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La catástrofe de Armero es una de las tantas muertes anunciadas en este país

Colprensa / EL NUEVO DÍA
Crédito: Colprensa / EL NUEVO DÍA
“Las leyes de los dioses siempre perdonan, las leyes de los hombres algunas veces perdonan, pero las leyes de la naturaleza nunca perdonan”: Indígenas Mayas.
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La geología siendo la ciencia de la tierra nos sigue dando luces sobre los desastres y fenómenos naturales. Antes del desastre el norte era una región próspera pero con la desaparición de Armero el polo de desarrollo quedó a la deriva y aún todavía no se ha recuperado a su estado normal. 

Según los anales del Congreso número 144 de fecha martes 1 de octubre de 1985, el parlamentario de la época ingeniero Hernando Arango Monedero, en debate que hizo en la plenaria de la Cámara de Representantes el 24 de septiembre, dos meses antes de la catástrofe del volcán Nevado del Ruiz, dio a conocer lo que exactamente sucedió, donde hizo un llamado al Gobierno nacional para que se tomarán medidas urgentes que ayudarán a mitigar las consecuencias de lo que pudiera suceder con el deshielo del volcán producido por el calor y las graves consecuencias que podría traer con el arrastre y destrucción de esta masa de deshielo del Nevado, con las ciudades ribereñas del río Gualí y otros afluentes y la prueba fidedigna de ello fue la destrucción de la gran ‘Ciudad Blanca’ de Armero, con más de veinte mil muertos. 

La tragedia ocasionada por la erupción del Nevado del Ruiz que acabó con el más importante polo de desarrollo del Norte del Tolima, Armero, ocasionó una nueva etapa de desarrollo industrial del departamento, especialmente con los decretos y leyes que se expidieron para redimir la zona afectada, tales como: el decreto 3830 de 1985 “por el cual se dictan medidas temporales de carácter tributario y otras disposiciones”, la ley 44 del 1 de diciembre de 1987 “Por el cual se amplían plazos establecidos en el decreto 3830 de 1985 y se modifican algunas de sus disposiciones” y el decreto 78 del 19 de enero de 1988 que incluyó a Ibagué como capital del Tolima, dentro de los municipios beneficiados con las exoneraciones de orden arancelario y tributario, en especial las nuevas empresas que se constituyeron durante 1988 y aquellas que ampliaron sus plantas con maquinaria importada en ese período. 

Igualmente como lo establece el mismo decreto 78 de 1988 se anexaron los municipios de Chinchiná, Manizales, Palestina, Villamaría y la Dorada en Caldas y los municipios de Pereira, Santa Rosa de Cabal y Dosquebradas en Risaralda. 

Como resultado de esas medidas se construyeron varias empresas en las regiones afectadas especialmente en Ibagué entre pequeñas y grandes, que generaron en ese momento más de cinco mil empleos directos y el doble de indirectos, esto trajo en breve tiempo, mayor desarrollo socioeconómico en la región en comparación con el logrado en los últimos años, superando el producto interno bruto de Colombia. La ley 1632 de 2013, cuyo propósito según lo señala el arquitecto Luis Fernando Monroy, hijo de Armero: “es rendir honores a Armero y sus víctimas y ordena entre otros aspectos relevantes la creación del parque nacional temático ‘Jardín de la Vida’, que debe ser un lugar y sitio sagrado, de reflexión en torno a la gestión del riesgo de desastres para que nunca más vuelva ocurrir en ningún lugar del mundo. 

“Esta ley le permite a la región del norte del Tolima nuevamente su reactivación socioeconómica, ya que se podría presentar al mundo como en Europa lo es Pompeya que fue destruida por el volcán Vesubio y en la actualidad acoge anualmente según los datos más de dos millones y medio de visitantes que quieren conocer su historia dejando importantes divisas en la región, para mejorar la calidad de vida de sus habitantes”. 

Se puede impulsar mucho más como motor de progreso económico, social y ambiental la región Norte del  Tolima, abarcando y destacando cada día más su creciente desarrollo industrial, agropecuario, comercial y turístico. 

Igualmente, como se le ha escuchado a las autoridades departamentales, sectores sociales, políticos y otros líderes empresariales de generar corredores turísticos en este caso en el Norte del Tolima involucrando otros municipios que fueron afectados en menor grado con la tragedia pero que ofrecen una oferta turística y económica importante entre ellos están: Honda, patrimonio Histórico de Colombia; Mariquita, con la Real Expedición Botánica al Nuevo Reino de Granada del sacerdote, geógrafo, matemático, el sabio José Celestino Mutis y Bosio; Falan, la ciudad perdida y las minas de oro.

