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En Falan, la minería no los ‘tienta’: esto dejó la audiencia ambiental

Hélmer Parra / EL NUEVO DÍA
Crédito: Hélmer Parra / El Nuevo DíaEsteban Rivera, quien actuó en representación de los solicitantes de la licencia
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En medio de la férrea defensa por la vocación agraria que asegura la comunidad posee el municipio, las advertencias por temor a que la solicitud haga parte de una especie de ‘pasamanos’, y cuestionamientos al Estudio de Impacto Ambiental, tuvo lugar el espacio donde Cortolima escuchó consideraciones respecto al proceso.
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El pasado viernes en la Casa de la Cultura de la población se cumplió con la Audiencia Pública Ambiental que se llevó a cabo en el marco del trámite de Licencia Ambiental Temporal con Concesión de Aguas Superficiales que se adelanta bajo el expediente LAM - 15812, para la formalización de minería tradicional, para la explotación de oro y sus concentrados en la mina denominada El Cristo, localizada en la vereda Lajas de Falan.  

Al escenario, suscitado producto del requerimiento realizado por más de 100 personas a la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, en torno a la licencia solicitada por Marco Iderman Garzón Sánchez y Hernán de Jesús Salgado Montes, asistieron miembros de la CAR, representantes de los solicitantes, concejales, ambientalistas, habitantes de zonas rurales como Cavandia, Lajas, Santa Filomena, entre otras, y comunidad en general.

Al igual que Olga Lucía Alfonso Lannini, directora de la corporación y quien actuó en calidad de presidenta de la audiencia e hizo énfasis en el reglamento que regulaba el espacio de participación, la Secretaria de Gobierno Municipal, que asistió como delegada de la Alcaldesa de Falan, el Personero Municipal, y el procurador Ambiental y Agrario del Tolima, Daniel Rubio Jimenez también se pronunciaron.

Este último, por su parte, requirió que todas aquellas participaciones en relación a las afectaciones o impactos por cuenta de las actividades que tendrían lugar en el desarrollo del proyecto, y están “asociadas a los recursos aire, paisaje, suelo, fauna y flora, subsuelo y aguas superficiales y subterráneas sean tenidos en cuenta dentro del trámite ambiental que va a adelantar Cortolima”.

De igual manera, pidió a la autoridad ambiental remitir a la Procuraduría Ambiental y Agraria del Departamento, cuando se encuentren listas, el acta de la audiencia, el acto administrativo que declara reunida la información requerida, y los conceptos que se emitan por parte de la corporación respecto a la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental y la solicitud de concesión de aguas superficiales.

Hélmer Parra / EL NUEVO DÍA
Hélmer Parra / EL NUEVO DÍA
Un centenar de personas arribó a la Casa de la Cultura.

 

¿Qué plantean quienes solicitan la licencia ambiental? 

De acuerdo con Esteban Rivera Celis, ingeniero geólogo de la Universidad Nacional que habló en representación de Garzón Sánchez y Salgado Montes, interesados en la licencia, el proyecto, localizado en el centro de Falan, está enmarcado en pequeña minería bajo el esquema de formalización minera y el expediente actualmente reposa en el análisis técnico y ambiental.

Además, contó que el proyecto está basado en el Plan de Desarrollo Municipal 2020 - 2023, documento en el cual, en relación al sector de minas y energía, “ya se ha mencionado la actividad minera en la zona e incluso se hace referencia hace más de 50 años de la operación de este proyecto minero”.

Asimismo expresó que el mejoramiento vial y de vivienda alrededor del sector donde se llevarían a cabo las actividades, y el desarrollo de un proyecto productivo fueron las necesidades priorizadas para el municipio.

En cuanto al informe para la viabilización ambiental sostuvo que se evaluaron los medios abiótico, biótico y socioeconómico, que calificó como principales. Sin embargo, dejó claro que dicho proyecto tiene la particularidad que el recurso hídrico condiciona el resto de los análisis, por lo que en términos de hidrogeología se tomaron, en su concepto, “consideraciones muy diferentes al resto del proyecto, cabe anotar que este es vetiforme, es decir, dentro de la tierra, no es extracción de montaña ni demás, sino que es desarrollo en tunelería”, acotó Rivera Celis.

