona desde hace más de 40 años, por tradición de mi hermana que me vinculó y me inculcó esta tradición que es preparar una deliciosa lechona. Oficialmente en el mercado desde hace 12 años”.

Y también confesó: “¿Cuál es el secreto para preparar una buena lechona? Dos cosas básicas. La primera, hacerlo con mucho amor, ver disfrutar a la gente que luego te dice gracias, qué delicia; y dos, buena calidad. Hay que trabajar con productos de muy buena calidad”.

Mesa para la familia

Centenares de comensales arribaron hasta este emblemático lugar de la ciudad para disfrutar de un buen plato que consiste de la preparación de la misma carne de cerdo, previamente adobada, y arvejas amarillas. Servida además con arepa e insulso y un refresco que en muchos casos fue el masato.

Si para esta lechonera es válido acompañar el ‘servido’ de cualquier bebida, lo que no puede variar es el contenido del animal, pues reafirmó con mucho ahínco que la legítima lechona tolimense no lleva arroz. “Jamás. Es un insulto para los tolimenses que nos digan que trae arroz, no necesitamos más que la carne y la arveja”, finalizó.

ALEJANDRA CAVIEDES

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