“El Museo no cierra, crece”, Darío Ortiz

SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
El pintor tolimense Darío Ortiz habla sobre su exitosa carrera y sobre la crisis que atraviesa el Museo de Arte del Tolima.

El pintor tolimense Darío Ortiz, único colombiano participando actualmente en la importante Bienal de Venecia, ha regresado a exponer en Ibagué su trabajo pictórico luego de casi una década y a presidir nuevamente la corporación que administra el Museo de Arte del Tolima.

El Nuevo Día dialogó en exclusiva sobre su carrera en ascenso y sobre la crisis que atraviesa el Museo que ayudó a fundar hace 16 años.

EL NUEVO DÍA: ¿Qué representó para usted esta exposición en el MAT en un momento que se habla de un posible cierre por falta de recursos?

DARÍO ORTIZ: Es muy significativo para mí que un año tan importante en mi carrera como este, en el cual participo de tres grandes bienales internacionales de arte como Venecia, Beijing y Florencia, con exposiciones colgadas en varios continentes tenga la oportunidad de mostrar algunos trabajos en Ibagué, mi ciudad natal. Y más, si llego en medio de las tristes noticias que hablan de una profunda crisis del Museo que empiezan, pero no terminan, sólo en lo económico.

Mientras organizábamos en México el itinerario de la muestra Contrapunto leía los editoriales que salían sobre el museo y confieso que llegué a tener el temor de que no alcanzáramos a realizar la exposición antes de su cierre o que mi exhibición de pronto fuera la última que se hiciera, lo que me hubiera devastado, pues creo cada vez más en la importancia del museo para la cultura de nuestra región.

END: ¿Durante la concurrida inauguración de su exposición anunció que regresaba a la presidencia del Museo cómo fue eso?

DO: El museo ha sido siempre una institución pobre que año tras año se le ve cojear económicamente, pues no tiene ninguna asignación anual y depende en buena parte de la caridad de los políticos locales. Así que inicialmente me imaginaba que esta era otra crisis más.

Después de que se hicieran públicas las grandes dificultades financieras del museo y su inminente cierre me buscó Julio César Cuitiva, parte del consejo de administración desde los comienzos y me puso al tanto de la verdadera situación. Tras ver las cifras y las posibles soluciones me pidió que regresara a formar parte del consejo para ver cómo podíamos salvar el museo que habíamos fundado y construido juntos.

Luego de presidirlo durante diez años yo me había retirado del Museo en el 2013 al irme a vivir a México por creer que era imposible que pudiera hacer una buena gestión desde el extranjero. Sin embargo, al analizar con calma los números actuales y las opciones que tenemos llegué a la conclusión personal que no había crisis alguna, que este barco no se hundía y que por el contrario ahora más que nunca la institución está para grandes cosas.

Por eso acepté regresar y lo hice con todo un concejo nuevo lleno de ganas de colaborar.

END: ¿Podríamos decir que la culpa de la crisis ha sido por falta de apoyo de la Gobernación y la Alcaldía? Sobre ellos hay muchas quejas del sector cultural

DO: Si y no. Es claro que desde el Gobierno nacional para abajo los recursos escasearon y no se lograron estos años convenios con Gobernación y Alcaldía, pero por múltiples razones.

A mí jamás se me pasó por la cabeza que la culpa de todo fuera de Guillermo Alfonso Jaramillo o de Óscar Barreto. Ellos en ningún momento irían a permitir que los vieran como los sepultureros de esta institución. La razón es muy sencilla. El museo existe es gracias a ellos. Durante la gobernación de Jaramillo hicimos el Museo desde una idea abstracta hasta la inauguración de su edificio, en ese momento nos faltó fue tiempo y durante la primera gobernación de Barreto el Museo se saneó financieramente, se robusteció hasta legalmente y logró traer eventos de la importancia de Botero.

Hay quienes hablan, entre los mismos pasillos del gobierno, que para todo en Ibagué se necesita tener padrinos políticos, pero no es así. En todos estos años hemos recibido apoyo de todas las fuerzas políticas. Los nombres de Jaramillo y Barreto se suman a los de Chucho Botero, Carlos Edward Osorio e incluso a Leonidas López, entre otros, todos en orillas opuestas de la política. Es muy claro que debemos entender que la cultura siempre debe estar por encima de los partidos.

La cultura quizás no da votos, pero da inmortalidad. Los grandes pueblos de todos los tiempos, los egipcios, los romanos, los griegos, los persas, son recordados por sus grandes hechos culturales. La historia del hombre es la historia de su cultura.

