Agua para La Chamba, un proyecto ‘patinado’ por ‘lobista’ investigada que no se dio

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Crédito: ARCHIVO - EL NUEVO DÍA La Chamba es reconocida a nivel nacional e internacional por sus hermosas artesanías, sin embargo, las familias que viven de esta actividad desde hace varios años no cuentan con agua potable.
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Por años, los habitantes de esta vereda de Guamo reclaman un acueducto que brinde potabilidad. Hoy la problemática se volvió a escuchar, pero no fue por una solución, sino en medio de una de las conversaciones investigadas de la Corte Suprema.
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La falta de un acueducto en La Chamba, en Guamo, volvió a salir a relucir esta semana por la publicación de una conversación entre Juliana Márquez, mamá del expresidente Iván Duque Márquez y la relacionista pública Nova Lorena Cañón, esta última actualmente detenida e investigada por presuntos actos de corrupción.

El audio, publicado por el medio nacional Cambio, hace parte de las diferentes conversaciones que indaga la Corte Suprema de Justicia sobre lo que sería una red de corrupción que direccionaba la asignación de contratos que eran gestionados por los municipios ante el Gobierno nacional, proceso en el que está involucrado el senador caldense Mario Castaño.

 

Ahora La Chamba

Entre las interceptaciones de la Fiscalía, está una llamado grupal que hizo Cañón a una funcionaria de la Dirección de Infraestructura y Desarrollo Empresarial del Ministerio de Vivienda, quien le explicó a Juliana Márquez a mediados de abril de 2021, que se requería que la Alcaldía del Guamo contratara los estudios y diseños del acueducto, para luego presentar un proyecto ante el Ministerio y así buscar fuentes de financiación.

En una segunda comunicación la investigada ‘Lobista’, comunica al mandatario de Guamo, Rafael Monroy, con Márquez, esta le llama la atención por estar “quedadito” con el trámite de los estudios, a lo que el Alcalde le indica que la contratación tuvo demora en la Empresa Departamental de Acueducto y Alcantarillado y Aseo del Tolima, Edat, pero que espera tener en corto tiempo listo el proyecto para radicarlo ante Minvivienda.

Seguidamente Nova Lorena Cañón expresó, “Alcalde, en aras de aprovechar todo esto que ha dicho Juliana porque en realidad hay que volver una… hay que dejar La Chamba con el acueducto, dígame dónde son los trancones y yo le ayudo”.

Sin embargo, Monroy le aclara que hasta ese momento se había avanzado en la parte contractual y que esperaba contar con mayor agilidad a la hora de estructurar los estudios, a lo que Juliana Márquez le responde “entonces tenemos que apurarle”, pues en el Ministerio estarían prestos a colaborar en lo que se requería, “entonces, si usted cree que necesita la colaboración de ellos, no es sino que me diga”, precisó Márquez.

Suministrada / El Nuevo Día

 

Las otras ‘gestiones’

Luego Cañón se vuelve a comunicar con el Alcalde y le indica que en la gestión que él quiera adelantar ella le ayuda, inclusive además del acueducto le expone que se puede trabajar en la adquisición de un centro de salud, un CAI y un “matadero” o planta de beneficio animal, a lo que suma la posibilidad de acceder a predios de la Sociedad de Activos Especiales, SAE.

“En Guamo hay predios de la SAE (…) hay fincas y todo, el Guamo tiene varios predios, imagínese que usted logre unos comodatos importantes a 10 o 15 años”, dijo Cañón. 

En otra parte de la comunicación, la ‘Lobista’ con respecto al centro de salud agregó que podía conseguir los protocolos para presentar la propuesta, y agregó “pues ahí nos toca cubrir unos honores de la gente que nos ayude adentro, pero mire que se puede hacer”.

Finalmente, el 28 de abril en una nueva llamada, Juliana Márquez le expresa a Cañón que cree que el Alcalde no va enviar nada relacionado con el acueducto, a lo que la ‘Lobista’ señala que tras hablar en Minvivienda se habría definido que “si el alcalde no llega a hacer el acueducto, el Ministerio puede darle los recursos al Batallón de Ingenieros del Ejército y (este) puede hacerlo”, a través de un convenio interadministrativo. 

 

A la espera de viabilidad

A pesar de las intenciones de la señora Juliana Márquez y el interés de Nova Lorena Cañón en interceder para gestionar el acueducto de La Chamba nada pasó, según el mandatario Rafael Monroy, al final el proyecto lo terminó tramitando solo.

Explicó que los estudios y diseños que tuvieron una inversión cercana a los $280 millones, se financiaron con recursos que tenía Guamo en el Plan Departamental de Agua, y finalmente logró radicarlos ante el Ministerio de Vivienda a comienzos de este año, por lo que se debe esperar la viabilidad. Ahora “esperar con este Gobierno, de pronto nos aplica recursos para el acueducto de La Chamba”.

Se estima que la obra requiere de un presupuesto cercano a los $7 mil millones.

Al consultarle a Monroy si logró concretar algún asunto con Cañón o le insinuó algo más de los audios conocidos respondió que “no, nunca me dijo nada de eso, ella siempre colocaba por delante a la mamá del Presidente, nunca me insinuó nada, nunca me propuso nada indecente”.  

 

Claman por agua potable 

En diálogo con habitantes de la comunidad, expresaron que es triste que la vereda que se proyecta económicamente a nivel nacional con sus artesanías, no cuente con el preciado líquido.

Añadieron que a pesar de que el tema es de amplio conocimiento para las autoridades locales y departamentales, siguen sin prestarle atención a la situación, aunque en los dos casos, tanto en la Administración municipal como a nivel Departamental, obtuvieron “buenas” votaciones, comentó un residente. 

“Desafortunadamente, ellos no nos han querido colaborar, no sé cuál es el resentimiento del señor Alcalde, de pronto el Gobernador ha tenido algún interés… pasan y pasan alcaldes, prometen y prometen que van a colocar el agua a La Chamba, pero ese líquido que estamos pagando es contaminado”, expresó un ciudadano.

Lo paradójico del caso es que, sin contar con un buen servicio, las familias deben pagar mensualmente por factura, un promedio de $14 mil por un acueducto que capta el agua que no es apta para el consumo humano, de unos pozos profundos inadecuados.

Ante esta situación, las habitantes deben comprar botellones o ‘pimpinas’ de agua, también presentación de bolsa. Para tres personas, a la semana acceder a un líquido óptimo puede costar $20 mil.

Además de esto, otra intranquilidad que tiene esta comunidad es el abandono en que estaría el Centro de Exposiciones y Negocio de La Chamba, una obra construida hace más de una década pero que no cumplió con su propósito. Algunas personas indicaron que en la actualidad se habría convertido en un lugar inseguro que es utilizado para actividades de prostitución y consumo de sustancias psicoactivas.

 

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REDACCIÓN TOLIMA

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