Hoy será despedida Ruth Arbeláez de Galeano

Ruth Arbeláez de Galeano se desempeñó como docente en el extinto Liceo Val.
Crédito: SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
En medio de las limitantes que trae la situación actual, la líder pasará a la historia de la región gracias a su don de gente.
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Dedicar su vida al servicio de la ciudadanía fue para Ruth Arbeláez de Galeano una de sus mayores satisfacciones. Acciones que en beneficio de tantos tolimenses, hoy son recordadas con profunda nostalgia ante su sorpresiva ausencia a causa de una penosa enfermedad que desde ayer dejó sin palabras a la capital del departamento.

Psicóloga, docente y líder, esta ibaguereña trabajó por la ciudad en líneas como la educación, específicamente con niños y niñas con síndrome de down; por tal razón, la recuerdan por su trabajo en el Liceo Val y el Instituto Tolimense de Educación Especial, donde fungió como directora por más de 30 años con gran éxito.

Sus exequias, incluso ante estas complejas circunstancias se llevarán a cabo hoy en horas de la mañana, en compañía de sus más cercanos familiares y el cariño inmenso de sus amigos y allegados que a pesar de la distancia la despiden con todos los honores.

Cabe mencionar que su esposo, Héctor Galeano, es columnista de EL NUEVO DÍA en óptica ‘Berracundeo’, y sus hijos son Tania Lucía y Camilo Ernesto Galeano, y a quienes extendemos desde esta redacción nuestras más sinceras condolencias.

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Con corazón altruista

La señora Arbeláez de Galeano contribuyó desde su liderazgo a la iglesia Católica, especialmente en la Catedral de Ibagué y las hermanas Concepcionistas del barrio La Pola, con un inmenso fervor que tuvo hasta sus últimos días y que compartió además con su familia y amigos, quienes la recuerdan hoy con profundo dolor a pesar de las circunstancias que impiden acompañarla presencialmente a su despedida.

Sumado a ello, en su historia se destaca su servicio social con las familias afectadas por la avalancha de Armero, que fueron albergados y atendidos en las instalaciones del Instituto Tolimense de Educación Especial, que para esa época se ubicaba en donde actualmente se encuentra el Parque de la Música.

Su don de gente, hizo que años después junto a su esposo las representativas Danzas de Armero, llegaran a participar en un concurso en Palma de Mallorca, en España. Hechos que liderados en gran parte por ella, pasaron a la historia de la región.

Y con algunos de sus significativos aportes, esta redacción refiere a la inmensa pérdida que tiene la ciudad pero que será rememorada en el Diario de los tolimenses. Paz en su tumba.

EL NUEVO DÍA

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