También, Ambalema, la bonanza tabacalera del siglo XIX; Armero Guayabal, lugar de la tragedia; Lérida, la ciudad regional con el mayor asentamiento de damnificados y sobrevivientes; Venadillo, ciudad arrocera, y los municipios de la cordillera central como el Líbano, región cafetera y Cultural; Villahermosa, Casabianca y Fresno, igualmente corredores cafeteros y piedemonte del Nevado del Ruiz. 

Además los municipios de Murillo y Herveo que son puerta de entrada al parque de los Nevados. 

Así se evidencia que la colonización antioqueña, se comienza a desarrollar en la economía basada en el cultivo del café y alrededor de éste los de pancoger, territorios con maravilloso atractivos naturales, turísticos, bellos paisajes también el avistamiento de aves y la ruta de los volcanes entre otros a destacar. 

Todo lo anterior estaría contemplado también en la propuesta del geoparque volcán del Ruiz, que incluye los tres departamentos del Eje Cafetero y Tolima, que sería avalado por la Unesco de manera tal que se convierta en lugar de destino turístico, concluyendo que la industria sin chimenea que es el turismo, es un motor vital del desarrollo global. 

 

Voluntad política

Para ello, se requiere ante todo tener voluntad política y coordinación en los niveles local, regional, nacional e internacional. Es muy importante tener en cuenta, que el historiador tolimense ya fallecido, Hugo Viana Castro, preocupado por las consecuencias de lo que pudiera suceder con el volcán Nevado del Ruiz también hizo estudios de investigación muy ajustados a la realidad de lo que sucedió con la tragedia de Armero.

La Fundación ‘Armando Armero’ que dirige Francisco González, continúa desde hace más de treinta años, desarrollando un trabajo serio sobre los niños perdidos de Armero, que todavía muchos familiares andan buscando, que hoy son adultos. Esos hijos siguen siendo huérfanos sin saber la verdadera historia de sus padres. 

Se continúa realizando por parte de la fundación todas las pruebas científicas para establecer el parentesco y determinar el vínculo genético como la prueba de ADN. Gran labor que adelanta la Federación para el Desarrollo de Armero, Fedearmero, cuyo presidente es  José Alfenibal Tinoco Beltrán, exdiputado de la Asamblea del Tolima, que ha sido uno de los promotores e impulsor de la ley 1632 de 2013, igualmente también otra promotora de la misma ley, la directora Ejecutiva de Fedearmero, Esperanza Tovar Cala, señala: “Fedearmero fue inscrita ante la Cámara de Comercio en el año 2010 y hoy cuenta con nueve asociaciones, como son: la Asociación Colonia de Armero en Bogotá -Acar, la Corporación Patrimonios Naturales e Históricos, la Fundación Armando Armero, la Asociación de Armeritas residentes de Lérida, la Empresa Promotora de Turismo y Cultura Armero Sin Fronteras S.A.S., la Corporación Danzas Folclóricas de Armero Ibagué, la Corporación Memoria de Armero, la Fundación para la Protección de Animales y Medio Ambiente – Fupaal y la Corporación Jóvenes Independientes de Armero Guayabal”. 

Para recordar que hace 37 años ocurrió la tragedia de Armero, y resaltar el ejemplo de las nuevas generaciones de Armero Guayabal, el abogado José Yesid Fernández Ocampo,  presidente del Concejo de este municipio, con mucha sabiduría y dotes académicos, plantea lo siguiente: “desde hace nueve años, la organización jóvenes independientes de Armero Guayabal viene construyendo tejido social, creyendo en la grandeza de nuestro municipio, con el fin de darle cumplimiento a la ley 1632 de 2013, donde se le rinde un homenaje a la desaparecida ciudad de Armero.

 “Hay que enaltecer no solo la memoria de nuestro pueblo, sino traer el desarrollo e inversión para fortalecer los diferentes procesos productivos de nuestro municipio, en ese sentido se viene realizado un trabajo articulado que permitirá realizar un debate de control político en donde estarán presentes los ministerios y entidades públicas que deben acatar el cumplimiento de la misma, con ello se pretende generar espacios en donde exista un compromiso real por parte del Gobierno nacional a la hora de su implementación. 

“Para nosotros las generaciones que crecieron después de la tragedia seguiremos honrando y conmemorando la vida de quienes allí se quedaron, como de aquellos que sobrevivieron y resilientes creen en la grandeza de nuestro municipio, no por nada Armero Guayabal es la ciudad ave fénix de Colombia”, puntualizó.

 

JORGE ANCÍZAR CABRERA REYES

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