“He descubierto que me gusta trabajar para ayudar a la gente”

“He descubierto que me gusta trabajar para ayudar a la gente”
Camilo Ernesto Ossa, personero de Ibagué le contó a EL NUEVO DÍA sobre su amplia trayectoria académica a sus 32 años, su feliz matrimonio, el amor que siente por Nacho, su perro, y las grandes falencias con las que encontró la Personería de Ibagué.
JORGE CUÉLLAR – EL NUEVO DÍA
Foto: JORGE CUÉLLAR – EL NUEVO DÍA
23 Sep 2018 - 3:32pm

¿Cómo ha sido ser el personero de Ibagué?

Todo un reto, porque es el primer cargo público que desempeño en mi vida, siempre había estado en el sector privado y la dinámica de lo privado y lo público es completamente diferente; sin embargo, he tenido una ventaja y es que esa experiencia de la parte privada me ha servido para aplicarla en lo público e imprimirle dinamismo a la Personería. 

¿Considera que el personero anterior dejó muchas falencias?

Sí, uno no debe hablar del anterior, pero la realidad es que la Personería que me encontré no es del siglo XXI, es del XX. La encontré muy atrasada con procesos disciplinarios quedados, teníamos represados 140. 

¿De dónde nace ese interés de estar en un cargo público y servirle a la comunidad?

Tal vez la necesidad de que queremos hacer algo diferente, que lo podemos intentar para hacerlo bien; por otro lado soy de Ibagué, entonces con mi esposa estábamos con las ganas de regresarnos y dije: “es una oportunidad para poder aportar lo mucho que he podido aprender, es poder retribuir en algo esa fortuna que he tenido, porque en Colombia  las personas que pueden acceder a educación superior y estudiar en el exterior son pocas”. 

¿Cómo es su hoja de vida académica?

Estudié en el Colegio Champagnat de Ibagué y me fui a estudiar derecho a Bogotá a la Universidad Externado, terminé mi carrera y comencé a vincularme laboralmente en unos temas de asesoría externa en el Consejo Nacional Electoral. Mientras estaba allá hice una especialización en Derecho Público y al terminarla fui admitido en la Universidad de Salamanca para hacer la maestría en Análisis Económico del Derecho y en Políticas Públicas, entonces me fui sin más, simplemente eché la ropa en la maleta.

¿Cuánto tiempo estuvo en España?

Estuve poco más de un año y me fue muy bien, me dieron una mención honorífica en la universidad porque saqué 9.5 sobre 10 en mi tesis. Adelanté unas materias presenciales para el doctorado allá en Salamanca y me regresé a Colombia.

¿Qué le gusta más la docencia o ser funcionario público?

Realmente las dos, le he encontrado un amor profundo a lo que se hace hoy en día en la Personería que es el polo opuesto de la academia. Nunca he pertenecido a un partido político, ni tengo a  ningún líder político detrás mío; pero le he cogido mucho cariño por las posibilidades que hay de poder solucionarle los problemas a la gente. 

¿Fue fiestero de joven? 

No mucho. De hecho mi esposa a veces me molesta porque a ella sí le gusta bailar y yo muy poco. He ido superando un poco eso, porque he sido muy ermitaño; soy de salir a tomarme una cerveza con dos o tres amigos, mi esposa y ya. 

¿Cuánto lleva de casado?

Tres años y medio, nos casamos el 21 de marzo de 2015 acá en Ibagué. 

¿Cómo se conocieron?

Es una historia muy chistosa, porque fui profesor de Ángela en la Maestría, claro que hay que aclarar que comenzamos a salir como dos o tres meses después de que le di clases. Nos encontramos en un evento en el que fui a acompañar al Director del Departamento de Derecho Económico que era mi jefe, él tenía una presentación.

Después él me cogió del hombro y me dijo “quédese en el evento para ver qué impresiones tiene la gente”; me parecía un poco harto quedarme porque no conocía a nadie.  En una de esas fui al baño y pasó Ángela, entonces la saludé, nos fuimos a tomar un café, llegó el mediodía y fuimos a almorzar. Después ese día cambiamos teléfonos y a los 8 días empezamos a salir.

Antes de casados, ¿ya vivían Juntos?