A su vez, en el plano de la geomorfología, advirtió que cualquier actividad adelantada en el terreno va a generar una afectación para un posible movimiento en masa. Mientras tanto, en relación a la hidrogeología, explicó que está condicionada por los esquistos presentes en la zona y que no existen acuitardos. En ese sentido, afirmó que “todas las aguas son superficiales y van encausadas a las dos fuentes hídricas principales”.

Adicionalmente, en términos de calidad y uso del agua, trajo a colación los resultados, de un estudio fisicoquímico y microbiológico desarrollado en el punto donde se conectan los afluentes Quebrada Grande y El Chicora el 1 de diciembre de 2020. El informe, elaborado por el Laboratorio de Salud Pública en la región, pone de manifiesto la presencia de coliformes y E-Coli.

Por otra lado, en el ejercicio de mapeo y cartografía de la flora y fauna de las especies nativas y que con el paso del tiempo han llegado a la zona de influencia del proyecto, según se reflejó en los documentos que hicieron parte de la presentación, hallaron 20 especies en materia de flora; 3 de peces (cucha, guppy y corroncho); 48 de aves; 17 de mamíferos; 5 de anfibios y 13 de reptiles.

Conforme a lo expuesto, cuando al hablar de áreas de distribución de especies sensibles se trata, y con base a la evaluación técnica realizada, se indicó que dichas áreas hacen parte del 12.5% del área de influencia, pero 0% del área de concesión.

En el ámbito socioeconómico, el ingeniero geólogo aseguró que al preguntarle al Estado si Comunidades Rom, Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras hacían parte de tal zona de influencia, este respondió que no. 

Asunto similar ocurrió al consultar, según dijo, con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, Icanh, que determinó que existe “ (...) una baja probabilidad de afectar bienes integrantes del Patrimonio Arqueológico que se puedan encontrar en inmediaciones del lugar en donde se desarrollará el mencionado proyecto”, reza un fragmento del oficio adjuntado en la presentación.

Suministrada / El Nuevo Día

 

¿Cómo se daría el proceso de captación?      

De acuerdo con Esteban Rivera, al interior del afluente se ubicaría un tanque que llevaría el líquido a otro, esta vez desarenador, que estaría localizado afuera de la quebrada. Seguido a ello, una motobomba trasladaría el recurso a dos tanques receptores donde se acumulará el agua para lo que denominó sistema de recirculación.

“Si tomamos el estudio y hacemos ‘match’ con el plan de trabajos y obras se le plantean dos alternativas a las entidades, una que es la flotación con uso de químicos y otra que es la separación mecánica para obtener concentrados”, señaló quien representó a los solicitantes.

Y añadió que se construiría una planta de 20 metros de largo por 5 metros de ancho que desarrollaría un proceso industrial primario. Según precisó, contaría con tanques sedimentadores, molienda y concentración gravimétrica.

En ese orden de ideas, detalló, con respecto al mecanismo que proponen, que en la etapa de trituración “la roca entra, se muele, deja un tamaño y pasa a una molienda, esa molienda es un molino con bolas de manganeso que van triturando la roca y van  conminando a un trabajo donde los metales y no metales se separan, para eso hay una vibración en mesa, ahí es donde entra el agua, desde la molienda hasta allá entra el agua en un circuito, ese circuito almacena y por diferencia de densidad va sacando concentrado de tres tipos: gruesos, medios y finos,  y esos medios y finos se devuelven y se trituran”.

 

Las etapas del proyecto

Aquí se hace referencia al proceso de adecuación (acondicionamiento de caminos, construcción de obras de mitigación, construcción de zonas de beneficio), de explotación (extracción de roca, trituración, lavado, depósito de estéril, entre otros) y plan de cierre.

Conforme a lo expresado por Rivera, el plan de manejo ambiental contiene programas y proyectos ante los impactos. Así las cosas, trajo a colación el manejo de combustibles y elementos de beneficio; calidad de fuentes; emisiones atmosféricas y ruidos; recuperación del suelo; reforestación y control paisajístico; fauna; residuos domésticos e infraestructura construida. 

 

Los cuestionamientos

Por su parte, Rosa Holguín, bióloga de la Universidad del Tolima, en representación de la Veeduría Ambiental de Palocabildo, en calidad de asesora científica, advirtió sobre distintas dificultades en el Estudio de Impacto Ambiental que se desarrolló para la solicitud de minería que, en su concepto, de artesanal tiene muy poco, “porque se piensa utilizar maquinaria”. 

