“Que el Gerente se ponga la mano en el corazón y no juegue con la salud de los usuarios”

SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
Negligencia. Esa ha sido la constante situación que ha venido padeciendo Olga Lucía Morales Prado, una adulta mayor quien desde hace más de un año cuando su salud empeoró, es protagonista de negaciones ante la prestación de los servicios de salud que la Nueva EPS tendría que brindarle.

Su hijo, Juan Carlos Arias Morales, ha interpuesto tutelas y denuncias que, aunque un Juez de la República le ha dado la razón, la entidad prestadora no ha acatado por completo la orden.

Arias, que debe desplazarse con su mamá, quien fue diagnosticada con cuadriparesia espástica, osteoporosis, osteoartrosis y cierto grado de desnutrición y por lo tanto es imposible que lo haga sola pues según el diagnóstico “presenta una discapacidad permanente del 100% dependiente en todas las actividades de la vida diaria, requiere ayuda de terceros para su supervivencia y no realiza marcha ni controla esfínteres”, pierde el tiempo porque “me dan un número para que me atiendan y no lo hacen, me dicen que más tarde (...) o si llamo no contestan”, afirmó el denunciante.

Y añadió: “El Juez me contó que le dijo claramente al gerente Wilmar Lozano que a la señora Olga Morales le tienen que dar sus medicamentos cumplidamente, y la visita del médico domiciliario una vez al mes, y no cada tres meses como ellos lo han venido haciendo”. Además del suministro de medicamentos que son esenciales para la vida de Morales Prado, entre ellos latas de Ensure, pañales, paños húmedos y un colchón en material impermeable para evitar escaras o ampollas, cumplir con las fechas y cantidades al momento de la entrega.

Según Arias Moreno, sí han entregado parte de lo formulado, pero no siempre completo y esto hace que pasen por dificultades ya que sus ingresos no son altos porque manifestó trabajar en las calles de la ciudad como mimo y además no saber leer ni escribir para encontrar un trabajo digno. “Vivimos en el Bosque parte alta, hace un tiempo sufrí un accidente que lesionó mi columna y por eso no puedo hacer mayor esfuerzo, por lo menos ahora camino”, agregó.

Manifestó además que aunque entiende que él (Gerente zonal de la EPS) tiene mucho trabajo y no puede estar pendiente de todos los casos, sí debería conocer y estar al pendiente de cómo sus funcionarios cumplen con sus responsabilidades porque hacen caso omiso a situaciones como esta que afectan no solo a su mamá, sino que son muchos casos más que se presentan en la ciudad. “Yo pido que el Gerente se ponga la mano en el corazón y no juegue con la salud de los usuarios (...) y si ya sabe que está sancionado, que mire qué clase de empleados tiene para que él mismo no se vea más adelante involucrado en problemas”.

No obstante, refirió que debe prestarse atención a las droguerías de la entidad porque al momento de ir a reclamar los medicamentos formulados, no hay y lo hacen ir y venir en contadas ocasiones sin obtener lo que su mamá necesita. Asimismo, que muchas de las fórmulas pierden vigencia y cuando va a reclamar lo que hace falta pues ya no se lo entregan; y en el movimiento de papelería algunos oficios desaparecen a lo que tampoco puede obtener otros servicios que en el transcurso del tiempo le han sido asignados.

Esta redacción trató de comunicarse con la entidad prestadora de salud en varias ocasiones pero no obtuvo respuesta.

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