En barrio Nueva Castilla están pagando justos por pecadores

JORGE CUÉLLAR - EL NUEVO DÍA
Luego de lidiar con la invasión de sus inmuebles, ahora los propietarios de las casas de Nueva Castilla, parte alta, denuncian que tienen que asumir el cobro elevado del servicio de energía.

Los propietarios de las viviendas de Nueva Castilla parte alta, han tenido que lidiar varias ‘batallas’ para poder disfrutar de las casas que adquirieron a través de un plan de interés social, pues antes de ser entregados los inmuebles por parte de la Gestora Urbana a sus reales dueños, las casas fueron invadidas por años.

Recuperar las casas era lo más importante, no obstante, al día de hoy, la invasión literalmente les está pasando factura, ya que ahora tienen que responder económicamente por el consumo de energía que hicieron por varios años los invasores.

“Hay facturas que van de uno a tres millones de pesos, que se deben cancelar, cuando ni siquiera ellos (propietarios) han habitado las casas, la empresa dice que está revisando el caso.

“Por eso se hizo esa reunión en la Personería, para mirar hasta dónde se compromete Enertolima, para que los dueños no tengan que cancelar la totalidad del gasto”, contó Aurora Sánchez, presidenta de la Junta de Acción Comunal de Nueva Castilla, parte alta.

Este es un hecho confirmado por la Personería municipal, entidad que intervino en el caso a través de la delegada de Servicios Públicos, Control Urbano y Medio Ambiente, quien se reunió con la comunidad afectada, representantes de la Gestora Urbana y Enertolima para buscar una solución, ya que aun existen casas que siguen ocupadas de manera ilegal.

“La comunidad manifestó a la empresa Enertolima, que debían suspender el servicio a las personas que habían invadido y no cobrarle a los propietarios. También se dio a conocer que hay varias conexiones directas o de forma fraudulenta”, explicó la Personería.

Recuperación a medias

La presidenta de la JAC, explicó el tipo de deudas pendientes que tienen las propiedades que fueron rescatadas, “por ejemplo la de Paola tiene una deuda que pasa los $2 millones, cuando ella nunca ha ocupado la casa, pero como la factura está a nombre de ella, Enertolima se los está cobrando, esa es la discusión que se ha presentado siempre”.

Otra pago que también se suponen debe hacer es el del agua, cuyos valores son similares a los que de la energía. En este servicio se suma una problemática más, ya que hay casas que no tienen medidor. De las cerca de mil 100 viviendas que hay, solo en alrededor de 100 se entrega factura.

Para llegar a una solución con el Ibal, ya se han efectuado dos reuniones en el barrio con los funcionarios y hasta ahora no se ha acordado nada, razón que preocupa aún más a los habitantes pues cada día siguen subiendo las cuentas.

XIMENA VILLALBA

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