Tras ponerle la lupa al documento, afirmó que se plantea el uso de químicos peligrosos, que presuntamente se presentan como biodegradables. “Uno de ellos es el xantato isopropílico, el cual en investigaciones nos hemos dado cuenta que es un producto altamente contaminante y nocivo para la flora y la fauna, sobre todo la acuática, mata el 100% de la fauna acuática, y es un químico de flotabilidad que se plantea dentro de este proyecto”.

Y agregó: “Otros tres productos aparecen como A31, A34 y A404, por lo cual no se puede hacer un análisis profundo de las sustancias, porque no hay claridad de qué clase de productos son y su naturaleza, pero suponemos que son igual de tóxicos y nocivos que el santatro isopropílico”.

Asimismo, mencionó que teniendo en cuenta la cantidad de agua que hay en la solicitud de concesión de aguas, el proyecto tendría, incluso, líquido para vender, por lo que temen que el recurso llegue a otros procesos. A su vez, indicó que también aflora inquietud por una “supuesta venta de roca a terceros, pues eso desfigura la forma artesanal”. 

De igual manera, se mostró preocupada porque en el análisis de flora y fauna, según contó, sólo se habría tomado en cuenta el conocimiento por parte de los pobladores. “Quieren hacer ver que es un territorio desprovisto de vegetación y fauna”, acotó la bióloga.

Igualmente puso sobre la mesa el hecho de que en el estudio al parecer se indica que no se estaría radicando solicitud de manejo de lixiviados, porque no se producirían, “lo cual es difícil de creer, porque si van a utilizar el agua para lavados, dicho líquido va a terminar filtrándose y dirigiéndose al río”.

De otro lado, respecto a Marco Iderman Garzón, uno de los solicitantes de la licencia ambiental, dijo que estaría relacionado en una especie de ‘pasamanos’ de tales permisos, pues en 2010 Ingeominas le habría otorgado la licencia para un proyecto minero entre Falan y Armero, y con el paso del tiempo, el título recayó, de acuerdo con ella, en la sociedad Minera La Fortuna.  

Suministrada / El Nuevo Día
Hélmer Parra / EL NUEVO DÍA
Miembros de la Corporación Autónoma Regional del Tolima.

 

La defensa por la vocación

A su turno, Miryam Díaz, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Lajas, y quien reside hace por lo menos 50 años en el sector, aseguró que allí no hay mineros artesanales, que si bien hubo hace un tiempo, “los sacaron, y no eran de la vereda, venían de Antioquia y otras partes”. 

La mujer, que defiende el rótulo de agricultores, no solo para esta zona sino para el municipio, rechazó la solicitud efectuada por quienes contó vino a distinguir ahora, pues teme por las repercusiones en el afluente Quebrada Grande. 

“No queremos la minería, en Lajas hay 72 familias y la mayoría somos casi adultos mayores, entonces es mentira que nos van a dar empleo”, apostilló Díaz.

En sintonía, Nelson Enciso Londoño, quien dice vivir prácticamente sobre la mina El Cristo, que estaría rodeada, según sus cuentas, por alrededor de 15 fincas, relata que “usted encuentra socavones por todos lados”.

“Falan es netamente agrícola, se cultiva diversidad de alimentos, panela, aguacate, naranja, plátano, yuca, maracuyá, entre otros. Supuestamente habían betas importantísimas, pero hace mucho las trabajaron”, reseña Enciso.

Aunado a ello, recuerda que cuando hubo quienes intentaron laborar en la zona, los ruidos y la tala de árboles, de 40 y hasta 50 años, ubicados a la orilla del río, fueron ejemplo de capítulos que no desean volver a vivir.

 

Concejales ‘conectados’  

En medio de su intervención el cabildante Geovanny Vergara cuestionó que al interior del Estudio de Impacto Ambiental, en su concepto, se hacía referencia a la figura de mineros artesanales y que, además, se formulaba una cifra de 120 personas que supuestamente se dedicaban a tal actividad en Falan.

De igual manera, rememoró que el Esquema de Ordenamiento Territorial, EOT, del municipio, en los artículos “19, 40 y 41 se da la protección a nuestras reservas hídricas y desde ahí estamos protegiendo a nuestro territorio”.

