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“Hay que crecer en el amor a San José”

HÉLMER PARRA - EL NUEVO DÍA
El 2do. congreso Nacional de San José terminó con la visita del Nuncio Apostólico de Colombia, quien trajo un mensaje de paz y reconciliación.

“Nos propusimos divulgar el nombre y las virtudes de este hombre (...) y hemos cumplido con el propósito del papa Francisco: purificar y enderezar la devoción popular a través de San José”, confesó monseñor Flavio Calle Zapata, obispo de Ibagué, en la última jornada de este encuentro que congregó al país para recordar el ejemplo del padre putativo de Jesús.

A través de diez enseñanzas, todas dirigidas al carpintero de Nazareth, los asistentes reafirmaron su devoción que a través de acciones como escuchar, acoger la palabra de salvación, no apropiarse de la obra de Dios y estar dispuestos a colaborar con la acción del Creador, garantizarán el crecimiento de la fe como cristianos.

Asimismo, hubo espacio para referirse al papel que cumplen los padres de la Iglesia, quienes tienen la misión de guiar a los creyentes a un destino de salvación, luego de servir a Dios bajo sus preceptos, en el que se destaca la vida en comunidad, servir al prójimo y honrar a la familia.

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Monseñor Fabio Duque, obispo de Garzón (Huila), enfatizó en que existe una profunda relación entre los padres y las Sagradas Escrituras, por lo que éstas han iluminado la historia, es decir, la palabra de Dios; la función de los pastores está en servir a la sociedad que tantos cambios afronta y tanta atención necesita.

La humanidad, como discípulos de Dios, se ve en el cometido de imitar a José, por considerarse un hombre imortante en la historia de salvación, y “creer en el Dios de las cosas imposibles”.

 

Un hombre importante

Según las enseñanzas, guiadas por los obispos de Colombia, José no fue protagonista pero sí un hombre importantísimo para presentar el misterio de Jesús, debido a que entendió los designios de Dios y así mismo protegió a la humanidad del mal.

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Su imagen, como un hombre de Dios, compasivo y quien como mortal tuvo un conflicto por asimilar la llegada de Jesús, demostró en silencio y con acciones concretas que es posible custodiar a la familia y ejercer la función de padre para la encarnación del verbo.

De esta manera, las familias de la actualidad deben acoger su modelo e intentar imitar y no desafallecer en el camino de la creencia.

 

“El pueblo de Dios debe ser comprometido”

En medio de un fuerte aguacero, los devotos a este santo se dieron paso para recorrer algunas calles de la ciudad, desde el Colegio Tolimense y hasta la Catedral, donde además se dieron cita con la ‘Marcha por la vida’, para escuchar del nuncio Apostólico en Colombia, Ettore Balestrero, la palabra de fidelidad para con el pueblo.

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Un llamado a “ser mejores hijos”y entregar la vida de los colombianos al padre de Jesús para buscar el perdón por todos los malos actos, fue el propósito de su evangelio, que coincidió con la aprobación de los fieles.

No obstante, pidió a San José su interseción para no caer en tentaciones y mantenerse fieles ante los deberes cristianos, sacerdotales, familiares, como trabajadores y ciudadanos.

 

Un corazón nuevo

En compañía de obispos, sacerdotes, seminaristas, religiosas y laicos, el mensaje de la iglesia en referencia a la vida de José se fijó a la actualidad para que las familias regresen al camino de la fe, con énfasis en las nuevas generaciones quienes han tomado el mal ejemplo de las acciones y olvidar la palabra.

Ettore, junto a monseñor Calle, enfatizaron en la importancia de aplicar el ejemplo de José en la familia, como un esposo fiel, padre amoroso y jefe de una sagrada familia.

Es pues San José, el modelo de todas las virtudes, el maestro de vida cristiana y el amigo que hay que tener.

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De la misma manera, los representates de la Iglesia, rindieron un sentido homenaje al final de la jornada con una oración, escrita por el mismo monseñor Flavio Calle, para pedir la “Consagración de Colombia” que confiará es su interseción para confiar a la patria y dejarla bajo su custodia.

Para que él, como carpintero de Nazareth, patrono de los obreros y artesanos, y la Iglesia universal, ayude al pueblo colombiano a encontrar trabajos dignos y a fomentar el desarrollo integral en toda la geografía nacional.

Con devoción, en Ibagué fue entregado el pueblo a San José, quien también lo hará a su hijo universal.

 

Dato

Ibagué fue sede del 2do. Congreso Nacional ‘San José en la vida de la Iglesia’, en el que delegaciones de todo el país recordaron el ejemplo de un hombre justo. 

ALEJANDRA CAVIEDES

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