No rindió la platica

Bastantes críticas ha recibido por parte de los comunicadores, la Asamblea del Tolima, especialmente por las obras de remodelación.

Le nació el primogénito

Que no cabe de la dicha, así se encuentra el exsecretario de Gobierno, Marco Emilio Hincapié Jr, luego de la llegada de Emilio Hincapié De La Pava, el nuevo miembro de la ‘dinastía’ Hincapié.

Se jalaron de las mechas en Twitter

Un nuevo capítulo de la disputa entre el ‘jaramillismo’ y el ‘barretismo’ se dio en las redes sociales, en esta ocasión a causa del concepto emitido por la Cámara Colombiana de Infraestructura, que calificó a la Gobernación del Tolima, con un bajo resultado en transparencia a la hora de contratar.

Se le pasó el capricho

Luego de que se conociera la renuncia del empresario radial Rubén Darío Correa, a su aspiración a la Alcaldía de Ibagué por Centro Democrático, debido a que se dio cuenta que las directivas ‘uribistas’ no iban a someter a Leonidas López a una consulta por el aval, según algunos quejosos que no ponen la cara, empezaron los ataques contra esa colectividad por parte del comunicador.

Pagó el que menos debía

Nos contaron los chismosos que Óscar Andrés Gutiérrez, director de Derechos Humanos de la Gobernación del Tolima, pagó los platos rotos por causa del ego de la diputada Graciela Vergara.

Están dolidos

Bastante molestos, dizque están los concejales de Ibagué con las directivas de la Universidad del Tolima, luego de que la alma máter le hiciera un reconocimiento al alcalde Jaramillo por haber exonerado de impuestos a la UT por 10 años.

Ambiente insostenible

Luego de que el gerente del Ibal, Carlos Fernando Gutiérrez, desmintiera su presunta intención de renunciar al cargo, nos contaron que el funcionario anda muy aburrido al interior de la empresa.

No convence

Nos hemos enterado que al interior del ‘barretismo’ hay bastante intranquilidad, porque definitivamente no despegó la precandidatura de Andrés Fabián Hurtado.

El regaño del año

Nos contaron los chismosos que la noche de la inauguración de las luminarias del estadio Murillo Toro estuvo pasada por lágrimas y no de emoción.