Tras millonaria inversión en Armero – Guayabal, habitantes se turnan el suministro de agua

Crédito: Tomada del Facebook Alcaldía de Armero - Guayabal / El Nuevo Día La inversión que superó los $11 mil millones y se planteó como una mejora, terminó generando más ‘dolores de cabeza’ a la comunidad.
La comunidad sigue afrontando una paradójica situación, pues a pesar de que hace nueve meses entró en funcionamiento una estructura optimizada, la realidad es que los barrios fueron distribuidos en dos grupos para recibir el preciado líquido día de por medio.
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Con el paso de los días, sigue la preocupación entre los habitantes de Armero – Guayabal por la falta de un suministro de agua, el invierno y lo que ha sido visto por veedurías como ‘errores’ en la nueva red de distribución del acueducto municipal, genera que hoy el casco urbano esté dividido por sectores para recibir de forma turnada el preciado líquido.

Pasado más de un mes desde que se registraron deslizamientos de tierra sobre la antigua red de distribución, los problemas de suministro de agua continúan, lo que obligó a la Administración municipal pensar en estrategias para lograr llegar a la totalidad de usuarios con agua potable.

Una de las medidas implementadas en medio de la emergencia, fue dividir la zona urbana en dos grupos, para que las familias reciban agua día de por medio, pues el actual sistema no cuenta con suficiente presión para lograr una cobertura total.

Por ello, desde el 25 de abril a través de un comunicado, la Empresa de Servicios Públicos Domiciliarios de Armero – Guayabal, Espag, informó que en un grupo están los barrios Centro, Suizo, La Balastrera, Cruce, Carrera Quinta, Florida I y II, parte del barrio Norte y parte del barrio la Victoria; y en el segundo quedó Juanal, La Reforma, Norte, Botalón y Villaparaíso.

“El suministro de agua se seguirá realizando así sucesivamente, día de por medio, hasta que se tenga el arreglo total de las tuberías de conducción”, dice el documento firmado por Víctor Manuel Portela Galeano, gerente de la Espag.

En retroceso

En diálogo con Medardo Ortega Fonseca, alcalde de Armero – Guayabal, explicó que con el antiguo sistema además de abastecer el área urbana, también, se lograba llegar a seis veredas, sin embargo, tras el proyecto de optimización dichas comunidades se quedaron sin servicio.

“Hemos evidenciado que la tubería que contrató la Edat (Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo del Tolima), no es la suficiente para suministrar agua según la cantidad de habitantes. Hoy Armero – Guayabal ha tenido un crecimiento enorme.

“Actualmente, tenemos alrededor de 20 bloques de apartamentos que no existían en 2012 y muchas casas hoy se han construido en nuestro municipio, eso hace que (en vez) de ampliar la tubería de 12 pulgadas que tenía, lo que hicieron fue bajarla a 8.5 pulgadas y hace que actualmente nos esté llegando 35 litros por segundo (l/s). Guayabal antiguamente sostenía la planta con 55 l/s”.

Ante este hecho, Ortega Fonseca sigue sin recibir la nueva estructura formalmente, “sería descabellado recibir una obra que (en cambio) de mejorar vamos a empeorar el servicio y el pueblo lo elige a uno para mejorar cada día el territorio”, precisó.

Agregó, que otras situaciones que se registran en este tema, es la falta de cultura del ahorro y el no pago oportuno del servicio. Según el burgomaestre, las proyecciones de recaudo mensual son de $120 millones pero solo se logra llegar si acaso, a los $50 millones.

“En 2020 cuando llegué le debían cuatro meses a los empleados, debían $40 millones de químicos, $20 millones de combustible, entonces la empresa no es viable para nuestro municipio, la gente prefiere pagar luz, gas o internet, pero menos el agua que vale $20 mil”.

Finalmente, mencionó que quizás al final deberá acoger la obra pues hay una inversión superior a los $11 mil millones en la estructura, “me tocará recibirla, pero con muchas inconsistencias que no estoy de acuerdo como mandatario”, concluyó.  

A la espera de un pronunciamiento de la CGR

En febrero de este año, delegados de la Contraloría General de la República, CGR, hicieron un recuento de lo sucedido con el proyecto desde su origen y se recordó que el valor ascendió a los $11 mil 096 millones, dinero que surgió de aportes de la Nación, recursos del municipio y del Plan Departamental de Aguas.

Igualmente, se especifica el cambio de valores de algunos ítems entre el 2013 y 2018, por ejemplo, en la bocatoma tenía un costo de $24 millones 953 mil y pasó a $27 millones 739 mil, el desarenador valía $126 millones 818 mil y quedó en $166 millones 769 mil, la línea de aducción pasó de mil 810 millones de pesos a mil 641 millones.