Pero volvamos a Barreto y Jaramillo y lo que dicen de su abandono a la cultura. Barreto acaba de robustecer las finanzas de la Universidad del Tolima y el Conservatorio, además de lograr desenredar tramas legales para ayudar a la banda departamental y al Festival Folclórico. Jaramillo por su parte finalmente está logrando concluir el Panóptico tras muchos años y varios gobernantes, y va a inaugurar allí el segundo museo importante de la ciudad, fortalece la Efac y tengo entendido que se ha comprometido a fondo con la marca de Ciudad Musical y con el Ibagué Festival. Cosas de las que me entero incluso viviendo afuera. Claro que hay deudas y quejas, siempre las hay, dónde queda la literatura por ejemplo? Pero no perdamos la perspectiva porque de otros gobernantes recientes no sabemos siquiera si sabían leer además de firmar contratos chimbos.

END: Entonces porque el Museo no ha recibido apoyo de ellos?

DO: No sé, pero no miro para atrás porque no quiero volverme sal. Desde el día en que la Asamblea del Museo me nombró su presidente abrí un diálogo directo y muy fructífero con el Gobernador y el Alcalde y con sus equipos de gobierno. En escasos 60 días hemos abierto un universo de posibilidades, ahora corremos es contra el tiempo. Pero les anticipo que vienen grandes proyectos, el museo no cierra, sino crece.

Hace unos días al escuchar hablar de los problemas del museo pensaba en la variación de una canción infantil “el Museo está quebrado con qué lo curaremos, con cáscara de huevo, burritos al potrero…” Pero no es así. Donde unos ven crisis otros vemos oportunidades. Ibagué está destinada a ser un epicentro cultural ya que industrial no lo fue nunca. El museo debe unos millones es cierto, pero yo no volví para apagar incendios, sino para despertarlos del letargo y retomar el gran sueño, yo vine es por la ampliación que necesitamos, para mejorar sus exposiciones, para hacer grandes proyectos. Para ayudar a que surjan grandes artistas.

A los que creen que el Museo va a cerrar les digo que no solo no cierra, sino que en un par de semanas con ayuda de la Gobernación hacemos la más grande exposición de Goya que se haya hecho en Colombia. También traeremos a Leonora Carrington a comienzos del año entrante e incluso con el Alcalde vamos a tratar de comprometer al Concejo para que apoye pronto una Bienal Internacional de Arte. Y a todo eso llevaremos a cuanto niño podamos, a todos los jóvenes del Tolima porque vamos tras la gratuidad cultural.

END: Eso suena muy bien pero retomemos el tema la exposición y su obra, qué viene en la pintura de Darío Ortiz?

DO: Soy un amante obsesivo del arte y la pintura en todo su espectro. Tengo muchas ideas que quiero desarrollar y siempre tengo más cuadros pensados que hechos, vienen muestras en México, China y Estados Unidos, ferias de Arte y más eventos. Otros temas que espero no aplazar más y no crean, desde los expandidos campos del arte en la sociedad el Museo puede también ser considerado una obra más.

END: Está muy positivo con el museo y anuncia muchas cosas, ¿cómo es eso?

DO: He sobrevivido en el difícil mundo del arte contemporáneo con el trabajo más atípico para serlo y siendo un completo contra corriente, ¿por qué no voy a poder salvar entonces al museo? Es más difícil ser un pintor figurativo independiente hoy que conseguir un buen convenio con el Estado, la mayoría del medio del arte en Colombia vive es del Estado.

Márgareth Bonilla su directora. por otra parte, es una heroína por no abandonar el barco, ella y Cuitiva en medio de enormes dificultades personales han estado ahí desde la primera reunión donde planteamos la idea del museo. Les llueven críticas, pero donde no hay lluvia es un desierto.

No creo que el Museo sea eterno, algún día cerrará, pero lo hará luego de ayudar a transformar nuestra sociedad como ya lo ha hecho desde el primer día que abrió sus puertas.

Cuando comenzamos el museo el medio del arte en el Tolima era diminuto. Hoy ha crecido enormemente y tiene muchos profesionales valiosos. Corrijamos los errores, llamemos a esa nueva generación de profesionales que hay muchos y mejoremos lo que tenemos. Trabajemos entre todos por esa economía naranja de la que tanto se habla. Trabajemos por la literatura, el teatro, las artes plásticas, la música etc. Que el único futuro posible de la Ciudad Musical es ser la Ciudad Cultural de Colombia.

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