Sensualidad y romance, tendencia en 6º Desfile Rosado

JORGE CUÉLLAR – EL NUEVO DÍA
Las diseñadoras Pía Castro y Ángela Puentes, junto con las marcas Monarca y Luz Mila López, dieron fe de talento y bondad durante el evento.

Una noche mágica en que diseño, belleza, sensualidad y música se dieron la mano se vivió en el Desfile Rosado, organizado por la Liga Contra el Cáncer zonal Tolima, teniendo como invitada a la modelo y actriz Natalia Durán, en el teatro Tolima.

Por sexta vez la entidad logró su objetivo de recaudar fondos para las campañas de prevención y detección temprana de esta patología y a su vez hacer comprender a los presentes que prevenir el cáncer es vida.

La velada inició con agradables sonidos de saxofón que dieron paso a la colección ‘Imponencia fantástica’, de la joven diseñadora ibaguereña Ángela Puentes, quien cautivó con una llamativa propuesta de trajes de novia, pensada para mujeres arriesgadas y con mucha personalidad.

Inspirada en el tigre blanco de la cultura china, se vio en escena ocho atuendos para bodas en dorado, marfil y beige, que jugaron con la imaginación del espectador dejando ver en cada pieza, en que fueron vitales el volumen y las transparencias, la majestuosidad del felino en contraste con la feminidad y el glamour de la mujer.

Tras este deleite, el turno fue para Monarca, firma tolimense que a la par que exhibió camisas y pantalones pensados para look casuales, en los que propone los cuadros y los tonos vivos, subió la temperatura con ropa interior masculina.

Como es ya característico del desfile, hubo show musical, y corrió por cuenta de la agrupación Son Bareke, que interpretó un variado repertorio, que incluyó hasta canciones de Carlos Vives, entre ellas ‘Pa’ Mayte’. Durante su presentación otra firma pijao mostró sus colecciones: Luz Mila López, con calzado y bolsos donde la mezcla de estampación fue protagonista.

Cerró la pasarela benéfica la diseñadora Pía Castro, con su colección ‘Havana Nights’, cuya modelo principal fue Natalia Durán. Las prendas exhibidas fueron reminiscencia de la Cuba de los años 50.

A través de sus cortes, colores y siluetas la colección transmitió alegría, la finalidad trazada por su creadora, quien según contó estaba dedicada a “todas las personas que trabajan y luchan contra el cáncer”.

REDACCIÓN SOCIALES

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