En esa línea de conservación también se pronunció Dora Mery Ciprian, quien trajo a colación el artículo 20 de dicho documento, que hace referencia a las áreas e inmuebles de patrimonio cultural, particularmente el parágrafo 2, que establece que “el municipio en el corto plazo realizará su debida identificación y caracterización para su posterior reconocimiento a las Minas de Frías y Minas de Cristo, con el fin de que sean declaradas como bienes de interés cultural”.

Según relató, desde el Concejo Municipal se ha solicitado a la Alcaldía y la Secretaría de Cultura el cumplimiento de tal ítem, pero la respuesta, luego de “tanta insistencia fue: no, no hay recursos”.  

Entretanto, la concejal Nelly Malaver Guillén, reiteró que se trata de un territorio netamente de agricultura que ha vivido sin depender de la minería, “entonces, ¿por qué no lo vamos a seguir haciendo? Lo que necesitamos es que apoyen al agricultor para que siga sembrando”, acotó.

A su turno, José Yesid Fernández Ocampo, presidente del Concejo Municipal de Armero - Guayabal, señaló que las quebradas sobre las cuales se solicita la concesión de aguas desembocan en el río Sabandija, el cual, conforme a sus cuentas, recorre más de 3.500 hectáreas de su población, por lo que la decisión que se tome en esta parte de la cordillera es de interés de varios territorios.

Hélmer Parra / EL NUEVO DÍA

Igualmente advirtió sobre “una conglomeración de diferentes empresas mineras que buscan hacer un bloque gigantesco de minería. Pilas, directora (Olga Lucía Alfonso), eso no es un hecho aislado”

Otra de las personas que criticó que el proyecto se presentara, a su juicio, como minería artesanal, fue el diputado Renzo García, que también cuestionó el estudio hidrogeológico realizado, porque consideró que no había una metodología clara que permitiera determinar cómo se llevó a cabo.

“Resalto, además, que la vocación productiva de Falan no contempla este tipo de actividades. Insisto en que su verdadera riqueza es el agua, la biodiversidad, el paisaje, la fertilidad de los suelos y su cultura campesina, misma que podría verse afectada”, expuso el también aspirante a la Alcaldía de Ibagué, quien solicitó tener en cuenta que se podría poner en riesgo el alto potencial de turismo de naturaleza de la localidad.

 

¿Otro recurso

Así como destacó las ‘bendiciones’ otorgadas por las cenizas del volcán Nevado del Ruiz a las tierras del norte del Tolima, Absalón Arias Arias, integrante del Movimiento Fuerza Campesina y Juvenil, retomó un fallo, en segunda instancia, emitido el 4 de agosto del presente año por el Consejo de Estado, ante una acción popular interpuesta para lo protección de los derechos e intereses colectivos.

En tal decisión se ordena, según contó, al Ministerio de Minas y Energía, Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible en el término improrrogable de doce (12) meses, contados a partir de la ejecutoria de esa providencia, junto con las autoridades ambientales y mineras que estimen competentes, coordinen un documento de diagnóstico y caracterización de ciertas  problemáticas relacionadas, por ejemplo, con los proyectos mineros cuyos títulos se superponen con territorios ambientalmente protegidos, entre otros. 

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Absalón Arias Arias, líder ambiental.

 

¿Qué plantea el PDM?

En términos de zonas de manejo especial y ecosistemas estratégicos, el Plan de Desarrollo Municipal, ‘El gobierno de las oportunidades para todos’ 2020 - 2023, destaca, en medio de aquellos sectores de relieve colinado, que  ostentan “en la actualidad importantes riquezas en biodiversidad, historia y cultura”, a la mina El Cristo, 

Adicionalmente, en el eje económico, establece que “nos enfocaremos en la transformación productiva del municipio de Falan, fortaleciendo la agricultura y el desarrollo rural como motor dinamizador del crecimiento económico (...)”.

“Se va a trabajar bajo la modalidad de servidumbre minera”

 

Datos

- La vereda Lajas está ubicada a aproximadamente 40 minutos del casco urbano  

- Según el proceso descrito por Esteban Rivera, se registraría un ingreso de agua de 0.3 litros por segundo.

- Se considera contratar máximo a 30 personas de mano de obra calificada y no calificada 

 

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REDACCIÓN TOLIMA

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