Sí, vivimos un tiempo juntos en Bogotá, al comienzo tenía problema con Nacho, el perro de Ángela, pero ella me dijo: “si me quiere a mí quiere a Nacho”, y me tocó. Ahora somos muy apegados él y yo. Mi afán a veces es llegar en la noche para sacarlo y pasear.

¿Qué lo enamoró de Ángela?

Muchas cosas realmente. Primero cuando nos conocimos lo hermosa que es, ese fue el primer punto, así digan lo que digan el amor entra por los ojos. Y lo segundo, el carácter que tiene, las ganas de salir adelante, la capacidad que tiene de trabajar que es muy grande e importante. 

¿Hay hijos en su plan de familia? ¿Cuántos?

Todos los que lleguen, ya estamos en la búsqueda del primero. Estamos esperando que cuaje pronto. 

En cuanto a su vida ¿qué experiencia significativa lo ha marcado? 

Cuando estaba en tercer año de la universidad lo perdí, porque tuve dos golpes de mala suerte. Los exámenes eran orales y entrábamos varios, y había un profesor de edad. Nos evalúo, respondí mis preguntas bien y el compañero respondió mal,  él perdió el examen. Cuando nos dijeron la nota verbalmente me dijeron que saqué 4.5 y mi compañero 2.0. pero cuando salieron publicadas fue al contrario. 

¿Cómo aclaró la situación?

Busqué mi compañero, le dije que porque no me acompaña y decíamos la verdad, y me dijo: “yo no voy a hacer eso, porque pierdo el año” y le dije que yo también, a lo que me respondió:  “lo siento”.

Y ¿entonces? 

En esa Universidad si usted perdía el año, quedaba inmediatamente expulsado, y tenía que pedir reintegro. Yo lo solicité y recuerdo que ese día me quedé afuera de la oficina donde era el Consejo Directivo, para esa época todavía estaba vivo el profesor Hinestrosa, él salió muy tarde en la noche, me puso la mano en el hombro y me dijo: “Ossa voy a hacer una excepción con usted y lo voy a reintegrar de manera inmediata, no hay terceras oportunidades, solo segundas, así que póngase a estudiar”. Esa experiencia me implicó un corte y reinicio, y me maduró mucho. Fue una lección de vida y además que me reconociera Fernando Hinestrosa, al que considero el jurista colombiano más importante.

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

En cuanto al tema laboral ¿Cómo ha sido la relación con el Alcalde? 

He tenido muy poco contacto con él, no lo conocía antes de ser personero. La relación es muy cordial, respetuosa, cada quien en su función. No existe una relación íntima ni nada, es solo laboral.  

¿Más adelante le gustaría aspirar a otro cargo público? 

Aún no lo he definido, lo que he descubierto es que me gusta mucho trabajar para ayudar a la gente, me agrada esta etapa de mi vida, lo que estoy haciendo que no es por mí, sino enfocado en tratar de ayudar a los demás; eso me gusta muchísimo más de lo que pensé, entonces no sé si el día de mañana vaya a aspirar a otro cargo público, lo único que sé es que lo que estoy haciendo lo estoy disfrutando mucho. 

Y en algún momento, ¿ha pensado en ser Alcalde de Ibagué?

No sé, lo que digo es que el trabajo que estoy haciendo lo hago por la gente y que sea la gente la que me evalúe. Porque veo el servicio público así, usted se debe a las personas y si lo hace muy bien, la misma sociedad y las personas serán las que consideren dónde debe estar. 

¿Hay alguna persona que no le agrade?

Mi papá desde pequeño me inculcó que uno no debe odiar a nadie, entonces aplico eso, a todo el mundo lo saludo, atiendo, escucho, independientemente de la posición política, filosófica, religiosa o de pensamiento. 

¿Qué palabra lo describe?

Perseverancia. 

¿Cree en Dios?

Sí, solamente que no voy mucho a misa; pero encuentro mi paz y mi espiritualidad conmigo mismo y mi familia. 

¿Qué más le gustaría hacer?

Me desvela el saber cómo voy a poder seguir aportando lo que he estudiado a la sociedad; adicionalmente terminar el doctorado, lo suspendí para poder ser Personero. 

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EL NUEVO DÍA