La necesidad de focalizar su atención

Crédito: SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
Si después de revisar sus logros personales o profesionales, considera que debe ser más productivo para alcanzar lo que desea, es posible que se pregunte: ¿Por dónde comienzo para mejorar mi productividad? En ese punto es útil tener en cuenta el concepto del psicólogo Daniel Goleman, famoso por sus aportes sobre la inteligencia emocional, que presenta en su libro Focus.
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El autor habla de una capacidad que considera el secreto de la productividad y la excelencia: la atención. En su opinión las personas que logran un máximo de rendimiento son aquellas capaces de centrarse, de tener un foco, y afirma que es una capacidad escasa y subestimada en nuestra sociedad.

De lo anterior podríamos preguntarnos: ¿Será que la falta de mayores logros es porque somos incapaces de mantener la atención en nuestras metas y proyectos? No sería extraño ya que se suelen encontrar muchas distracciones, así que el llamado es para que cultivemos la atención como fórmula para  avanzar en nuestros propósitos y lograr mayores satisfacciones.

Lo positivo es que esta habilidad es como un músculo, es posible desarrollarla y fortalecerla; para ello se requiere la decisión de hacerlo, entrenarla cada día y  realizar las demás acciones conducentes para conseguirlo. Hoy podemos decir que trabajar para lograrla no es una opción sino una imperiosa necesidad.

En consecuencia, la primera sugerencia para mejorar su productividad personal es tomarse un momento para revisar y responder con serenidad y objetividad las siguientes preguntas. Escribir las respuestas será muy útil para establecer su propio plan de acción.

¿Sabe por qué no es productivo? Reconoce cuáles son aquellos hábitos que le impiden alcanzar mayores logros. Identificarlos es la mejor manera para aplicar correctivos.   

¿Hace ejercicio? Aumentar la capacidad cardio-respiratoria contribuye a activar los circuitos cerebrales, mejorar la concentración y la memoria. Propóngase realizar la actividad física que más le guste, pero muévase. 

¿Duerme bien? El sueño tiene una función reparadora, da equilibrio al organismo y es fundamental para realizar cualquier actividad tanto física como intelectual.

¿Se siente muy estresado o ansioso? Cuando se trabaja en estado de tensión se reduce la capacidad para fijar la atención y focalizarse, por lo tanto afecta su productividad.

¿Planifica su día? Si no tiene una agenda será difícil organizar su actividad y saber qué hizo o qué no, ya sea para acelerar o gratificarse por lo realizado. Haga por lo menos una lista que le permita establecer prioridades y programar el uso del tiempo.

¿Hace varias actividades a la vez? Hacerlo no significa que trabaja más. Es vital focalizar su atención, eso le permitirá concentrarse y terminar lo que empieza. Esta es la clave, no comience nuevas tareas sin terminar las que tiene en proceso, defina si continúa con ellas las elimina o delega, pero conclúyalas. Aquí además es donde encontrará sus mayores satisfacciones.

¿Ha identificado sus principales distractores? Aquellos que limitan su efectividad. ¿Habla mucho por teléfono? ¿Aplica demasiado tiempo a las redes sociales? ¿Muchas visitas e interrupciones? ¿Desorden en su sitio de trabajo? ¿Exceso de reuniones improductivas? ¿Herramientas de trabajo obsoletas? Es crucial identificarlos para tomar acción al respecto.

La reflexión sobre los asuntos señalados le dará elementos para modificar algunos hábitos y optar por aquellos que le ayuden a mejorar su capacidad de concentración, creatividad y productividad. Con ello podrá mejorar su autoestima y encontrar mayores satisfacciones en su vida. 

Asesora y Formadora en Habilidades Sociales y Productividad Personal

MARTHA CRUZ - macruztol@yahoo.com

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