Y la Planta de Tratamiento de Agua Potable, Ptap, según el ente de control fue el componente que más cambios tuvo, pues pasó de $146 millones 466 mil a un valor final de mil 152 millones 403 mil, en porcentaje el incremento entre una modificación y otra, llegó al 787%.

También, llamaron la atención en diferentes aspectos, entre ello, el establecimiento de 14 circuitos en el acueducto para separar los sectores, sin embargo, no funcionarían.

“Ello debido, presumiblemente, a que se establecieron conexiones entre las viejas, obsoletas y nocivas redes con las nuevas, instaladas en desarrollo del contrato analizado”.

Actualmente, Alcalde, concejales y veedores, están a la espera de un concepto final de la CGR para conocer fiscalmente, como está la obra que sigue en el centro de la polémica.  

Control político

Por su parte, José Yesid Fernández, concejal y presidente de la Mesa Directiva de la Corporación, indicó que sigue la preocupación entre los habitantes porque la optimización que se contrató, está emproblemada.

“El suministro del agua se está realizando de forma racionalizada por diferentes barrios y por días a la comunidad. La temperatura oscila acá en Armero - Guayabal entre los 37 y 40 grados, es bastante complicada esta situación, ya se lo hemos manifestado desde la Asamblea Departamental al director de la Edat”, opinó el concejal.

Agregó que desde el Concejo se busca citar a debate de control político a la Espag y a José Dayler Lasso, el gerente de la Edat, con el fin “de que venga él mismo y evidencie que fue lo que hizo el Consorcio TMS, en realidad entregó unas obras inconclusas”.

Fernández insistió que el tanque de almacenamiento tendría filtraciones, la tubería instalada tiene menor diámetro del contratado, entre otras presuntas irregularidades.

Siguen los cuestionamientos

Desde las veedurías Comunal Ciudadana, Auditoría Visible y Agua para Ibagué, Vapi, se sigue buscando que los entes de control fijen su atención en este proyecto, por lo que a comienzos de este mes, radicaron un nuevo oficio en la Procuraduría Regional del Tolima, la Gerencia Colegiada del Tolima de la Contraloría General de la República, la Procuraduría Provincial de Honda, la Fiscalía y la Secretaría de Transparencia de Presidencia de la República.

El arquitecto Orlando Sepúlveda, presidente de Auditoría Visible indicó que una vez más se cuestiona la modificación que habría tenido el diseño hidráulico de la línea de conducción del acueducto “al instalar una tubería de un diámetro inferior a lo diseñado, viabilizado y contratado”.

Reiteró que “la línea de conducción desde el desarenador, en longitud de 6 mil 402 metros, se contrató en tubería Pead de 10 pulgadas de diámetro y la que fue instalada es de 8,5 pulgadas, situación de extrema gravedad, violando lo exigido en los planos, especificaciones técnicas y lo requerido en el contrato”.

Para sustentar lo expuesto, las veedurías trajeron a colación los valores y cifras que se publicaron en el pliego de condiciones para la licitación pública, en él, se habla de tubería de polietileno de alta densidad, Pead, con diámetro de 250 milímetros, es decir, 10 pulgadas. La cantidad contratada fue de 6 mil 402 metros, para un total presupuestado de 2 mil 004 millones de pesos.

“Existe mala intención por parte de la Edat, al pretender confundir con los conceptos de diámetro nominal, diámetro comercial y diámetro de diseño, ya que resulta meridianamente claro que el diámetro efectivo de diseño viabilizado mediante el concepto del Ministerio de Vivienda, corresponde a 10 pulgadas, es decir, 250 milímetros de diámetro, ya que este es el diámetro que garantiza el caudal requerido para alimentar la Planta de Tratamiento de Agua Potable (Ptap) de Armero – Guayabal”, agregó el hombre.

Añadió que en medio del proceso se firmaron actas de recibo parcial, actas modificatorias por parte del representante de la Edat, el contratista, el interventor y el supervisor de contrato de obra, en las que se da pago a una obra, cuya tubería es de 10 pulgadas, por lo que desde ya se habla de un presunto detrimento patrimonial.

Y el pasado 20 de mayo, las veedurías radicaron un proceso de petición, en el que se pide una vez más la caducidad del contrato mediante el cual se adelantó la optimización del Sistema de Acueducto del municipio, pues consideran que se está frente a un “incumplimiento total en todo lo que respecta a la mala ejecución de muchas de las actividades que fueron desarrolladas (…)”.

En la lista de novedades reportadas están las fallas en la planta de tratamiento, asimismo, en la red de distribución, el no funcionamiento de los macromedidores electrónicos, por lo que actualmente, las lecturas de seguimiento, se adelantan con una antigua regleta.  

 

REDACCIÓN TOLIMA

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